Camilo Castaldi Lira, Cantante de “Los tetas” Golpeador, Psicópata suelto en Chile. #Yanonoscallamosmas !

Hace mucho tiempo vengo callando una situación que está presente en mi vida, pero como se hizo muy reiterativo, con episodios cada vez más fuertes y una o dos veces por semana desde hace un tiempo, me decidí a poner una denuncia para conseguir que Camilo Castaldi Lira (cantante de Los Tetas) se aleje totalmente de mí, que no me busque más y poder retomar mi vida.

No quiero que esto quede impune, quiero que mi experiencia sirva también para otras mujeres que están viviendo lo mismo y que a lo mejor no se atreven, así como yo tampoco me atreví tantas veces, a hablar.

Considero que él es un gran peligro público ya que con su anterior polola vivió lo mismo solo que ella no se atrevió a denunciarlo, solo terminaron muy mal, debiendo la chica, ser rescatada por sus padres y bueno… conmigo la situación iba para lo mismo solo que ya abrí realmente los ojos.

Espero que la justicia esté de mi lado,que me apoyen porque lo necesito, no quiero formar parte de la lista de mujeres que han sido víctimas de femicidio y creo que si no hubiera reaccionado a tiempo, yo podría ser una, sobre todo ayer.

Ahora lo que  temo es que él tiene amistades de baja categoría, delincuentes, ladrones, etc y como lo definió un carabinero que estuvo conmigo: es mafioso, temo lo que me pueda pasar a mí y a mi familia.
Voy a narrar algunas de las escenas que viví al lado de él y pido disculpas porque tendré que citarlo y usar un lenguaje obsceno, para ser clara.

Camilo Castaldi o Tea Time para los seguidores, ya a mediados del tercer mes de nuestro pololeo comenzó a golpearme, hay fotos del matrimonio de mi hermana (en marzo del 2016) en donde aparezco con moretones en mis brazos y piernas producto de sus golpes o cuando me tiraba al suelo, posterior a eso son incontables las veces, empezó a golpearme en la cara, me agarraba los brazos y me pegaba cabezazos o me escupía, también me tapaba la boca dejándome sin respirar y él encima mío.

Yo pensaba que iba a morir, me pegaba en la mandíbula muy fuerte porque yo lloraba y me decía “cállate perra”, eso fue lo primero.

Luego venía la etapa de reconciliación, donde me pedía disculpas porque estaba drogado o curado y que no terminara con él.

Yo la verdad aparte de haber estado enamorada en el comienzo sentía mucha compasión por él y ganas de ayudarlo a dejar su adicción a la cocaína, por eso no lo dejaba, él me decía que lo ayudaba, en tener horarios normales, a alejar a los malos amigos, porque ya no carreteaba y no se “lanzaba” cada noche pasando de largo pues ahora dormía conmigo cada noche y yo lo ayudaba a no ser el irresponsable de siempre, con su hijo y su trabajo.

Pero todo fue terror para mí, llevaba al departamento de él, el cual es muy pequeño, gente como delincuente, narcos, y cualquier tipo que se encontraba en la calle e invitaba para drogarse con cocaína.

Para mí esto fue muy fuerte porque nunca estuve antes de esto, cerca de esto.

Soy de provincia, me vi expuesta cien veces a cosas horribles y vi cosas horribles, sin ir más lejos hace una semana y media eran las 4 am y llegó al departamento con un amigo flautista y estaban los dos pasados, seguían tomando whiskey y yo preocupada, Camilo salió al pasillo del edificio y yo intenté alejar el whiskey a lo cual su amigo el flautista EL CUAL NO SÉ EL NOMBRE PERO ES UN COBARDE ASQUEROSO, me pegó un combo y me botó al suelo, Camilo vio esto porque justo estaba entrando y, como al parecer los valores no los tiene, defendió a su amigo y no a mí, que yo soy una mujer y un hombre desconocido para mi me había pegado en su casa, quedé en shock y no se me ocurrió nada más que llamar a mi papá para sentir que me defendía, aunque fuera a distancia (mi familia no es de Santiago) el otro tipo se largó corriendo.

Yo en ese momento era su polola, no sé, yo pienso que cualquier pololo defendería a su novia si un hombre le hace algo, pero Camilo no era así y menos curado o drogado, esa era su excusa.

