Segunda denuncia a Joaquin Tenenbaum por abuso sexual agravado. #Yanonoscallamosmas!

Cuando nosotras los exponemos se corta el círculo de impunidad.

Pero, ¿cómo escribir este testimonio?

¿Empiezo por el día del abuso?

¿O empiezo por cuándo pude ser consciente de ese abuso?

¿Por qué escribo?

¿Para quiénes escribo?

Prefiero empezar por las situaciones y contextos que detonaron dentro de mi cabeza un abuso archivado, de esos que como sociedad patriarcal decadente solemos naturalizar.

El día 24 de marzo acompañé a una amiga a realizar una denuncia contra Joaquín Tenenbaum por reiteradas violaciones y abuso psicológico durante su noviazgo.

Tanto él como ella formaban parte del círculo social del que formaba parte. Que la piba rompiera el silencio provocó un quiebre en el grupo: quienes decidimos repudiar al victimario y quienes decidieron justificarlo, relativizarlo y encubrirlo.

Lxs que quedamos del lado de la víctima (hablo de lados porque en esto no hay grises), nuestra amiga y compañera, comenzamos un proceso personal y político en donde se volvía a cuestionar y replantear nuestra forma de vincularnos con lxs otrxs y con nosotrxs mismxs, nos preguntamos una y mil veces cómo no nos rescatamos antes, cómo habíamos dejado que una persona tan violenta y manipuladora formara parte de nuestras vidas y rompiera en cuerpo, alma y mente la integridad de una piba. Así es que comenzamos a deconstruir y reconstruir nuestro grupo dejando fuera las personas que dudaban de cualquier víctima y justificaba a los violadores “amigos” (porque es muy fácil repudiar para fuera salvo cuando toca en casa).

Dentro del colegio Rogelio Yrurtia, donde Joaquín se forma como docente de futurxs niñes y adolecentes un grupo de estudiantes del profesorado decidimos visibilizar la denuncia posicionándonos en contra de que esta persona ejerza la docencia y exigiendo lugares seguros para nosotras, las pibas.

Esto provoco que fuéramos judicializados por el denunciado por “manchar su buen nombre y honor”, pero también el padre del violador, Ernesto Tenenbaum ayudante de grabado de la institución, hizo circular una carta entre las y los docentes del colegio en donde exigía a las autoridades del nivel superior sanciones para el grupo de estudiantes que habíamos “hostigado” a su hijo. Sesenta y cinco docentes firmaron la carta que dejo adjuntada al final del testimonio.

Estos docentes a los que les urge una capacitación en ESI (Educación Sexual Integral) dejan a un lado a las pibas que expresaron abiertamente la incomodidad de cursar con Joaquín Tenenbaum y cabe aclarar que no es el único caso de violencia dentro del colegio: a una víctima menor de edad que denuncio a su violador en media la obligan a cursar todos los días 8 horas con su victimario, y aprovecho este testimonio para decir también SANTIAGO CAJUSO VIOLADOR.

El 19 de abril esta justicia machista decidió en tiempo record sobreseer al victimario sin siquiera someterlo a pericias psicológicas y sin dejar que la víctima tuviera acceso a la causa y sin notificarla de la “resolución” para que pudiera apelar.

Dejé de cursar en el Yrurtia, la institución que había formado parte de mi vida por casi 9 años. ¿Por qué? Hoy no es mi espacio, porque se convierte en un lugar inhabitable siendo mujer… pero sobre todo siendo víctima, y estoy segura que en algún lugar de mi cabeza yo me reconocía como una. Transitaba las clases con él y los docentes en vez de problematizar la situación, la comodidad los llevaba a correr la vista.

Fueron dirigidas al grupo “reaccionario” de estudiantes frases por parte de equipo docente como:

-“Hijas de re mil puta”

-“Ahora las pibas denuncian porque sí”.

-“La piba tiene que venir a dar la cara” (cómo si tuviera la obligación de declarar cual comisaria, cuándo y cómo la había violado).

-“No somos jueces”.

-“Lo mejor es no hablar de esto”.

-“Si las pibas se ponen en pedo y al otro día se arrepienten es cualquier cosa, porque en el momento les gustó” (Gisela Francisconi profesora de grabado y morbosa que obliga a pibas de media a convivir con violadores).

(Y la frase tajante que me dirigió el vicedirector de la mañana y profesor del nivel superior Hugo Maldonado quien junto con otro grupo de docentes permitió que la abogada de Joaquín nos mandara la policía) –”Si perdiste la regularidad es tu problema”.

Después de dejar de cursar pude traer a mi cabeza un noche de agosto del 2015 en Bariloche:

Lo conocía hacía más de 5 años “lo conocía”… eso pensaba, en ese momento no sabía que ya había violado a su pareja.

Yo tenía 17 y él 18 años.

Creía que era un amigo más, de esos que son “un poco forros” pero buenos pibes.

Pensé que era amigo hasta que dos años después su primer denunciante me contara como Joaquín la había destrozado.

Fue amigo esa noche en el boliche cuando después de que yo consumiera la suficiente cantidad de alcohol abuso de mí.

Algunas partes de esa noche están nubladas pero el momento del abuso está grabado en la piel y siempre cala un poco más profundo.

Yo quería bailar, no quería sus besos, no quería sus manos.

Me acuerdo de la culpa, culpa que se fue este año cuando deje de decirle “cagada” y empecé a decirle abuso, yo no tuve poder de decisión en la situación a la que él me llevo.

-No, para, “estamos” flasheando.

Le dije mientras él ya me había puesto entre la pared y su cuerpo

Siguió, y lo que yo pudiera decir mucho no parecía importarle.

Vi pasar a unas compañeras, lo saqué de encima y se fue a tomar el próximo micro al hotel.

En el medio de una angustia que en ese momento no supe entender fui a buscar a las pibas que habían visto la situación, ese día y por bastante tiempo o por lo menos el suficiente no lo supimos identificar como un abuso.

Llore toda esa noche y el día siguiente al ver los moretones en el pecho, pero seguía pensando lo mismo, fue una cagada estaba en pedo, no importa, ya pasó. Me decía y lo justificaba.

Hoy entiendo que a pesar de las circunstancias sostuve ese NO, y no solo en la palabra sino también con el cuerpo.

Y ahora estoy acá decidida a no perpetuar más ese silencio que casi sin darme cuenta sostuve dos años. Porque no hubo consentimiento, hubo poder.

Y estoy acá haciendo carne ese abuso, tratando de sacar la culpa y la responsabilidad que no me corresponden, cortando así el círculo de la impunidad y para cortar esa impunidad es necesario responsabilizar tanto al victimario como a encubridorxs.

Entonces, yo hago responsable a Joaquín Tenenbaum de abusar sexualmente, al aparato docente de la escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia por encubrir y amparar la violencia machista y descuidar la seguridad física, psíquica y emocional de sus alumnas y también hago responsable a la justicia burguesa y patriarcal que demuestra estar siempre del lado de quien posee los privilegios.

