Testimonio sobre Violencia Psicológica y Física ejercida por Carlos Erosa Díaz. #Yanonoscallamosmas !

Un día regresando de Playa del Carmen le pedí al mar que me muestre al amor de mi vida… ese día conocí en el aeropuerto un hombre llamado Carlos Erosa Diaz.

 


Era amigo de un amigo mío, Alejandro. Quien yo había conocido cómo un posible candidato pero no me había enganchado, había cosas que no me cerraban.

Desde ese día, Carlos Erosa pidió mi número de teléfono y comenzó a hablarme día y noche.

También contándome cosas de su supuesto amigo Alejandro, difamando sus salidas, adicciones y mujeres diciéndome “yo se lo que tú quieres, yo quiero lo mismo…”

Me mostraba lo que hacía y lo que le gustaba, me hacia reír… dejé que me conquiste.

Como él vivía en una provincia de México y yo en el Distrito Federal se nos complicaba vernos seguido.

Todo parecía una gran historia de amor, sus gustos parecían la carta que yo había escrito al mar sobre todo lo que soñaba de un compañero y para mi deseo de ser madre…

AL final luego de unos meses me animé a ir a visitarlo, al fin y al cabo era el amigo de mi amigo y eso me daba confianza…

Pasaron 3 meses yendo y viniendo en vuelos de primera clase, rosas, cenas magníficas y velas por toda la casa, entre todo esto un día me propuso casamiento, que vivamos juntos y que deseaba ser padre y pronto, pues él ya tenía 42 años.

Cual sueño de princesas, luego de esos 3 meses comencé la preparación para la mudanza.

Estando en plena mudanza hacia México comenté en casa que estaba embarazada, nos felicitaron, estaban felices.

 

La primera fricción fue cuando mis amigos me planificaron la despedida.

 

Yo estaba muy cansada con el embarazo y la reunión y él no paraba de llamarme reiteradas veces.

 

No contestarle el teléfono le molestaba mucho, al punto de enojarse y hacerme escenas.

 

Yo intentaba que no pierda su seguridad y mostrar que lo amaba.

Cuando llegué al aeropuerto estaba tan nerviosa que perdí el vuelo, se puso peor. Con esta actitud comencé a sentir cosas raras y a pensar en los cambios de su humor y me auto convencí pensando “me quiere demasiado, por eso se pone así”, eso me calmaba y traté de hacer lo mismo con él.

 

Llegando a Mérida Yucatán, Carlos Erosa me esperó para ir al obstetra a revisarme. Las fechas de la última menstruación no coincidían con nuestra primer relación sexual, así que ese día se enojó mucho, me insinuaba que estaba embarazada de su amigo… lloré, lloré mucho.

 

Me angustié pero después me hizo “entenderlo”… y yo pude comprender “su celito” otra vez… así que de alguna forma patrociné su sentimiento y nos volvimos a arreglar…

 

Al pasar los meses del embarazo comencé a sentir malestar y cuando no podía levantarme él me llamaba “Floja”.

 

Le daban asco mis gatos así que tuve que reubicarlos con amigos porque su perro los quería comer (es un chow chow en una zona que hace 40 grados de calor, desde ahí uno se puede dar cuenta las incoherencias y el egoísmo) y a él le parecía gracioso porque para Carlos los gatos eran sucios y traían pestes (me lo dijo ya viviendo ahí, antes hasta me seducía con la forma de hablar de los animales y las cosas)…

También durante muchas noches se iba de casa y me llamaba o me chateaba muchas veces para darme soporte de alguna forma aunque luego llegaba muy borracho y en la madrugada. En algunas ocasiones me llamaba para ver si podía ir con él y sus amigos.

 

La verdad es que yo sufría mucho en silencio, lloraba y aunque me trajera mil rosas rojas, mariachis, serenatas, chocolates, regalos NADA SANABA EL DOLOR QUE YO SENTÍA por darme cuenta que – Todo era una mentira.

 

Cuando decidí hablar comenzaron los problemas porque me decía que él no hacía nada malo, que trabajaba todos los días, que era un adulto y que no podía decirle como vivir.

Me dejaba de hablar, se iba con otras personas y no volvía.