Siempre defiende y defenderá a los “malos”, a los “choros”, a los narco, a los que han robado, a los que se han robado un banco, incluso en su biografía de Facebook tiene puesto que él es ladrón de bancos, pues esa es su fantasía, robar algo grande, matar a alguien, ser un gangster, como el cliché del rapero, eso es pero al peor nivel, a mí siempre me decía que los narcos y ladrones tenían más cosas buenas que yo y que yo debía respetarlos porque yo no valía nada comparada con ellos.

Lo cual nunca compartí porque eso para mí es lo que ensucia más el mundo, llenándolo de cosas feas y violencia, como lo que yo viví con él, esos eran nuestros puntos de discrepancia, junto con la cocaína, exceso de alcohol que usaba cada día y sus agresiones físicas y verbales.
En enero de 2017 luego de una madrugada donde se drogó a mis espaldas y yo no sabía, por discusiones ridículas me pegó con un micrófono antiguo de los años setenta muy grande y pesado como un batazo en mi pierna derecha, el dolor fue inmediato y tremendo.

Me hizo una contusión y no podía caminar, intenté subirme a un uber, pero él bajó de su depto y no me dejó subir, al conserje lo amenazó con un sable esa misma noche.

Yo pensé que me lo enterraría, así que subí a cualquier auto al cual le pedí que me llevara a mi casa y que yo le pagaba, que necesitaba arrancar de mi pololo que estaba loco en ese momento, pero él en vez de llevarme a la casa me llevó a la comisaría, me dijeron mil veces que denunciara, no lo hice, pero fui a la posta a constatar lesiones y todo, por supuesto sola, un mes después me hizo una contusión en la cabeza con sus golpes en donde todo era sangre en la cama, en las sabanas, en mi ropa, en mis jeans y también terminé en la posta.

Él ahora ya no pedía disculpas sino que se enojaba él por haberme pegado a mí, me llamaba loca, me gritaba loca y cosas al frente de todos, su defensa era que yo soy loca, que yo invento que él me pega, que yo lloro por nada, es tanta mentira que me enrabia, de ahí la relación se volvió más degradante.

No me dejaba dormir antes de ir a la Universidad, me tenía hasta las 5 de la mañana con la música a todo volumen al lado de la cama y otros días me tenía hasta las 6 de la mañana haciéndome de la peor violencia psicológica.

Me dañó mucho, yo tenía que estar todos los días a la 8 am estudiando y concentrada en la universidad, andaba pésimo, no le contaba a mis amigas, me andaba quedando dormida y sufriendo a escondidas porque yo lo quería a pesar de todo y no quería que ninguna de mis amigas lo odiara.

Sin embargo él a todos su amigos les contaba historias falsas de mí, llamaba a sus amigos cuando estaba pegándome para contarle la historia al revés y tener un testigo a su favor, se creía muy inteligente al hacer eso, inclusive el día que me rompió la cabeza llamó a su mamá para decirle “mamita está loca me está pegando” y mientras decía eso me pateaba en el suelo, su mamá le gritaba “sácala de la casa, llama a alguien”, mientras tanto seguía dándome fuertes patadas en el piso y yo lloraba muy mal, me dolía todo y estaba cansada.

No culpo a su mamá ni a ninguno de sus amigos, él tiene a todo el mundo engañado, nadie se imagina lo que él es en realidad, y lo que es vivir con un hombre tan enfermo como él está hoy en día.

Hace una semana y el mismo día que su amigo flautista me pegó, el también después me atacó, estando los dos solos, era de esperarse, había jalado y tomado mucho whiskey, me pegó combos en la cara y patadas en todos lados, como siempre, después de eso me estaba grabando con la cámara de su celular riéndose de cómo lloraba tratándome como siempre lo hacía “maraca culia” “eso te mereces” “no vales nada, no existes en mi vida” me molesté que me grabara así que le intenté correr el celular pero él seguía lo cual el mismo cayó sobre su mesa de sonido y como estaba “duro” y loco, como en otra dimensión, pensó que se había dañado su mesa (lo cual quedó comprobado al otro día no le pasó nada) se me tiró encima diciéndome IMBECIL AHORA VAS A VER a pegarme de nuevo ferozmente lo que provocó una hinchazón en mi rostro, hematoma en el ojo, y un derrame ocular.

Él después de eso jadeaba de lo cansado que quedó de pegarme tanto, yo quedé tan cansada de la golpiza que me quedé sentada en la cama sin habla y él por dos horas siguió gritándome obscenidades y garabatos.

