Testimonio sobre violación y abusos de parte de Maximiliano Spina a su hija desde los 11 años. #Yanonoscallamosmas!

“Ella se conoce, la sociedad se la imagina” si, definitivamente,si.
Mis fotografías  muestran a una mujer de lindas facciones con una luz en la cara, pero también, generan algo de intriga: ¿Por qué con 19 años es como es? Quienes viven en mi entorno lo saben. Hoy, como jamás nunca, voy a hacer público algo muy intimo. Muchas mueren, Gracias a dios yo sigo viva.
-Mi madre fue una madre de fierro, que lamentablemente sufrió un abuso indirecto del que me engendró, un trabajo psicológico tan meticuloso que la encerró en una burbuja a ella y a todo nuestro entorno , dando a conocer a su pareja como “el mejor padre y persona que existía”.

Mentira, yo quedé fuera de esa burbuja, yo sufrí algo, que cuesta asimilar que puede suceder…
Abusó sexualmente de mi por primera vez a los 11 años, corrompió toda mi inocencia, lastimó mi cuerpo y mente. Con sus palabras y su trabajo psicológico hizo que tuviera mucho miedo y creer que lo que el me hacía era normal.

Aunque fuera chica dentro mío entendía que todo lo que sucedía estaba mal, pero me superaba el miedo y la vergüenza.

Si, ese padre que todos mis amigos y amigas conocieron, que muchos lo odiaron con solo verlo, y muchos cayeron en el juego de papá copado. Si , ese mismo, Victor Maximiliano Spina.

Durante años lo hizo, es de no creer que haya podido abusar de mi sin que nadie escuchara. Mi alma se iba de mi cuerpo cuando eso pasaba, sentía que con cada grito amenazante que me propiciaba me dejaba en medio de la nada, en blanco del miedo, bloqueada y que cada vez que me tocaba, me iba literalmente, sólo quedaba la carne, mi cuerpo, que después de todo me pasaba factura.

Tardé 8 años en poder decirle a mi mamá que esto había pasado.
Lo cual fue difícil de entender porque siempre fui “normal” para el resto.

Nunca mostré una señal”, o al menos eso creo. ¿Por qué? Porque me bloqueé. Mi padre me había convencido de que el mundo no me iba a creer, que esto era todo mentira, que jamás había pasado…
Casi pierdo la cabeza, me quise matar literal, y una voz en mi cabeza me susurro: “Espera”.

Viví a la espera casi 6 años.
De esos 8 años desde el primer abuso sexual, 4 años recibí abusos carnales, directos, golpes ,gritos, sometimientos y durante los otros 4 años sometimientos y abuso psicológico y deshonestos(no carnales).

Lo que nadie tiene o tendría que vivir. Me considero, no un milagro, una sobreviviente del morbo del mundo, de mi sangre.
Y NO FUI LA ÚNICA. QUE ES LO QUE MAS ME DUELE.
Sé que no perdí la cabeza, me hice mejor persona, se lo que es el dolor y no se lo deseo a nadie. Por eso no creo que puedo estar bien, ya pasé la peor parte.
Mi niña interior hoy sale al mundo con los ojos llenos de lágrimas y miedo, pero sale, y habla.

Hoy me desarmo escribiendo esto, es un descargo que necesitaba hacer.

No saben las vida que se llevan los abusadores, violadores y violentos, quien pueda estar pasando esto sabe que es un verdadero calvario de la vida.

Sé que soy fuerte, sé que puedo sacarme de la piel el dolor, de mis entrañas.             Sé que puedo sacarme las imágenes morbosas de la mente, sé que puedo.
Puedo por qué soy fuerte, soy mujer, soy otra guerrera más de esta puta vida que nos tocó.

Yo puedo y vos si lo viviste o lo vivís LARGALO! HABLALO! el silencio te mata por dentro, de a poco.
Cuesta y entiendo, me molestan los que preguntan ¿por qué no lo dijo antes?.       Simple, estas cosas, te enferman de verdad, mental y físicamente, cuesta afrontarlo, pero siempre hay alguien que va a escuchar.
Acá hay un alguien.

Basta de hombres de mierda.
Basta de violación naturalizada!
Por favor, si leíste todo y supiste entender, no te calles, No te mates, No esperes.

Acá hay alguien dispuesto a ayudar a quien sea, llevo en mi toda la comprensión del mundo, no te calles por favor.

Este sujeto nefasto hoy está preso en preventiva en la cárcel de Marcos Paz, la semana que viene es el juicio.

Karen Spina
#YONOMECALLOMAS #YANONOSCALLAMOSMAS !!!!

Alerta, Abusador Violento Suelto! Fotógrafo Matías Stachuk. #Yanonoscallamosmas !

Hola chicas. ¿Cómo están?

En esta ocasión escribo aquí porque estoy buscando personas que hayan sufrido abusos y violencias de parte de Matías Stachuk.