Así comenzó a distanciarse de mí y buscar excusas para rebajarme.

Luego decidió mandarme a Argentina, prometiendo que me iba a venir a buscar, pero eso nunca sucedió.

Armó una historia para decir que yo estaba con otra persona por haberle respondido “si no venís, alguien más vendrá” (intentando <> la situación y NO diciendo que estaba con OTRO!!!) y realizó un escándalo de celos.

Me dejó de contestar y se fue de fiesta 4 días seguidos… yo angustiada lo llamaba reiteradas veces con ataques, crisis y cambios hormonales.

Nunca me lo perdonó y lo usó como excusa para comenzar a sacarse el gustito de pisarme más y maltratarme por pisar su honor.

Luego de toda esta secuencia me pedía volver, me convencía repitiendo que me amaba y lo demostraba por ejemplo diciéndole esto telefónicamente a mi padre.

Volvimos.

El primer día de nuestra reconciliación nos invitaron a un casamiento.

Por error me mandó una foto de un clítoris (estaba borracho) así que con culpa me fue a comprar un anillo de compromiso para regalarme.

Yo estaba desplomada en la cama y en shock, no tenía ganas de moverme, sin embargo le puse ganas, me levanté y fuimos al casamiento.

Ese día estaba una de sus ex en el casamiento, quería invitarla a nuestra casa con amigos para seguir tomando (yo estaba de 4 meses y eran las 5:00 am), le dije que no, entonces se fue con un amigo diciendo que volvía rápido y me dejó charlando con su ex empujándome a que seamos amigas, llegó a la hora y nos fuimos a casa.

Le gritaba cosas coqueteando a su ex, le decía a su amigo que le muestre fotos de sus amigas “para presentar”… Yo solo lo miraba mal y no hacía nada.

El panorama cada vez se ponía mas negro y yo me mareaba por dentro.

Llegando a la casa me dijo que me vaya a dormir, efectivamente yo quería dormir.

No era la primera vez que lo hacía, a veces venía su hermano y también me decía “tengo que hablar con mi hermano, ve a dormir ahora. voy…” (…).

Entonces ponían música y seguían tomando alcohol.

Hasta ese momento yo pensaba que era solo eso, me quedé dormida 30 minutos y al bajar descubro que hay rayas de cocaína por toda la mesa y ellos con lentes negros en una postura extraña.

Discutimos, le pregunté por qué me había ocultado esto y que tenía derecho a saberlo.

Con toda la furia cargada por todo lo soportado agarré las valijas para simular una huida mientras Carlos Erosa me decía que lo piense muy bien porque me iba a arrepentir…

Estaba como que no le importaba nada entonces decidí esperar y ver si sufría una adicción o si solo había consumido esa noche.

Pero los días comenzaron a ser peores.

Mientras me presentaba a su familia silenciosamente Carlos iba cambiando mi forma de vestir.

Comenzó diciendo que en México no gustaban los escotes, ni los shorts, me hizo dejar de usar bikini y cambiarla por una maya enteriza.

Me decía que no podía usar traje de baño delante de su padre y madre, que era una maleducada, que no podía agacharme ni charlar mucho tiempo con sus amigos.

 

Recuerdo que un día llegó a casa mientras yo estaba en la computadora, como no salí a recibirlo se enojó y rompió una puerta.

 

Se iba y luego volvía diciendo que le había agarrado un “ataque de pánico” y que lo disculpe.

 

Siguió llegando tarde y sin responder los llamados, comenzó a resentirse y decirme que “lo dejaba en ridículo” con “mis fotos de perfil en ropa interior” o “con mi book de fotos de modelos en el Facebook”, así que tuve que borrar todos esos registros ya que lo ponían nervioso.

 

Además su familia colaboraba diciendo que luego mi hija iba a ser señalada por lo que hacía su madre y no la iban a aceptar en colegios, etc.

Sin darme mucha cuenta, comencé a perseguirlo en facebook, miraba los comentarios y su actividad.

Comenzamos a enfermarnos literalmente, entonces Carlos Erosa decide bloquearme diciéndome : ” – Puedes contagiarme tu enfermedad” y “te imaginas cosas” (insinuando que tenía esquizofrenia).