Porque nos abusa el abusador y nos abusan mil veces mas cuando dudan de nosotras, cuando nos hacen convivir con victimarios, cuando los justifican, cuando nos tildan de locas/putas/resentidas/exageradas, cuando no son capaces de salir de su comodidad (comodidad que siempre está del lado del opresor nunca del lado de las víctimas), nos vuelven a abusar cuando nos silencian, cuando la justicia no nos escucha y cuando esperan que la justicia “haga lo suyo”.

Escribo esto porque puedo, porque quiero, para que mi cuerpo vuelva a ser mío y para que sepan que las pibas que abusaron volvemos para no callarnos más.

Y lo escribo para mí y para cualquier persona que esté dispuesta a combatir este sistema patriarcal, destruir las relaciones de poder y entienda que lo personal es político.

Soy Micaela Méndez y el 10 de agosto de este año, después de dos años, denuncié a Joaquín Tenenbaum por el delito de Abuso Sexual Agravado.

Y por si a los machos les quedaba alguna duda, A DONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR.

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Thomas Gómez Zurita Violador, Violento, Acosador! #Yanonoscallamosmas!

Soy Giovanna Noé y quiero dar testimonio sobre las violencias recibidas por parte de mi ex pareja:

Thomas Gómez Zurita.

Empezamos a salir  a fines del año 2014, eramos compañerxs de curso en la Escuela de Bellas Artes Rogelio Yrurtia.

Desde entonces puedo reconocer varios patrones de comportamiento que nunca estuvieron buenos; siempre se sintió superior mí y su vida siempre fue mucho más problemática que la mía, eso le justificó muchas situaciones en las que se puso violento conmigo, situaciones que me trató de estúpida y degradó todo lo que hacía o decía, actitudes que sólo tenía conmigo. Me llevó a convencerme de que sí, todo lo que hacía, decía o pensaba era una pelotudez y que necesitaba que él me dijera cómo hacer las cosas o me diera aprobación de algún tipo.

Seguimos con la relación hasta casi mediados del 2016.

Me acuerdo de sus arranques violentos o sus ganas de bardearme cuando estaba manija de droga, de la vez que me confesó haberme dado falopa para terminar garchando, lo mucho que naturalicé despertarme y que me esté tocando, las veces que se ofendió cuando le dije que no y me manipuló para que se convirtiera en un sí, la vez que se rompió el forro, eyaculó mientras me estaba penetrando y después me dijo que -se había dado cuenta pero que siguió porque ya estaba por acabar, que tome la pastilla y listo.

La vez que se dio cuenta y le dije lo mal que la estaba pasando mientras me practicaba sexo anal pero de todas formas siguió, y me dijo que le fue raro pero al mismo tiempo más cómodo el hecho de que estuviera planchada sin moverme.

Las veces que me hizo ir a su casa porque “sino se iba a quedar toda la noche tomando falopa hasta desmayarse”, la noche que consumió de más y se enojó conmigo porque no lo fui a buscar, los besos y abrazos después de haberme insultado, después de haberme humillado enfrente de nuestro grupo de amigues o de hacerme sentir una inútil.

Las veces que me dejó sola teniendo ataques de pánico o las veces que me quedé llorando mientras él dormía después de que me haya usado para acabar y ya.

La vez que me cogió igual a pesar de que le había dicho que no, que no quería y no tenía ganas.

Estábamos besándonos acostados en su cama y en un momento se para para agarrar un forro. Le dije repetidas veces que no tenía ganas y el insistía, me di vuelta, quedé de costado en posición fetal esperando que desistiera con la idea. Todavía tengo el recuerdo patente su voz diciendo la frase “dale boluda, ya está…” y lejos de desistir, me penetró con total impunidad. Mi estado de shock fue tal que no pude frenar la situación ni pude tratar de zafarme. Ni siquiera pude moverme.

No me gustó, me dolió y entendí que otra vez, estaba siendo el objeto sexual de otro varón que pasó por encima de mi consentimiento.

Terminó y se quedó dormido, yo quedé en la misma posición, al lado suyo, totalmente angustiada pero sin poder reaccionar, ni siquiera pudiendo soltar el llanto.

Se despertó, desayunamos y le dije que me quería ir.

Se enojó, insistió en no abrirme la puerta un rato largo hasta que finalmente lo hizo y me despidió con un “Acordate que fuiste vos la que dijo que estaba todo bien con coger después de cortar”.

Fue casi a fines del 2016 y ya no eramos pareja para ese entonces.

Después de eso no lo volví a ver hasta que acordamos un encuentro para charlar sobre lo que había pasado ese día, le dije todo lo que me guardé por dos años y sólo respondió a éste último hecho con un “no fue tan así, me parece que estás flashando…”

Mucho tiempo pasó hasta que tuve los ovarios para hablar, ya que no era la primera vez que alguien me violentaba sexualmente y esta vez se trataba de mi ex pareja, parte del grupo de amigues al que pertenecí por años y tuve que abandonar por tener ataques de pánico cada vez que lo veía y ataques de ansiedad cada vez que me hablaban de él.

Mi último contacto con Thomas fue hace muy poco, cuando escribí un testimonio de abuso sexual por parte de otro varón. Me habló y me manipuló para que no me animara a escribir sobre él, me pidió perdón y me dijo que cuando necesite su ayuda iba a estar disponible.

Y sí, entiendo que eso le tranquilizó la mente y creyó que iba a bastar para tranquilizar la mía, pero NO!

Decido hablar porque él siguió su vida impunemente mientras yo todos los días recuerdo un hecho de violencia distinto, porque vivimos cerca y a veces me lo cruzo, lo veo sonriendo con gente a su alrededor, gente que conoce sólo lo que él les cuenta.

La historia bajo sus palabras es otra y también por eso decido hacer pública la mía.

Para que a este tipo de machos a los que la justicia protege por lo menos les de miedo y vergüenza salir a la calle y sepan que a donde vayan los vamos a ir a buscar.

Acoso, abuso y violencia ejercida por Adrián Vella, profesor de la Escuela Superior de Música en San Martín de los Andes. #Yanonoscallamosmas !

En este momento hay 6 testimonios por acoso, abuso y violencia ejercida por Adrián Vella, profesor de la Escuela Superior de Música en San Martín de los Andes.

que asco

 

-Artículo 119 del libro segundo, título 3, del Código Penal de la Nación.

Será reprimido con reclusión o prisión de seis meses a cuatro años el que abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo cuando, ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción.