Fue mi pareja desde el año 2006 al 2008 y finalmente logré dejar de verlo en el 2010.

Fue una de las peores experiencias de mi vida. El nivel de violencias y abusos físicos y psicológicos que viví es enorme y del cual no podía escapar.

Iba desde no dejarme salir con la ropa que yo quería y decirme cosas como “si tenes un accidente prefiero que te mueras a que alguien te haga respiración boca a boca o te tengas que hacer reanimación (eso de la electricidad que te pasan electricidad) y tengan que verte las tetas” (y después de eso me preguntaba que pensaba yo y si yo le decía algo opuesto a lo que él había opinado tenia un ataque que rompía todo y/o me pegaba a mí). Hasta romper la puerta de la casa donde vivíamos para entrar a la fuerza cuando yo le había dicho que no quería verlo mas… No tiene mucho sentido detallar, son de manual. En su momento yo no podía denunciarlo porque estaba muy enferma y no podía separarme del todo, por lo que me resultaba una tremenda inconsciencia denunciar y luego verle…. ya pasó mucho tiempo, ahora puedo contar esta historia porque sé que las personas perversas y violentas siguen dañando siempre.

También sé que lo hizo antes de mi y también después durante el 2009 -2010.

Este tipo sigue impune en el ambiente del rock, hasta donde yo sé saca fotos para ouioui récords el sello que mueve a Natas,  Guachass, y más. 

No le deseo a nadie que viva estos horribles abusos de su parte, quiero que aunque sea tenga condena y visibilidad social. ¡Basta de complicidad !

Yo, como todas las que hemos sido víctimas de estas situaciones, tenemos que irnos de los lugares, cambiar de amigos, mudarnos, cambiar el celular, dejar de frecuentar lugares y muchas otras cosas más. En cambio los machitos y las machitas se bancan entre elles y así siempre estamos huyendo las personas que tendríamos que ser ayudades.

Siguen en el espacio público haciendo su vida normal, dañando, abusando, violentando y maltratando.

¡¡Basta!!

Quienes tengan datos y/o hayan sufrido violencia de parte de este nefasto, por favor comuníquense conmigo. Quiero denunciarlo o aunque sea visibilizar públicamente y alertar a otras futuras victimas.

Pueden escribir por privado a esta página o dejar su e-mail.

Gracias por la difusión y el espacio.

asco.jpg

¡Alerta! ¡Violador suelto! Franco Emmanuel Jarolaski – #YANONOSCALLAMOSMAS

Mi nombre es Micaela Alejandra Suarez y tengo 21 años. Conocí a Franco Emmanuel Jarolaski si no me equivoco a principios del 2016 por Facebook, nos hablábamos bastante seguido pero nunca nos habíamos visto. El 10 de Septiembre decido ir una fiesta con una amiga, le pregunto a Emmnuel si iba a ir porque sabía que él solía concurrir ese lugar, nos encontramos ahí, pegamos buena onda, él nos invitó a la casa y nosotras aceptamos. Cuando llegamos mi amiga y él tuvieron relaciones que desde un principio habían sido pactadas a realizarse con preservativo, él en el medio del coito se lo sacó sin preguntar —me enteré de esto pasadas un par de semanas porque mi amiga no me dijo nada al respecto—, y nos fuimos a dormir.
Al otro día decidimos ver una película, llegado el final de ésta, yo me quedo dormida. Habrán sido unos 10 minutos, me despierto porque siento que alguien estaba penetrándome, era Jarolaski metiendo su pene sin mi consentimiento y sin preservativo. Yo estaba totalmente shockeada, le pregunté por qué me estaba haciendo eso y me contesto que fue una confusión que él pensó que yo quería. No pude decirle nada, me quede sin palabras, a todo esto mi amiga estaba en el baño, cuando salió comimos algo y nos fuimos.
No fui a hacer la denuncia porque me sentía culpable porque yo había ido a la casa, una culpa que todavía no puedo superar. Sé que no soy culpable pero eso me pesa y tampoco creía que lo que me había pasado había sido una violación. Un par de semanas después veo que una chica en Facebook estaba escrachándolo a Jarolaski por una relación donde había sufrido violencia con situaciones similares a la mía. Ahí me di cuenta que había sido violada y que lo que me había pasado no era una simple confusión. Me agregaron a un grupo en donde éramos varios sobrevivientes de Jarolaski, uno de los integrantes había sido violado a los 14 años por él.
El 13 de marzo decido hacer la denuncia, voy a la comisaría de San Miguel, el partido donde pertenezco. Me tomaron los datos y me dijeron que no me podían tomar la denuncia ahí, me mandaron a la comisaría de la mujer. Voy, cuando me empiezan a tomar los datos, me dicen por segunda vez que no me pueden tomar la denuncia y que tengo que ir a Avellaneda porque ellos no tienen jurisdicción en ese partido. Me dan la dirección y teléfono, cuando llamo, me dicen que me dieron los datos mal y que esa comisaría era de Burzaco.
El miércoles 15 voy a ir a la comisaría de la mujer en Avellaneda a tratar de hacer la denuncia que a pesar de que haya pasado mucho tiempo quiero que quede asentado en algún lugar que hay un violador suelto.
17357076_140705633119976_1634237930_o
PH: China Diaz

Testimonio anónimo – “Fueron momentos, ya pasó”.