Lo único que yo quería era dormir.

Viajé a mi ciudad a recuperarme unos días y al cabo de unos días me llamaba diciéndome vente para Santiago, vente porfa, yo incómoda viajé a acompañarlo y llevarle comida y cosas, mi familia preocupadísima pero yo no hablaba con ellos del tema por vergüenza aunque todos sabían, a mi mamá le conté siempre todo pero tampoco podía obligarme a dejarlo si yo estaba metida en ayudarlo en no dejarlo solo y además lo quería mucho a pesar de todo.

Pasaron 3 días y ayer fue el último, nada malo había pasado en absoluto, mi mamá me había ido a dejar unas cosas a su casa, le llevé cosas de comida y aseo para su casa porque él se gastaba siempre todos sus sueldos de tocatas en drogas y alcohol o cuando yo me iba de su casa invitaba a la tropa de amigos delictuales y él les pagaba los cigarros, y todos los demases que ya comenté, así se le iba la plata y no le quedaba ni para comer ni para el metro, pero yo siempre le prestaba y no dejaba que pasara hambre llevándole siempre comida.

Ayer mi mamá se fue de su casa, le dijo “cuídamela, ya que nunca más pase eso, que esté tranquila, duérmanse temprano”, y él “sí, sí”, le compré hasta cigarros para que no tuviera que salir de noche porque siempre iba buscar drogas, donde él vive hay por todas partes y teniendo su rostro de “conocido” si no tiene plata, siempre se conseguía, le regalaban, pero al final igual salió porque necesitaba cerveza, yo me quedé cocinándole.

Al llegar noté que estaba exaltado, aparentemente drogado, por lo cual no me acerqué y me quedé en el living no en su pieza, le dije que la comida estaba lista y me pidió más cigarros le pasé uno y se cayó y me dijo “qué me vení a tirar el cigarro?” y me dio una mirada de esas que ya conocía, le dije “qué te pasa por qué me miras así?”, y él me respondió, “qué? querí que te pegue?” Y yo dije “es broma? Por qué?” Y de la nada me dijo “ya, terminamos ándate maraca culia de mi casa, sale fuera” y me empezó a pegar combos, me botó, de nuevo sus patadas por todos lados, me arrastró por la casa para sacarme y no sé cómo pude agarrarme de un mueble para no salir, porque tenía mi cartera con plata y celular y carnet adentro, entonces entre y me senté un segundo y siguió pegándome y en el mismo ojo donde hace una semana me había hecho el hematoma, no le importó que me estaba sanando ni nada, ni todos los perdones que me pidió, él decía que “había sido un accidente” me dio más fuerte que la vez pasada me dijo “estay fea, ándate maraca culia, bitch, fucking bitch hay que pegarle a las weonas, a mi me importan mis cosas, no las weonas, a mí nadie me puede ser nada porque soy amigo de todos los choros y hasta los pacos culiaos también”.

Me escupió, me tiró bebida en la cabeza y tiró mi mochila y chaqueta de cuero por la basura del edificio, bajé corriendo y en el lobby me socorrieron unos vecinos y una vecina que lo conocen bien le dijo “hijo de la gran perra”, él me gritaba “perra de mierda” y se dio a la fuga en bicicleta.

El motivo por el que ayer decidí hacer la denuncia es porque ya le aguanté demasiadas, muchas golpizas y nunca dije nada ni siquiera a mis amigas, me comí el dolor, nunca quise hacerle daño, siempre quise ayudarlo y protegerlo pero ya entendí que él que no se quiere dejar ayudar, nunca va a ser ayudado.

Otras veces me pegó porque discutíamos, pero ayer fue por NADA, salió y llegó drogado directo a pegarme y a maltratarme psicológicamente a pito de nada, fue muy fuerte como me pegó y no le hice nada más que cocinarle y abastecerlo con cosas, entonces si este hombre fue capaz de llegar a la casa a pegarme y humillarme porque sí, incluso cuando ya tenía mi ojo malo por su culpa, ya no podía soportarle ninguna más.

Se acabó y es el fin.

No quiero que se lo haga a nadie más y que nadie más pase por esto.

Es muy peligroso por su nivel de violencia con las mujeres, él a los hombres no les pega, les tiene miedo y por eso es chupamedias con todos para que nadie le toque un pelo.