-Por qué decimos que es abuso

  • Es abuso por que hay una relación desigual de poder (docente-alumna)
  • Es abuso porque hay una negativa expresa y corporal/Rechazo
  • Es abuso porque provoca miedo, nos cuesta reaccionar, no sabemos cuando puede ser,  se dá credibilidad a los argumentos de los varones sobre los de las mujeres
  • El abuso va desde la amenaza, al engaño, la seducción y la confusión.
  • El agresor se vale de la confianza depositada para romper los límites de la intimidad, introduciendo elementos eróticos, establece relaciones confusas

 

-Por qué cuesta denunciar

  • Implica mucha exposición,  colocando a la agredida en el banquillo de los acusados
  • No se cree a la denunciante lo primero que se hace es poner en duda sus dichos, revictimizandola.
  • La justicia representada por los jueces que no tienen formación en  perspectiva de género y las causas no avanzan, provocando desaliento

 

DENUNCIA:

REVICTIMIZACIÓN EN EL LABERINTO JUDICIAL

La primera denuncia fue tomada en la oficina de Violencia de Género por el secretario/abogado Francisco Stoul Bonorino. Después avisaron a la denunciante que se acercara a la Oficina de Defensoría con la carátula de la denuncia hecha para que le asignaran un abogado. Ese mismo día fue a Defensoría y le dijeron que no sabían por qué en la Oficina de Violencia de Género la mandó allí. Fue atendida por una mujer  que entre otros comentarios le dijo “(…)Hay que ver si te creen porque es tu palabra contra la de él y hay personas que hacen denuncias por hacerlas(…)”. Finalmente le dijeron que lo iban a citar a él y después a ella. Una hora y media después aproximadamente llaman a la denunciante para avisarle que se tenía que presentar en Defensoría la semana siguiente para informarse de la situación.

Antes de presentarse a la semana siguiente ocurre un nuevo suceso con el denunciado en el lugar de trabajo en el que se siente intimidada por él por su insistencia al querer hablar con ella. Esta última situación fue informada al Equipo Directivo de la Escuela Superior de Música y consta en acta. Al día siguiente de este hecho, la denunciante se presenta en Defensoría para informarse de que la jueza que leyó su denuncia no encontró sustento suficiente para otorgarle una medida cautelar y ni siquiera para notificarle a él. Al día siguiente vuelve a Defensoría para ampliar su denuncia con los hechos ocurridos el día anterior. En defensoría le mandan de nuevo a la Oficina de Violencia de Género para hacer esta ampliación. Acto seguido ella va a la Of. V.G para llevar a cabo la ampliación y le dicen que como esa denuncia ya está en proceso le corresponde a  Defensoría ampliarla con el/la abogada/o de turno. Cuando ella vuelve a Defensoría por tercera vez le dicen que fuera otro día porque en ese momento no había ningún abogado (Miércoles 5 de julio, 2017). El 6 de julio la denunciante acude a Defensoría, esta vez acompañada y primero vuelven a dudar de que ese caso le correspondiera a esa oficina. A continuación la atiende el abogado de turno Dr. Roberto Fernandez  quien realiza un escrito ampliando la denuncia, y en el que la denunciante solicita una medida cautelar, para enviar al juzgado de Junin. Por otro lado, ese mismo día la denunciante se dirige a la Escuela Superior de Música para entregar copia de la ampliación de la denuncia y que el Equipo Directivo sume el documento a las demás actas con el fin de elevarlas a supervisión. Ese mismo día el profesor denunciado Adrián Vella es citado por el Equipo Directivo.

Unos días después la denunciante es citada para el díajueves 20 de Julio 2017 en el Gabinete Técnico del Juzgado de Junin N°1 para una entrevista psicológica y una audiencia con el juez. La citación para la entrevista psicológica es a las 11am. Recién a las 12pm es atendida por la psicóloga Vanesa Lombardo. La denunciante pide entrar acompañada y es rechazada su petición por la psicóloga. En la entrevista la denunciante cuenta todos los hechos sucedidos desde que conoció al profesor Adrián Vella. Aproximadamente a las 12:40pm termina la entrevista. Acto seguido acompañamos a la psicóloga al juzgado de Junin donde primeramente ella tiene una entrevista de 35minutos aprox. con el juez Dr. Joaquín Cosentino y recién a las 13:40 se inicia la audiencia con el juez. En esta instancia no es respetado el artículo 12 de (ley  27/86) Asistencia Protectora. En toda instancia del proceso se admite la presencia de un/a acompañante como ayuda protectora –ad honórem-, con el único objeto de preservar la salud física y psicológica de la mujer víctima de violencia). La denunciante pide expresamente a la psicóloga entrar acompañada a la audiencia con el juez y esta se niega añadiendo las palabras “(…)no hace falta, si el juez te va a apoyar(…)”.Finalmente la denunciante por abuso del profesor Adrián Vella entra sola al despacho del Juez Dr. Cosentino donde vuelve a contar nuevamente todos los hechos sucedidos desde el inicio y pide al juez una perimetral  para el profesor denunciado  porque tiene miedo de estar sola en la calle y que le haga algo.  Eljuez Dr. Joaquín Cosentino le responde varias cosas:  “(…) No le quiero prohibir que se acerque a vos porque sería prohibirle que vaya a su lugar de trabajo (…) “ (…) No creo que te haga nada, se va a cuidar porque yo hablé con él (…)”. Tampoco creyó necesario hacer la perimetral porque según él lo acontecido fue en Marzo de este año 2017 y“(…) pasaron 3 meses en los que pudieron convivir en el espacio de trabajo(…). La denunciante le contestó que no hubo convivencia, que fueron muy difíciles estos 3 meses porque ella todo el tiempo trataba de evitarlo llegando tarde a las clases para no cruzárselo y una vez él fue a buscarla al aula para hablar. Finalmente el juez le contesta que como no le convenció la entrevista que tuvo con el denunciado Adrián Vella, si ella podía esperar una semana más para citarle a él a una entrevista psicológica.

El 2 de agosto, 2017, la denunciante recibe un llamado para notificarle la resolución del Juez Dr. Joaquín Cosentino. El juez resuelve, entre otras situaciones que se encuentran a continuación en el documento, una prohibición de acercamiento del profesor Adrián Vella hacia la denunciante.

Desde el Equipo Directivo de la Escuela de Música San Martín de los Andes se elevaron todos los Actas recogidos a Supervisión de Neuquén, en los que se encuentran testimonios y relatos de varias alumnas y profesoras. Posteriormente la Directora de Supervisión por un lado resolvió que no había sustento suficiente para iniciar un sumario al profesor Adrián Vella , y por otro lado comunicó al Equipo Directivo que como medida de prevención sus posteriores clases serán observadas.

El 24 de Julio se citó a Adrián Vella para sugerirle no asistir a las últimas mesas de exámenes a pedido de algunas profesoras y alumnas, así como se le sugirió anteriormente que no asistiera a otras clases en las que había alumnas incómodas con su presencia. Él aceptó aún sin estar de acuerdo. También se le dio acceso a cada una de las actas notificándose de haberlas leído.

Hace unos días el profesor Adrián Vella presentó al Equipo Directivo un certificado médico solicitando una licencia por un mes, del 31/7 al 31/8.

Solicitamos a Supervisión una nueva revisión urgente de esta situación, ya que el Equipo Directivo de la Escuela de Música San Martín de los Andes depende de su respuesta para tomar otras medidas legales teniendo en cuenta la última resolución del juez Dr. Joaquín Cosentino.

 

Testimonios

Por medio del presente testimonio quisiera exponer situaciones incómodas que viví con el profesor Adrian Vella en la escuela de música mediante el ciclo lectivo 2016:

Primero, yo no cursaba la materia con el profesor Vella porque el trabajo no me lo permitía, sin embargo algunas clases presencié, en las cuales la mayor parte del tiempo el profesor se dedicaba a hablar de cosas ajenas a la materia como por ejemplo sexualidad, amor libre, problemas o situaciones íntimas de él con su mujer; teniendo en cuenta que dos de las alumnas eran menores de edad.