0cartel4

A los 13/14 años.

Yo vivía en un barrio del conurbano, muy católico y burgués, donde toda la gente se conocía, toda gente linda y de buenas costumbres.

Una vez estaba en un bar con unas amigas, tenía trece o catorce años, estaba muy borracha. Una de mis amigas me presenta a un tipo, recuerdo que tenía el pelo oscuro, tez blanca y era medio narigón. Me dice que conocía a mi familia, que jugaba al fútbol  con mi papá. Yo ni bola, pero mi amiga me insistía en que le hable. El tipo me dijo que se iba a dejar a alguien en auto y que lo acompañe. Quizá porque quería ser aceptada por mi amiga que era más grande que yo, también porque mi mejor amiga se había ido a vivir lejos y me sentía muy sola y porque estaba muy en pedo me fui con él… en un Citröen blanco.

Dejamos al amigo y en vez de volver al bar frenamos en la entrada de mi casa, frente al auto de mi papá. Yo estaba media ida, como en toda esa época, ya que no estaba acostumbrada a tomar alcohol y me pegaba fuerte.

Recuerdo estar besándonos. Luego recuerdo estar con la cabeza agachada sostenida por la mano de él y su miembro adentro de mi boca… Me movía la cabeza con la mano (todavía me da vergüenza recordar eso). Recuerdo no haber sentido nada y creer que eso tenía que ver con ser adulto, cosa que yo quería ser en esa época.

Y no me gustó.

No le veía sentido, no lo entendía.

No dije nada a nadie.

Al día siguiente vinieron mis amigas a comer. Yo no quería comer.

El tipo me había dicho  que se estaba por casar. Nunca supe bien quien fue, ni su nombre. Me fijé en las cosas de mi papá para ver si estaba en la foto de su equipo de fútbol. No recuerdo haberlo reconocido, en la foto estaba mi papá, mis primos, amigos de mis primos y otros tipos…

Toda esta situación me inhibió. Tampoco quería decir nada, yo no sabía que me había violado, yo creía que me había tranzado a un tipo mucho más grande que yo y supuse que los que eran mucho más grandes también hacían eso. Asumí que era algo normal… ¿Sino por qué había pasado eso? ¿Por qué un conocido de mi papá iba a hacerme eso? Si decía algo iba a quedar como una tarada, y yo quería ser adulta… por eso nunca dije nada.

Meses después me quedé a dormir en lo de esta amiga, la que me había presentado al tipo. Recuerdo que en su cuarto no había puerta y a la noche mientras dormíamos algo que me molestaba en el cuerpo me despertaba (para ese entonces dormía super profundamente y me costaba despertarme si alguien me despertaba).

Cuando me despierto, siento algo. Un dedo. Un dedo en mi ano. Lo saco con la mano y me doy vuelta. Los dos hermanos de mi amiga, Juan y Diego, estaban mirándome con una sonrisa de oreja a oreja. Molesta y muy dormida,  me tapé y volví a acostarme.

Al día siguiente todos estamos almorzando. Me miraban a los ojos super tranquilos, como si nada. Me inhibí.

No dije nada.

A las dos semanas me quede otra vez a dormir en lo de mi amiga y me volvieron a hacer lo mismo. Ahí me di cuenta de que era real y que no lo había soñado. No se lo dije a mi amiga porque tenía miedo que se enojara conmigo y que dejara de ser mi amiga. Su familia era del Opus Dei, de hecho tenían en la casa la estatua de la Virgen de Luján.

***

Empecé a tener anorexia: no quería tener curvas para que nadie me manosee. Como se puso de moda esa enfermedad nadie se dio cuenta de mi padecimiento. Mi familia creía que yo era una tarada que quería tener el cuerpo como las modelos y me rompían las pelotas para que engordase. Al año siguiente dejé el secundario.

Iba a terapia y cuando sacaba el tema me decían: “fueron momentos, ya pasó”.

Tal vez por eso no lo creí importante.