Vende la pomada con su rima, sí, es talentoso, pero no puedes engañar a un mundo entero con tu forma de vivir escondida, ayer hasta me sacó un cuchillo y me ha amenazado de muerte a mí y a mi familia.

Con los que siempre se refiere a ellos con improperios, no tiene educación, él me dijo que si yo tuviera amigos flaites choros me trataría mejor.

Porque podrían defenderme, me dijo que sus amigos le decían que “pololeo sin moretones no es pololeo” toda su misoginia y machismo siempre lo normalizaba y yo le decía que estaba mal y por eso siempre se enojaba conmigo.

O porque yo me ponía triste y lloraba cada vez que jalaba, porque de verdad me dolía, fui muy tonta, él sabe actuar frente a la gente, hoy día en la audiencia de la fiscalía hasta le regaló sus zapatillas a un delincuente que estaba al lado de él por otro caso, diciendo fuerte al frente de todos que “alguien las necesitaba más que él”.

Todo eso lo hace para seducir con sus mentiras, para llamar la atención de algo falso que él no es, la jueza lo miró y no le dijo nada, en todo caso son zapatillas de 10 mil pesos de estación central, mi mamá, cuñado y hermana, lo vieron salir y vieron cómo les hacía tallas a los carabineros que estaban en la salida haciéndose el amigo siempre de todos, y luego se fue corriendo, en su mundo él y sólo él es “vivo”, inteligente, amoroso y simpático, con esos gestos, ojalá muchos no sigan cayendo.

Tan solo vayan a un concierto de él y se darán cuenta que hasta siempre dice las mismas cosas en el escenario, que vivan los delincuentes, que suenen los balazos, etc…

Es una persona muy violenta y que justifica todo con su “don de la palabra” y poder de convencimiento se da vuelta a muchos.

Su entorno es aún más peligroso.

Nunca imaginé que esto y mucho más me iba a pasar a ponerme a pololear.

En mi casa nunca me pegaron de niña, y yo nunca peleé con alguien, estos fueron los primeros golpes que recibí y fueron los peores, de una persona que amaba, no sé cómo aguanté tanto.

Quiero dejar en claro que su forma de ser y actuar, ideales y adicciones no guardan relación con ninguno de los miembros de su banda siendo él la persona discordante siempre, y que genera conflictos y lo digo para que no se catalogue a todos del mismo de modo, si yo tuviera la posibilidad de darle un castigo es que lo mandaran a rehabilitarse porque sería de gran ayuda para la sociedad.

Y quiero decirle a Javiera Mena que se contacte conmigo pues Camilo, Tea Time dejó en mi casa escondida la guitarra que le robaron a sus músicos, él sabiendo que eran robadas a Javiera Mena se las compró como un chiste y cagado de la risa junto con un teclado a sus amigos que son los que le roban los instrumentos a muchas bandas chilenas, como ya hemos visto en las noticias. Como él dice “los ladrones son respetables y los mejores”.

A todo esto, en la audiencia de hoy la fiscalía sólo puso una orden cautelar dónde se indica que él no se puede acercar a mí a menos de 200 metros, ni siquiera le dieron la firma mensual en el juzgado de garantía ya que “no tiene antecedentes”.

Exijo justicia!

No es posible que un maltrato como el que he sufrido quede impune.

No quiero que caiga otra incauta en su palabrería para terminar igual que yo, es por este motivo que hago pública mi historia, dejando de lado la vergüenza, la humillación.

Así como hoy yo soy capaz de sacar la voz y denunciar los abusos físicos y psicológicos en mi contra, espero que otras mujeres que sufren lo mismo que yo, venzan el miedo y tomen las riendas de su propia vida.

Posteo del testimonio.

Testimonio sobre abuso sexual y violencias ejercidas por Cristian Aldana. #Yanonoscallamosmas !

Ya no tengo miedo.
Ya no siento vergüenza.
Ya no me callo más.