<>

Decidí irme.

Carlos Erosa me compró un pasaje y me volví a Argentina.

Le dije que iba a volver pero realmente ya le tenía miedo.

Comencé a sentir celos, dejaba de contestarme los llamados, cortaba comunicación, cuando me decía que me llamaría no lo hacía y cuando lo hacía me pasaba horas charlando, llorando y suplicando que cambiara…

Me decía que ya no me iba a ayudar, comencé a hacer un plan B atendiéndome en hospitales públicos dado sus cambios de personalidad  no podía confiar en que pague el parto.

Además de sus reiteradas amenazas con que me arregle sola, que todo le parecía caro, que no tenía dinero, que yo solo gastaba y él era un estúpido por enviarme dinero.

 

<<“El acoso moral propiamente dicho se desarrolla en dos fases: la primera es la fase de seducción perversa por parte del agresor, que tiene la finalidad de desestabilizar a la víctima, de conseguir que pierda progresivamente la confianza en sí misma y en los demás; y la otra, es la fase de violencia manifiesta”… (Hirigoyen, acoso moral)>>

 

En medio del embarazo se fue al Himalaya, por una avalancha casi muere de hipotermia, yo de 8 meses y en mi cumpleaños…

Cada vez se tornaba mas violento psicológica y moralmente, lo padecí desde estos momentos hasta hoy.

No me dejaba hacer actividad física que fuese “sensual”, cuando retomé Pole Dance subí una fotografía a facebook con un pié que decía “De vuelta al ruedo”, porque volvía a entrenar luego los meses de embarazo y el nacimiento de mi hija, ella tenía unos 6 meses en ese momento y nosotros ya estábamos separados.

Y se molestó haciendo otra escena porque hacía alusión a que era una “table-girl” (taibolera), o sea, PUTA.

Yo había aprendido a hacer Pole Dance por un reality show que grabé en Costa Rica y me había encantado. De hecho fue en esa época cuando lo conocí…

Pero Carlos Erosa siempre insinuaba que yo era puta, hablaba de mi pasado de modelo puta y mi vestimenta de puta…

Creo que lo que mas le gustaba de mi fue lo que lo comenzó a alejar.

 

<>

 

Volviendo a la historia…

Cuando vino a Buenos Aires para el parto le dije la fecha estimativa y como mi hija no quiso salir (sabemos que esas fechas son tentativas) se enojó.

Yo no tenía contracciones aún ni dolores, pero decidí bajo su presión psicológica, tener una cesárea para que él pueda participar.

Sentía culpa porque no vivió cerca el embarazo, le creí eso de que “estoy loca”.

Entonces también le permití que elija el nombre.

Mientras estuvo en Buenos Aires salió de fiesta con su hermano todos los días.

Quiso conocer a toda mi familia, eligió el restaurante más caro de la ciudad, terminando me dijo que vaya tranquila con mi familia que él iba a llegar con su hermano… Nunca apareció.

Me pidió disculpas por chat porque le había prometido a mis sobrinos comprarles juguetes.

Un día estábamos de lo más románticos y al otro se enojaba rotundamente.

Siempre por algo que dije mal o de una forma que no le gustaba…

 

 

<<Lo que pretende es paralizar a la pareja colocándola en una posición de confusión y de incertidumbre. Esto le libra de comprometerse en una relación que le da miedo)… Hirigoyen-acoso moral>>

 

Al no estar casados no le puse su apellido a mi beba por lo que también se enojó mucho, no me creía, pensaba que lo hacía a propósito.

A los dos meses me dijo que iba a venir a registrarla civilmente, que no la registre aún, así que lo esperé pero nunca vino.

Me dijo luego que no tenía tiempo, que viaje YA MISMO a México con mi hija de 2 meses.

Corrí para hacerlo, yo quería volver a intentar,  pensaba que podíamos lograrlo a pesar de todo y aunque en el Registro Civil me aconsejaron que no lo haga, que era peligroso después de todo lo que viví…. fui igual…

 

<>

 

 

Pasaron 2 meses sin que me toque, seguía saliendo por las noches mientras yo dormía con mi beba, me traía rosas y regalos siempre, luego nos apasionabamos de nuevo y luego nos mandaba a dormir a otra habitación por que la beba lloraba de noche y él quería dormir, luego de 4 meses descubrí que también era infiel.