Me hicieron sentir incómodas varias actitudes de él hacia mi y hacia mi compañera, siempre haciendo chistes como “pórtense bien, y si se quieren portar mal me llaman”, nos invitó en reiteradas ocasiones a su estudio para darnos clases particulares y además pasaba seguido por mi lugar de trabajo (supermercado Cumepen) elegía pasar por mi caja y me invitaba de nuevo a su estudio o me preguntaba cómo estaba mi compañera.

En el grupo de what sapp que teníamos de la materia también mandaba mensajes diciendo “las quiero”, “las extraño” e invitándonos a tomar algo a la noche a algún lado; habiendo también dos menores en ese grupo.

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Adrián Vella fue profesor mio y teníamos una buena relación. Uno de los primeros días de Marzo me invita al estudio privado donde da clases a tomar mates. Después de estar un rato hablando, la conversación se torna un poco incómoda. Él se sienta frente a mi y me besa, yo trato de sacarlo. él insiste. Por miedo a que pueda hacerme algo peor yo no le digo nada, solo trato de correrlo. Todo el tiempo intentaba tocarme y me decía cosas como “yo quiero ayudarte para ver si te gustan los hombres” o “si no querés tener problemas, no cuentes nada”. Estaba muy asustada. Suena su teléfono, atiende y yo aprovecho a agarrar mi teléfono y fingir que leía un mensaje. Cuando corta la llamada le digo que me tengo que ir y salgo del estudio, bajo las escaleras hacia la salida y estaba encerrada. Tuve que pedirle que me abra la puerta para poder salir. Los días después recibí mensajes de él pero yo dejé de contestarle. Después de unas semanas, comenzaron las clases y aunque intentaba no cruzármelo en ningún lugar, era muy difícil porque compartíamos los mismos espacios de trabajo. 
Pasaron dos meses y me fui enterando que no era la única en la escuela que había tenido una situación incómoda con él. Decido contar mi experiencia y denunciarlo. Él se entera que hablé y aprovecha un ensayo de orquesta (lxs dos trabajamos ahí) para acercarse a hablar conmigo, yo me niego, él insiste y ya en un tono elevado de voz, adelante de lxs alumnxs me amenaza diciendo “si no querés hablar y no querés pasar por esta situación, no hables más de mi”.

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A través de este testimonio quisiera exponer las situaciones que viví con Adrián Vella, profesor de la Escuela de Música.

Primer hecho que me pareció extraño, fue cuando hace un tiempo me escribió al what sapp para decirme que se encontraba toda la tarde solo en su casa, que vaya a comer y así le contaba cosas sobre Chile. Me pareció muy raro y le dije que estaba ocupada y que no podía. Otro hecho extraño, fue cuando se enteró que yo tenía tendinitis, me escribió para decirme que el sabía hacer masajes, y que podíamos encontrarnos en su estudio, así me ayudaba a mejorar con la lesión, y esto pasó las dos veces que sufrí tendinitis, incluso me ofreció venir a mi casa. En el momento que hablábamos, yo le decía que sí, que gracias, porque no me salía decirle que no, pero cuando me escribía para coordinar, siempre esquivé y dije no tener tiempo. 

Otra situación que ocurrió, fue que junto a una compañera, nos ofreció algunas veces tener la clase en su estudio, así estábamos más tranquilos y cómodos, a lo que nunca accedimos. 

Digo todo esto con la intención de sumar fuerza entre todxs lxs que nos sentimos de alguna forma intimidadxs por este sujeto, y pedir que no siga dictando clases en la Escuela de Música, pues además de todo esto, se ha apreciado una conducta violenta de su parte hacia ciertas personas, y no es justo exponer a lxs estudiantes, sobre todo lxs más pequeñxs, a esta situación.

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“Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó.
Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó.

Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde”.

Bertold Brecht, de Martin Niemöller

En San Martín de los Andes, siendo las 17:50hs del día 06 de Julio de 2017 dejo constancia:

que me presento en la Escuela de Música con el objeto de denunciar y solicitar que conste en acta de la institución dicha denuncia.

A partir de los hechos acontecidos por mi amiga y compañera, quiero dejar en acta que el profesor Adrián Vella me hizo sentir intimidada, enviándome  reiterados mensajes de WhatsApp que adjunto a continuación.

Cabe agregar que no encontré motivos para que se dirija a mí, ya que los fundamentos que revela los considero no sólo inapropiados sino además mentirosos. Tal como se puede develar en su relato impertinente y homofóbico para mí, es que en ningún momento le pregunto  “qué fue lo que pasó con mi compañera”. 

No es la primera vez que realiza este tipo de comentarios respecto a la relación que tienen dos alumnas ya que en reiteradas ocasiones, durante el año lectivo 2016, cursando la materia Audio IV con dos compañeras a cargo del profesor en cuestión, él  hacía chistes con  “doble intención” y comentarios sugerentes a la pareja, como por ejemplo relatando su relación con sus amigas lesbianas a quienes les insinuaba la posibilidad de mantener una relación sexual abierta con ellas, dejando inconclusas las anécdotas, las cuales se convertían, a mi parecer, en sugerentes. Sumado a esto, los chistes homofóbicos y sus cambios repentinos de humor.

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Estudio donde dicta clases particulares el Prof. Adrián Vella. Lugar donde ocurrió uno de los hechos y donde el profesor insiste en llevar a sus alumnas. (Cap. Drury, n° 786)

Ver Página Oficial de la Comisión de Género de las Estudiantes.

Llaman a Indagatoria al periodista Lucas Carrasco denunciado por abuso sexual y grooming. #Yanonoscallamosmas !

Lucas Carrasco tiene 3 denuncias por abuso sexual y grooming.
Recientemente fue citado a indagatoria el 3 de agosto a las 10 am.
Gracias a las contundentes pericias psiquiátricas y psicológicas a las que se sometieron las denunciantes este sujeto será investigado.
Hasta el día de hoy sigue hostigando a las denunciantes por su cuenta de twitter “@carrascolucas”.
Basta de impunidad ! 
Basta de revictimización! 
Tocan a una, nos tocan a todas ! 

Cárcel Ya a Lucas Carrasco! 

JUSTICIA POR LUCÍA BIANCOTTI. #YANONOSCALLAMOSMAS

“El 18 de octubre comenzó mi pesadilla, GERARDO DANIEL VERA (Albañil y conocido a la vez) comió esa noche en mi casa conmigo y mi pareja, me drogó en la comida poniéndome algo en el vaso de jugo y asegurandose así de lo que luego iba a hacer. Empecé a sentirme mal enseguida; mareada, confundida, nunca me había sentido así. Me fui a dormir. Vivía con mi novio, pero el trabajaba de noche, asÍ que se quedó un rato más con el tipo éste, y llegó la hora de irse a trabajar, pero no encontraba sus llaves, entonces se llevó las mías.