Conocí a Cristian Aldana una tarde del año 2007 durante una merienda que había organizado una amiga mía luego de haber hablado con él por internet.
La tarde transcurrió tranquila, él era el centro de atención con sus anécdotas y su simpatía, nadie sospechaba que era un psicópata abusador de menores disfrazado de hombre dulce y paternal.
Sus estrategias para encantar a la gente estaban ensayadas con una perfección espantosa.
Quiso asegurarse de caer bien, supongo que ganarse la confianza de las personas que lo rodeaban le daba libertad y tranquilidad a la hora de accionar.
Hasta ese momento solo lo había visto en recitales o a través de la televisión.
Escuché la banda por primera vez a los 12.
Empecé a ir a sus recitales a los 15.
Yo era fanática de El Otro Yo, igual que mi amiga.
Mi adoración por Cristian Aldana era directamente proporcional con el momento de mi vida que transcurría por ese año: mi adolescencia desenfrenada.
Pasó un tiempo y  un día mi amiga me cuenta que había arreglado para verlo a Cristian y que quería que la acompañara.
Iba a ir a Besótico (su sello independiente) a la mañana.
Nos escapamos del colegio y fuimos juntas a verlo.
No recuerdo muy bien como accedí a ir, pero sé que no requería de insistencia porque, como ya dije, él era mi ídolo.
Fuimos vestidas de colegialas en respuesta a una petición de él.
Hasta ese día yo había estado con una sola persona en toda mi vida, un chico que fue mi novio durante casi un año, que me respetó y cuidó en todos los aspectos y más aún en la intimidad.
Llegamos, nos invitó a tomar un té pero le dijimos que no, estábamos muy nerviosas.
La hizo pasar primero a ella, yo me quedé en el living esperando, sentada en la computadora.
Luego me hizo pasar a mí, tuvimos una escena de sexo que no recuerdo en detalle, lo único que recuerdo es estar encima suyo tirados en el piso mientras golpeaba mi cabeza contra un mueble, claro que a él no le importaba.
Recuerdo que usó forro aunque aclaró muchas veces que no le gustaba.
Hizo que mi amiga le practicara sexo oral y mientras tanto le pegaba con su miembro en la cara.
Nos abrazaba y nos decía en todo momento que lo que teníamos era una conexión especial, que el mundo no iba a entender porque no estaba preparado para el “amor libre y sin ataduras”, que todo era mágico y que nadie se tenía que enterar.
Recuerdo que me denigraba verbalmente con adjetivos como “putita”, “trolita”, “pendejita” y que se la pasaba dando directivas, “ahora hacé esto” “ahora ponete así”, lo cual no era congruente con su discurso del amor y la magia, pero en ese momento yo no lo podía ver.
No recuerdo mucho más de esa mañana pero sí sé que después de ese día empecé a gestar en mi interior un montón de sentimientos que antes no tenía o por lo menos no estaban tan desarrollados: vergüenza, culpa, falta de amor propio, baja autoestima.
Finalmente logró que me creyera el cuento de que era una pendeja putita.
Luego de eso hablé un par de veces con él por chat y hasta tuve su número de teléfono celular.
Volvimos a vernos una vez más, también con mi amiga, pero esta vez en su departamento del centro (en el que convivió con Ariell Carolina Luján), pero yo estaba bajo los efectos del alcohol y no recuerdo casi nada, sólo recuerdo que estuvimos en su cama matrimonial los tres y que su discurso dictatorial y lleno de directivas no había cambiado.
Tampoco recuerdo el año en el que éste segundo encuentro sucedió, pero debe de haber sido por el 2009 aproximadamente.
Después de eso empecé de a poco a dejar de frecuentar los recitales de El Otro Yo (a pesar de pasar gratis muchas veces porque nos ponía en lista gracias a nuestros “favores sexuales”).
No fue sino hasta hace poco que logré explicarme a mí misma por qué la banda había dejado de gustarme.
Entendí que fueron mi mente y mi cuerpo reaccionando a sus abusos.
Empezó por disgustarme y después por asquearme.
Él siempre se presentó como ese “ser de luz” que viene a salvarte, a juntar tus pedazos cuando estás rota, sanarte, llenarte de amor desinteresado, preocuparse por vos con frases como “el alcohol hace mal” o “sos muy chica para tal cosa, cuando seas más grande vas a entender lo que te digo”, esas acciónes son las que te confunden y hacen pensar que quizás es buena persona…
Pero lo que nunca te dice es que sos muy chica para dar tu consentimiento en el aspecto sexual, que a los 15 o 16 años (o incluso menos) no deberías estar con alguien que te dobla la edad, que te usa y manipula para satisfacer sus antojos perversos, que utiliza su condición de ídolo para seducir y reducir sexualmente.
Siempre negué su abuso y eso fue algo que me fue carcomiendo lentamente a lo largo de los años.
Jugó con mi autoestima, con mi  consentimiento, con mis parámetros de lo que está bien y lo que está mal en el ámbito sexual.
Sentí vergüenza, pudor, inhibición y hasta asco de mí.
Me sentí sucia mucho tiempo.
Hoy quiero deshacerme de todos estos sentimientos que NO me pertenecen porque son suyos, fue él quien los puso en mi mente.
Hoy me libero de vos y de tus manipulaciones.
Hoy digo basta.
Hoy no me callo más.