 

 

Ese día rompió la puerta de una patada, arrancó las cortinas y me tiró de los pelos al piso, porque vio un bolso y pensó que me iría con la beba (otra imaginación).

 

 

Me negaba que estaba con otra mujer y me juraba que viajaríamos juntos por el mundo…

Yo estaba agotada, me dijo que se sentía mal, que lo espere y así a los días, me inició un proceso legal alegando que yo le negaba su paternidad y que el quería derechos que yo me negaba a aceptar, aunque jamás fue así.

Nos abandonó, me quitó los documentos y ahí comenzó el gran infierno que duró 8 meses hasta que logré salir de México gracias a la embajada Argentina, psicólogos y mis abogados.

Pese a todo, no quería denunciarlo… El día que vino a “ayudar” con la mudanza de la casa que compartíamos luego de abandonarnos y robarnos me pegó una piña en la pierna por pedirle que se lave las manos antes de tocar a la beba.

 

 

Ese día tomé fuerzas y lo denuncié.

 

 

Me atracó el auto, no me dejaba salir, me empujó contra una ventana con mi beba en brazos, hasta que gracias a su amigo logré escapar con mi hija.

Les mentí diciendo que iba a la casa de su madre, pero fui directo a la fiscalía.

Luego Carlos Erosa me llamó para decirme que se había enterado de lo que hice, me amenazó diciendo que había hablado con sus contactos, que le dijeron que yo “no tenía nada y que era puro cuento” y que no tenía validez mi denuncia, me dijo que si fuese necesario lo volvería a hacer para que yo aprendiera

 

Y que no se me ocurra irme porque me iba a ir pero sin mi hija.

Actualmente Carlos Erosa sigue con su proceso legal en México, diciéndome de forma autoritaria “que se empezó y termina allá”.

También prometió a su hija 10 veces que vendría a verla, pero solo lo hizo una vez.

Hace poco me dijo que vendría a vivir a Argentina pero que no desistirá el proceso en México.

Le redujo sin aviso a nuestra hija su manuntención a la mitad y jamás me devolvió mis cosas de México.

 

Cuando reflexiono sobre toda esta historia que padezco, me doy cuenta de que a veces nos dejamos seducir por las historias románticas, sin saber que éstas pueden tener un trasfondo muy perverso y manipulador que nos puede herir mucho…

Supe que la misma historia que sucedió conmigo la repitió…

 

 

Pocas nos animamos a hablar, a denunciar y contar nuestras historias.

A veces por tener una compañía a cualquier precio pensamos que amamos, pero ¿eso amamos?

Otras por darle a nuestrxs hijxs una familia, pero donde no hay orden y sinceridad no hay amor.

 

 

¡Tenemos que hacerlo !

YO HOY NO ME CALLO MAS

YA NO NOS CALLAMOS MAS

 

Gracias por leerme.

Anali Eleonora Penza.

 

<<La víctima necesita mucho tiempo para reaccionar, a medida que su relación evoluciona, aprende primero a identificar el juego del perverso, luego a defenderse y después a acumular pruebas. ¿Cómo se produce el acoso en la pareja? El perverso acosa imponiendo su dominio, lo que se traduce en sumir a su pareja en una relación de dependencia.

 (Hirigoyen, acoso moral)>>

 

 

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One thought on “Testimonio sobre Violencia Psicológica y Física ejercida por Carlos Erosa Díaz. #Yanonoscallamosmas !

  1. Hola
    Ami me pasó algo así solo que al revés, soy mexicana y me casé con un argentino.

    Leer sus historias me hacen sentir más fuerte de no callarme más, la semana pasada lo denuncie por maltrato físico y psicológico, me sentí tan liberada jamás le conté a nadie de los golpes que me daba , las manipulaciones desde que vivíamos en Buenos Aires, siempre me decía que me callara.

    dicen que te aman y lo vuelven a hacer, te dicen que lo sienten y lo vuelven a hacer una y otra vez.

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