El tipo entró a la madrugada mientras dormía. Me desperté a las 5 am porque sentía que había alguien en la cama, no entendía que estaba pasando, no podía reaccionar ni moverme. Ya me había desvestido. No tenía reflejos para impedir lo que estaba pasando.

Me violó.

Ese día después de ser violada fui a trabajar, entraba todos los días a las 7:30 am, no se ni como hice para llegar al trabajo porque estaba en shock. Me sentía mal y se me nublaba la vista, empecé a vomitar y vomitar… No podía parar… Vomitaba el jugo. Me acuerdo que aguante solamente una hora despierta, mi patrón me llevó a mi casa, no me animé a contarle nada, no podía hablar. Dormí todo el día. Me sentía culpable, sucia. Cuando me desperté le conté a mi novio. Él queria llevarme al hospital pero no quise porque no quería que nadie se entere de lo que me había pasado. Quería dejar todo así.

No me animaba a ir a hacer la denuncia.

Hasta que le conté a mi hermana, y a mi mejor amiga, quienes me insistieron para que vaya a la comisaría, y asi fue… No tomaron nota, ni me dieron constancia de todo lo que con mucho esfuerzo y pudor pude contarle a ese policía. No me practicaron el protocolo y me mandaron a mi casa. Estaba desesperada, quería que me viera un médico, entonces nos dirijimos hasta la clínica, pero la vergüenza me ganó y no pude entrar. Me quedé afuera y mi novio entró a hablar con un médico, le explicó lo que me habían hecho, y éste me recetó unos análisis de sangre.

Al otro día me dirijí a la fiscalía, estaba asustada y conté lo que pude. La Fiscal del caso Magdalena Brandt no sólo me acuso de que estaba mintiendo, sino que además me humilló y se burló de mí, diciéndome que le estaba haciendo perder el tiempo. Me fuí de ahí angustiada sin saber que hacer. Mas tarde fui a una ginecóloga particular para que me viera, la cual se quedó sorprendida porque no me habían revisado, ni habían seguido el protocolo correspondiente ante casos de violación. Entonces ella misma se encargó de llamar al hospital para informarles la situación, en ese momento le dicen que me presente en guardia con la copia de la denuncia. Me revisó de todas maneras y me dijo que tenía una fisura del lado izquierdo de la vagina. A mi me dolía horrores. Y cuando hacía pis me ardía como cuando tenés sistitis, era una sensación parecida. Salgo de ahí y me dirijo al hospital, me practican el protocolo, y me hacen esperar 3 horas sentada en una camilla porque supuestamente me tenía que ver el médico de la policía, el cual NUNCA llegó.

Pasé meses sin poder dormir de noche, tenía pesadillas, soñaba que me volvía a pasar, que lo veía en la pieza otra vez, que se metía en la cama conmigo como esa noche, que me destapaba, y así pasaba mis noches, aterrada y desvelada, despertándome toda transpirada del miedo. No tenía más ganas de seguir. Así que tomé la peor decisión y quise quitarme la vida ahorcándome. Pero mi papá me salvó. Estuve una semana. El tipo sigue impune hasta el día de hoy. Hicieron el cotejo de ADN, comprobaron que había semen del acusado en las sábanas. Y así y todo no les alcanzó para meterlo en cana. Vivimos en una sociedad corrupta donde nunca hay pruebas suficientes.

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Camilo Castaldi Lira, Cantante de “Los tetas” Golpeador, Psicópata suelto en Chile. #Yanonoscallamosmas !

Hace mucho tiempo vengo callando una situación que está presente en mi vida, pero como se hizo muy reiterativo, con episodios cada vez más fuertes y una o dos veces por semana desde hace un tiempo, me decidí a poner una denuncia para conseguir que Camilo Castaldi Lira (cantante de Los Tetas) se aleje totalmente de mí, que no me busque más y poder retomar mi vida.

No quiero que esto quede impune, quiero que mi experiencia sirva también para otras mujeres que están viviendo lo mismo y que a lo mejor no se atreven, así como yo tampoco me atreví tantas veces, a hablar.

Considero que él es un gran peligro público ya que con su anterior polola vivió lo mismo solo que ella no se atrevió a denunciarlo, solo terminaron muy mal, debiendo la chica, ser rescatada por sus padres y bueno… conmigo la situación iba para lo mismo solo que ya abrí realmente los ojos.

Espero que la justicia esté de mi lado,que me apoyen porque lo necesito, no quiero formar parte de la lista de mujeres que han sido víctimas de femicidio y creo que si no hubiera reaccionado a tiempo, yo podría ser una, sobre todo ayer.

Ahora lo que  temo es que él tiene amistades de baja categoría, delincuentes, ladrones, etc y como lo definió un carabinero que estuvo conmigo: es mafioso, temo lo que me pueda pasar a mí y a mi familia.
Voy a narrar algunas de las escenas que viví al lado de él y pido disculpas porque tendré que citarlo y usar un lenguaje obsceno, para ser clara.

Camilo Castaldi o Tea Time para los seguidores, ya a mediados del tercer mes de nuestro pololeo comenzó a golpearme, hay fotos del matrimonio de mi hermana (en marzo del 2016) en donde aparezco con moretones en mis brazos y piernas producto de sus golpes o cuando me tiraba al suelo, posterior a eso son incontables las veces, empezó a golpearme en la cara, me agarraba los brazos y me pegaba cabezazos o me escupía, también me tapaba la boca dejándome sin respirar y él encima mío.

Yo pensaba que iba a morir, me pegaba en la mandíbula muy fuerte porque yo lloraba y me decía “cállate perra”, eso fue lo primero.

Luego venía la etapa de reconciliación, donde me pedía disculpas porque estaba drogado o curado y que no terminara con él.

Yo la verdad aparte de haber estado enamorada en el comienzo sentía mucha compasión por él y ganas de ayudarlo a dejar su adicción a la cocaína, por eso no lo dejaba, él me decía que lo ayudaba, en tener horarios normales, a alejar a los malos amigos, porque ya no carreteaba y no se “lanzaba” cada noche pasando de largo pues ahora dormía conmigo cada noche y yo lo ayudaba a no ser el irresponsable de siempre, con su hijo y su trabajo.

Pero todo fue terror para mí, llevaba al departamento de él, el cual es muy pequeño, gente como delincuente, narcos, y cualquier tipo que se encontraba en la calle e invitaba para drogarse con cocaína.

Para mí esto fue muy fuerte porque nunca estuve antes de esto, cerca de esto.

Soy de provincia, me vi expuesta cien veces a cosas horribles y vi cosas horribles, sin ir más lejos hace una semana y media eran las 4 am y llegó al departamento con un amigo flautista y estaban los dos pasados, seguían tomando whiskey y yo preocupada, Camilo salió al pasillo del edificio y yo intenté alejar el whiskey a lo cual su amigo el flautista EL CUAL NO SÉ EL NOMBRE PERO ES UN COBARDE ASQUEROSO, me pegó un combo y me botó al suelo, Camilo vio esto porque justo estaba entrando y, como al parecer los valores no los tiene, defendió a su amigo y no a mí, que yo soy una mujer y un hombre desconocido para mi me había pegado en su casa, quedé en shock y no se me ocurrió nada más que llamar a mi papá para sentir que me defendía, aunque fuera a distancia (mi familia no es de Santiago) el otro tipo se largó corriendo.