A partir de “esos momentos” las relaciones que tuve en general fueron abusivas: mis amistades, relaciones laborales o incluso, con los profesores. Siempre me tomaban de punto y me convertí en una persona muy culposa. Era muy insegura e influenciable; con la autoestima por el piso y manipulable. Siempre pidiendo permiso hasta para respirar, y soportando proyecciones de gente insegura. Siempre queriendo ser aceptada por los demás, hasta por mi propia familia. Dejé de lado mis propios deseos, no tenía fuerza para poder competir en este mundo individualista y competitivo. Todavía hoy sigo trabajando esas cosas… Porque siempre aparece alguna arpía o pelotudo que  se quiere aprovechar de mi estado de fragilidad.

A los 32 años.

Cuando me separé de mi marido  empecé a salir y a conocer gente. En el trabajo conocí a “M”, un pibe re lindo que hacia meditación, era deportista y super sano. Parecía un tipo sensible y cero violento. Un día me invitó a salir, fuimos a comer y a tomar una cerveza  a la plaza. Como mi hermana estaba cuidando a mis hijos y se tenía que ir a las veintitrés a una fiesta, le dije que me tenía que ir temprano. Me convenció de seguir hablando en mi casa, así que lo invité. Lo invité sin intenciones de nada, no pensaba tener sexo, o tal vez sí… si se daba. Como parecía un tipo diferente, ubicado, elegante, con la mentalidad amplia e inteligente no me pareció que fuera problemático hacerlo.

Cuando se fue mi hermana, hablamos unos minutos y luego se fue todo al carajo. Yo no estaba segura de querer tener sexo pero era tan lindo… Entonces, cambió. Ya no era el tipo ubicado, elegante, con mentalidad amplia e inteligente. Primero, me sacó fotos en la vagina sin mi consentimiento. Luego, con una mano me agarró de las muñecas muy fuerte, me las puso atrás de mi espalda y con la otra me metió dedos en la boca. Yo como podía intentaba decirle que me soltara, que me asfixiaba, que no me gustaba… no me hizo caso. Le gritaba y preguntaba por qué seguía sujetándome y él me decía que me banque eso porque así  iba a tener un orgasmo. Yo solo quería que me suelte… y caí inconsciente. Me desperté por los gritos de bronca que él estaba haciendo. Yo estaba hecha una bolita y con las muñecas en mi espalda. Él estaba penetrándome por atrás. Le volví a pedir que me deje, mil veces hasta que finalmente me soltó.

Argumentó que el problema era que él tenía mucha energía y que además había tenido un dia de mierda. Según él, yo tenía muy poca energía. Empezó a criticar mi casa, todo lo que veía. Después se le cayeron dos lágrimas de los ojos, me pidió perdón y alabó mis “lindos ojos”. Le pedí que se fuera. Él no quería irse e insistió. Hasta que logré que se fuera.

Al día siguiente me mandó un mensaje de texto: “que había sido todo muy intenso y que le hubiese gustado que todo terminase de otra forma”.

Cuando lo volví a ver en la oficina, me esquivaba. Saludó a todos los que estaban a mi alrededor menos a mí. Me hizo sentir mal, como si hubiese sido yo la que le hizo daño y encima, tuviese que ir yo a saludarlo. Eso fue peor para mi autoestima. Como después de eso nunca me vino a hablar, hice como si nada hubiera pasado. Traté de seguir con mi vida aunque su presencia me resonara cosas tristes.

Volvió la anorexia y deje la facultad. Fui a la psicoanalista para hablarle de lo que había pasado con él. La respuesta de mi psicoanalista fue: “fue su forma de abarcarte”“él es así”.

Pasó un tiempo y él me llamó. Me dijo de vernos y yo le dije  que no. Me sentía muy débil y él era super popular, era super lindo, ¿cómo no le iba a perdonar lo que me hizo? Pero, algo en mi cuerpo me dolía y no me dejaba acceder a volver a estar con él. Además, ¿para qué? ¿Para pasarla mal?

Mucho tiempo después cuando lo veía en la oficina él intentaba hacer buena letra. A veces hasta me defendía en alguna discusión que yo tenia con otros… O me volvía a decir que yo era hermosa y que un par de veces “me faltaría el respeto”. Lo decía como un elogio y como si nunca me lo hubiese faltado, claro. Él se había “olvidado” de lo que me había hecho porque había sido hace años. Como si esa “falta de respeto” no me hubiese enfermado, mi cuerpo la seguía recordando. Aunque yo hiciere como que “estaba todo bien”.

¡Me re violaste hijo de puta y no, no está “todo bien”!

cropped-logo.jpg

 

ALERTA: Nacho Julián Borelli Abusador, Consejero Estudiantil del PTS en la facultad de Sociales – #YANONOSCALLAMOSMAS

15068535_10209983832608053_67928327648185698_o

Durante dos años mantuve una relación con Nacho Julián Borelli. Cortamos en Octubre del 2016. Mucho enojo vino después de esa ruptura en dónde entendí que dentro de mi relación había habido mucho egoísmo, posesvidad, celos y machismo…

Leer testimonio completo aquí

 

0cartel4