Yo en ese momento era su polola, no sé, yo pienso que cualquier pololo defendería a su novia si un hombre le hace algo, pero Camilo no era así y menos curado o drogado, esa era su excusa.

Siempre defiende y defenderá a los “malos”, a los “choros”, a los narco, a los que han robado, a los que se han robado un banco, incluso en su biografía de Facebook tiene puesto que él es ladrón de bancos, pues esa es su fantasía, robar algo grande, matar a alguien, ser un gangster, como el cliché del rapero, eso es pero al peor nivel, a mí siempre me decía que los narcos y ladrones tenían más cosas buenas que yo y que yo debía respetarlos porque yo no valía nada comparada con ellos.

Lo cual nunca compartí porque eso para mí es lo que ensucia más el mundo, llenándolo de cosas feas y violencia, como lo que yo viví con él, esos eran nuestros puntos de discrepancia, junto con la cocaína, exceso de alcohol que usaba cada día y sus agresiones físicas y verbales.
En enero de 2017 luego de una madrugada donde se drogó a mis espaldas y yo no sabía, por discusiones ridículas me pegó con un micrófono antiguo de los años setenta muy grande y pesado como un batazo en mi pierna derecha, el dolor fue inmediato y tremendo.

Me hizo una contusión y no podía caminar, intenté subirme a un uber, pero él bajó de su depto y no me dejó subir, al conserje lo amenazó con un sable esa misma noche.

Yo pensé que me lo enterraría, así que subí a cualquier auto al cual le pedí que me llevara a mi casa y que yo le pagaba, que necesitaba arrancar de mi pololo que estaba loco en ese momento, pero él en vez de llevarme a la casa me llevó a la comisaría, me dijeron mil veces que denunciara, no lo hice, pero fui a la posta a constatar lesiones y todo, por supuesto sola, un mes después me hizo una contusión en la cabeza con sus golpes en donde todo era sangre en la cama, en las sabanas, en mi ropa, en mis jeans y también terminé en la posta.

Él ahora ya no pedía disculpas sino que se enojaba él por haberme pegado a mí, me llamaba loca, me gritaba loca y cosas al frente de todos, su defensa era que yo soy loca, que yo invento que él me pega, que yo lloro por nada, es tanta mentira que me enrabia, de ahí la relación se volvió más degradante.

No me dejaba dormir antes de ir a la Universidad, me tenía hasta las 5 de la mañana con la música a todo volumen al lado de la cama y otros días me tenía hasta las 6 de la mañana haciéndome de la peor violencia psicológica.

Me dañó mucho, yo tenía que estar todos los días a la 8 am estudiando y concentrada en la universidad, andaba pésimo, no le contaba a mis amigas, me andaba quedando dormida y sufriendo a escondidas porque yo lo quería a pesar de todo y no quería que ninguna de mis amigas lo odiara.

Sin embargo él a todos su amigos les contaba historias falsas de mí, llamaba a sus amigos cuando estaba pegándome para contarle la historia al revés y tener un testigo a su favor, se creía muy inteligente al hacer eso, inclusive el día que me rompió la cabeza llamó a su mamá para decirle “mamita está loca me está pegando” y mientras decía eso me pateaba en el suelo, su mamá le gritaba “sácala de la casa, llama a alguien”, mientras tanto seguía dándome fuertes patadas en el piso y yo lloraba muy mal, me dolía todo y estaba cansada.

No culpo a su mamá ni a ninguno de sus amigos, él tiene a todo el mundo engañado, nadie se imagina lo que él es en realidad, y lo que es vivir con un hombre tan enfermo como él está hoy en día.

Hace una semana y el mismo día que su amigo flautista me pegó, el también después me atacó, estando los dos solos, era de esperarse, había jalado y tomado mucho whiskey, me pegó combos en la cara y patadas en todos lados, como siempre, después de eso me estaba grabando con la cámara de su celular riéndose de cómo lloraba tratándome como siempre lo hacía “maraca culia” “eso te mereces” “no vales nada, no existes en mi vida” me molesté que me grabara así que le intenté correr el celular pero él seguía lo cual el mismo cayó sobre su mesa de sonido y como estaba “duro” y loco, como en otra dimensión, pensó que se había dañado su mesa (lo cual quedó comprobado al otro día no le pasó nada) se me tiró encima diciéndome IMBECIL AHORA VAS A VER a pegarme de nuevo ferozmente lo que provocó una hinchazón en mi rostro, hematoma en el ojo, y un derrame ocular.

Él después de eso jadeaba de lo cansado que quedó de pegarme tanto, yo quedé tan cansada de la golpiza que me quedé sentada en la cama sin habla y él por dos horas siguió gritándome obscenidades y garabatos.

Lo único que yo quería era dormir.

Viajé a mi ciudad a recuperarme unos días y al cabo de unos días me llamaba diciéndome vente para Santiago, vente porfa, yo incómoda viajé a acompañarlo y llevarle comida y cosas, mi familia preocupadísima pero yo no hablaba con ellos del tema por vergüenza aunque todos sabían, a mi mamá le conté siempre todo pero tampoco podía obligarme a dejarlo si yo estaba metida en ayudarlo en no dejarlo solo y además lo quería mucho a pesar de todo.

Pasaron 3 días y ayer fue el último, nada malo había pasado en absoluto, mi mamá me había ido a dejar unas cosas a su casa, le llevé cosas de comida y aseo para su casa porque él se gastaba siempre todos sus sueldos de tocatas en drogas y alcohol o cuando yo me iba de su casa invitaba a la tropa de amigos delictuales y él les pagaba los cigarros, y todos los demases que ya comenté, así se le iba la plata y no le quedaba ni para comer ni para el metro, pero yo siempre le prestaba y no dejaba que pasara hambre llevándole siempre comida.

Ayer mi mamá se fue de su casa, le dijo “cuídamela, ya que nunca más pase eso, que esté tranquila, duérmanse temprano”, y él “sí, sí”, le compré hasta cigarros para que no tuviera que salir de noche porque siempre iba buscar drogas, donde él vive hay por todas partes y teniendo su rostro de “conocido” si no tiene plata, siempre se conseguía, le regalaban, pero al final igual salió porque necesitaba cerveza, yo me quedé cocinándole.

Al llegar noté que estaba exaltado, aparentemente drogado, por lo cual no me acerqué y me quedé en el living no en su pieza, le dije que la comida estaba lista y me pidió más cigarros le pasé uno y se cayó y me dijo “qué me vení a tirar el cigarro?” y me dio una mirada de esas que ya conocía, le dije “qué te pasa por qué me miras así?”, y él me respondió, “qué? querí que te pegue?” Y yo dije “es broma? Por qué?” Y de la nada me dijo “ya, terminamos ándate maraca culia de mi casa, sale fuera” y me empezó a pegar combos, me botó, de nuevo sus patadas por todos lados, me arrastró por la casa para sacarme y no sé cómo pude agarrarme de un mueble para no salir, porque tenía mi cartera con plata y celular y carnet adentro, entonces entre y me senté un segundo y siguió pegándome y en el mismo ojo donde hace una semana me había hecho el hematoma, no le importó que me estaba sanando ni nada, ni todos los perdones que me pidió, él decía que “había sido un accidente” me dio más fuerte que la vez pasada me dijo “estay fea, ándate maraca culia, bitch, fucking bitch hay que pegarle a las weonas, a mi me importan mis cosas, no las weonas, a mí nadie me puede ser nada porque soy amigo de todos los choros y hasta los pacos culiaos también”.

Me escupió, me tiró bebida en la cabeza y tiró mi mochila y chaqueta de cuero por la basura del edificio, bajé corriendo y en el lobby me socorrieron unos vecinos y una vecina que lo conocen bien le dijo “hijo de la gran perra”, él me gritaba “perra de mierda” y se dio a la fuga en bicicleta.

El motivo por el que ayer decidí hacer la denuncia es porque ya le aguanté demasiadas, muchas golpizas y nunca dije nada ni siquiera a mis amigas, me comí el dolor, nunca quise hacerle daño, siempre quise ayudarlo y protegerlo pero ya entendí que él que no se quiere dejar ayudar, nunca va a ser ayudado.

Otras veces me pegó porque discutíamos, pero ayer fue por NADA, salió y llegó drogado directo a pegarme y a maltratarme psicológicamente a pito de nada, fue muy fuerte como me pegó y no le hice nada más que cocinarle y abastecerlo con cosas, entonces si este hombre fue capaz de llegar a la casa a pegarme y humillarme porque sí, incluso cuando ya tenía mi ojo malo por su culpa, ya no podía soportarle ninguna más.

Se acabó y es el fin.

No quiero que se lo haga a nadie más y que nadie más pase por esto.

Es muy peligroso por su nivel de violencia con las mujeres, él a los hombres no les pega, les tiene miedo y por eso es chupamedias con todos para que nadie le toque un pelo.

Vende la pomada con su rima, sí, es talentoso, pero no puedes engañar a un mundo entero con tu forma de vivir escondida, ayer hasta me sacó un cuchillo y me ha amenazado de muerte a mí y a mi familia.

Con los que siempre se refiere a ellos con improperios, no tiene educación, él me dijo que si yo tuviera amigos flaites choros me trataría mejor.

Porque podrían defenderme, me dijo que sus amigos le decían que “pololeo sin moretones no es pololeo” toda su misoginia y machismo siempre lo normalizaba y yo le decía que estaba mal y por eso siempre se enojaba conmigo.

O porque yo me ponía triste y lloraba cada vez que jalaba, porque de verdad me dolía, fui muy tonta, él sabe actuar frente a la gente, hoy día en la audiencia de la fiscalía hasta le regaló sus zapatillas a un delincuente que estaba al lado de él por otro caso, diciendo fuerte al frente de todos que “alguien las necesitaba más que él”.

Todo eso lo hace para seducir con sus mentiras, para llamar la atención de algo falso que él no es, la jueza lo miró y no le dijo nada, en todo caso son zapatillas de 10 mil pesos de estación central, mi mamá, cuñado y hermana, lo vieron salir y vieron cómo les hacía tallas a los carabineros que estaban en la salida haciéndose el amigo siempre de todos, y luego se fue corriendo, en su mundo él y sólo él es “vivo”, inteligente, amoroso y simpático, con esos gestos, ojalá muchos no sigan cayendo.

Tan solo vayan a un concierto de él y se darán cuenta que hasta siempre dice las mismas cosas en el escenario, que vivan los delincuentes, que suenen los balazos, etc…

Es una persona muy violenta y que justifica todo con su “don de la palabra” y poder de convencimiento se da vuelta a muchos.

Su entorno es aún más peligroso.

Nunca imaginé que esto y mucho más me iba a pasar a ponerme a pololear.

En mi casa nunca me pegaron de niña, y yo nunca peleé con alguien, estos fueron los primeros golpes que recibí y fueron los peores, de una persona que amaba, no sé cómo aguanté tanto.

Quiero dejar en claro que su forma de ser y actuar, ideales y adicciones no guardan relación con ninguno de los miembros de su banda siendo él la persona discordante siempre, y que genera conflictos y lo digo para que no se catalogue a todos del mismo de modo, si yo tuviera la posibilidad de darle un castigo es que lo mandaran a rehabilitarse porque sería de gran ayuda para la sociedad.

Y quiero decirle a Javiera Mena que se contacte conmigo pues Camilo, Tea Time dejó en mi casa escondida la guitarra que le robaron a sus músicos, él sabiendo que eran robadas a Javiera Mena se las compró como un chiste y cagado de la risa junto con un teclado a sus amigos que son los que le roban los instrumentos a muchas bandas chilenas, como ya hemos visto en las noticias. Como él dice “los ladrones son respetables y los mejores”.

A todo esto, en la audiencia de hoy la fiscalía sólo puso una orden cautelar dónde se indica que él no se puede acercar a mí a menos de 200 metros, ni siquiera le dieron la firma mensual en el juzgado de garantía ya que “no tiene antecedentes”.

Exijo justicia!

No es posible que un maltrato como el que he sufrido quede impune.

No quiero que caiga otra incauta en su palabrería para terminar igual que yo, es por este motivo que hago pública mi historia, dejando de lado la vergüenza, la humillación.

Así como hoy yo soy capaz de sacar la voz y denunciar los abusos físicos y psicológicos en mi contra, espero que otras mujeres que sufren lo mismo que yo, venzan el miedo y tomen las riendas de su propia vida.

Posteo del testimonio.

Testimonio de acoso y abuso en INIDEP #YaNoNosCallamosMas

Desde el 2008 al 2014 fui observadora de pesca en el Inidep. Tuve que subirme a barcos donde nunca se habían embarcado mujeres. Tuve que estar 2 meses en alta mar con 90 hombres, siendo la única mujer a bordo. Pasé por situaciones que no me fueron nada fáciles de afrontar.

Hoy soy consciente de que desde que subí al primer barco hasta que pedí a gritos el desembarco en el último, fui víctima de muchísimos acosos en situaciones muy extremas.

Como quien dice, sin dejar que eso me afecte, seguí embarcándome y las situaciones de abuso y acoso por parte de capitanes, oficiales y marineros nunca pararon. Como quién dice, sin dejar que esto me afecte… pero la realidad es que me afectó mucho y acumulé muchas broncas.

Estos abusos son tan normales que se pasan por alto o minimizan. No quisiera que esto siga pasando en la sociedad.

Para quién nunca se embarcó es muy difícil llegar a entender que arriba de un barco se vive al límite.

También es cierto que muchas empresas no quieren contratar mujeres a bordo, justamente para ahorrarse todos estos problemas de violencia de género.

Nada distinto de lo que pasa en tierra. Tanto arriba como abajo de los barcos hay muchos hombres que se piensan con derecho a estos abusos. Se manejan con total impunidad.

Mi historia en los barcos terminó mal por no hablar a tiempo de estos abusos que tan sutiles parecen a veces.

Lo único que hice público en uno de mis informes como observadora de pesca fue el nombre y apellido de un capitán, pero no di detalles. Todo quedó en una queja mía por el mal desempeño que tuvo este señor para con toda la tripulación durante la marea.
No dije nunca hasta hoy, que el señor Jorge Zanier tuvo que ser contenido por el primer oficial y solo por eso no se atrevió a proponerme tener relaciones sexuales con él. Agradezco que había un primer oficial mucho mas profesional que el capitán que supo manejar la situación. Ese mismo capitán, cargaba con un arma de fuego escondida en una bolsa los últimos días de marea como protección porque tenía miedo de que su tripulación se amotine por, entre otras cosas, querer extender la marea solo porque a él le resultaba económicamente beneficioso.
Jorge Zanier era un peligro para su tripulación, y al mismo tiempo el responsable de la seguridad a bordo. Solo por eso lo denuncié en mi informe. Hasta donde sé, tres años después seguía navegando para la misma empresa.

Esto que cuento fue anecdótico para mí. Es normal vivir situaciones así a bordo.

Quiero dar testimonio también de algo ocurrido en mi última marea, en el 2014. El problema puntual lo tuve con el enfermero del barco (no recuerdo el nombre, le decían “bruja”). A este otro señor se le había metido en su cabeza que yo le recordaba a su esposa y por eso tuve que soportar, producto de su psicosis, un cuestionamiento totalmente fuera de lugar sobre porque yo había llegado tarde a almorzar un día, sin contar torturas psicológicas como por ejemplo decirme que no trabaje tanto ya que me estaba obsesionando con mi trabajo y que mi cara tenia un aspecto muy amarillo. Nunca trabaje de más, solo cumplía con el protocolo, y en muchos casos y ya a esas alturas de la marea, ni llegaba a cumplirlo. Pero este señor estaba obsesionado conmigo. Esa misma noche durante la cena él y el primer oficial hablaron entre risas de que la comida estaba envenenada. Se reían. Si eso fue un chiste o no, no lo voy a saber nunca. Esa misma noche fui a hablar con el capitán respecto de lo acosada que me sentía por el enfermero. Sobre el episodio de la cena no dije nada. También recuerdo luego de eso haber tenido una charla con el jefe de máquinas, en la cual me alertó de que me cuide del enfermero porque era una persona jodida. No pude dormir y me sentí muy mal esa noche. Sudaba mucho y tenia palpitaciones. Estaba descompuesta y tuve sangrado vaginal. Tuve miedo, mucho miedo de que me estuvieran envenenando y violando.
Al dia siguiente fui a hablar con el capitán para pedir mi desembarque. Me pidió explicaciones que no pude darle. Ya había llegado a mi límite y solo me quería bajar. Discutimos y en mi impotencia tuve un arrebato de ira y lo agarré del cuello. Aun así me dijo que la secretaria de pesca no autorizaba mi desembarco. Tenía que esperar 4 días para hacer un trasbordo a otro barco que me llevase a puerto. Yo no me sentía en condiciones de esperar. Seguí gritando y rompí algunas cosas en el puente. El enfermero subió y le dijo al capitán que no se animaba a darme un sedante. Era consciente, de a ratos, de a ratos la voz que me salía ni siquiera sentía que fuese mía. El capitán me dijo que el no podía hacer nada para acelerar mi desembarco y que intentara llamar por mi cuenta. Logré comunicarme con una administrativa del Inidep que entendió que la situación era grave y enviaron al barco a puerto.

Al día antes de llegar a rada y un poco mas tranquila recuerdo haberle preguntado al enfermero si tenía algo que decirme a lo que respondió: “si hablo voy preso”. Ese día me desembarqué y no quise saber mas nada con el Inidep. No conté nada ni a la empresa ni al Inidep. Bajé muy desequilibrada del barco y decidí que no quería saber que había pasado. No me hice estudios médicos ni de sangre. No podía dormir. Gritaba y tenía mucha bronca. No me acuerdo de todo. Tengo algunos baches. Me acuerdo que a los pocos días fui al Inidep a entregar el informe. Me acuerdo que me sentía excitada y mi mente no paraba. Me acuerdo que en un momento dejé que quienes me acompañaban esos días me llevaran a ver un psiquiatra que me medicó y me dormía a cada rato. Me acuerdo poco de esa semana. Se que viajé con mi mamá a Buenos Aires pero no me acuerdo cómo. Se que a los pocos días me sentí mejor y decidí que ya esta bien y que me podía volver sola a Mar del Plata. Pero seguía mal de a ratos y una noche tomé una sobredosis de la medicación esperando despertarme en otra realidad. Pero no fue así. Después de eso corté por mi cuenta con el tratamiento psiquiátrico. Esto fue por noviembre de 2014.

Al día siguiente, una amiga me propuso que hagamos el curso de guardavidas, viajé a Buenos Aires a reponerme y decidí que era un buen plan para empezar de cero. A principios de Diciembre volví a Mar del Plata acompañada por mi prima y en marzo comencé el curso de guardavidas en la Escuela A.R.A. de Mar Chiquita, con sede en el club Kimberley de Mar del Plata.

Al final me encontré con compañeras en la misma situación de abuso y acoso que yo. Algunas llegaban de otras escuelas de guardavidas porque tenían los mismos problemas en los otros establecimientos. Pocas se animan a hacerlo público hasta hoy.

El 31 de marzo de 2016, día del examen final de trabas y zafaduras, ninguna de las mujeres fuimos aprobadas.
El 28 de abril de 2016, día de la segunda fecha para el examen de trabas y zafaduras, Horacio Martin, uno de los directores de la escuela, me avisa telefónicamente que por el fallecimiento del padre de uno de los profesores, el examen quedaba postergado hasta nuevo aviso. Sí justifico la situación esa como razón válida para postergar el examen, lo que no puedo justificar después de todo lo vivido es la respuesta fuera de lugar por parte del sr. Horacio Martin cuando le expliqué que ya no podía esperar para rendir (tenía un viaje programado). Su respuesta fue: “pasate por casa jua”.

Como mi reacción fue negativa, me dijo que era broma. Y ese es el punto. NO ES BROMA. Una respuesta así dada por un directivo de un establecimiento NO es ninguna broma. Es una provocación que genera mucha bronca y es un ACOSO mas.
Antes de volverme a Buenos Aires pedí por favor un certificado con las materias aprobadas hasta el momento y días después me llegó a mi domicilio el título de guardavidas. Declarando que el 31 de marzo de 2016 yo había aprobado trabas y zafaduras. Firmado por Horacio Martin, Fernando Soto, y certificado al dorso por Nestor Nardone. No sé por qué me dieron ese título sin haber aprobado nunca el examen final. Supongo que Horacio me apreciaba y sintió que me estaría haciendo un favor. No lo sé, pero prefiero no callarme mas nada.

Florencia Maccarini, 06/06/2017.