Testimonio sobre abusos y violencias ejercidas por Cristian Aldana. #Yanonoscallamosmas !

Escrito publicado en facebook el 26 de febrero de 2016:
Hoy por segunda vez me puse a leer testimonios del caso de Cristian Aldana.
Me costó mucho… de verdad soy muy ilusa, confío y quiero mucho…y a él lo quería.
Me costó mucho entender lo que pasaba.
Mi relación con Cristian Aldana empezó igual que como lo cuentan las pibas.
Por sexo.
Tenía 16, 17 años cuando me habló por chat.
Todo lo que paso fue consensuado… pero cuando leo los testimonios entiendo que quizás fue así porque yo vivía lejos y no nos veíamos nunca, no sé.
Que conmigo haya sido bueno en ciertos momentos, no quita lo que fue con el resto.
Yo estaba aburrida y quería vivir algo distinto,creo.
Estuvimos un par de veces cuando viajaba a BsAs.
Una vez me llamó a casa, así tal cual cuentan los testimonios,
atendió mi padrastro y me pasó el teléfono, que era con cable, asi que él escuchaba todo lo que yo decia, era obvio.
Mi padrastro dijo cuando colgué el teléfono que parecía la voz de un hombre mayor quien me hablaba, y lo era.

También me invitó a hacer orgías, me dijo que invitara amigas.
Yo le decía que despues veía, nunca le seguí la corriente y no insistió.
Conmigo no se cuidaba, aunque yo le pidiera que lo hiciera.
Eso me duele mucho porque me malenseñó habitos.

Hoy tengo una enfermedad de transmisión sexual que se llama HPV, no por culpa de él, sino mía y de la persona con la que estuve.
Estoy aprendiendo de esto mientras pasa el tratamiento.
SIEMPRE NOS TENEMOS QUE CUIDAR.
Se lo enseño a mis hermanos, mis amigxs y compañerxs.

Nos reencontramos con Cristian Aldana acá en Buenos Aires.
Estuvimos una vez, llevó profilácticos a pedido mío.
La verdad es que  siempre me gustó el sexo en general, me llama la atención, me agrada la sensación, pero con RESPETO.
Hoy elijo hacerlo con quien me cuide y respete.

Creo que venimos de un paradigma muy machista.
También pasé por una secuencia de violación con mucha vergüenza por lo que había pasado, no pude hablarlo hasta hace poco, ya grande, a un terapeuta con quién trabajé este hecho.

Es muy duro, pero es el mundo que nos rodea y para cambiarlo hay que HACER ESTO: VISIBILIZAR !
Cristian Aldana abusó de la confianza de chicas muy pibas y es muy valiente de parte de ellas el poder hablar de ello.
Que esto sea un aprendizaje como cada día de nuestras vidas y que no volvamos a pasar por esto nunca mas.
Ni con él ni con nadie … no dejemos pasar por alto estas cosas.
Hagamos visible de a poco, para conocer el machismo y la desigualdad que vivimos y peleemos juntxs por un día a día mejor.

P.d.: Perdón si no pude hablar antes de este tema, pero la verdad es que me siento muy herida con lo que leo y escucho de Cristian Aldana, de verdad que lo quería mucho, pero como dije al principio soy muy ilusa…

FANZINE LIBERTINA x Lucila

DES-CUBRIR

Cuando caen los ídolos, aparecen las personas reales.

A mi también me convenció Cristian Aldana, pero comprendí que estuva mal y con ello normalicé muchas malas costumbres, hasta el punto de no saber distingüir entre Amor y Violación.

“ALDANA ABUSADOR DE MENORES E IDOLO DE CIENTAS DE ELLAS”.

De a poco voy recordando un hecho que pasé por alto toda mi vida.

A mí me manipuló Cristian Aldana, me convenció de estar haciendo lo correcto.

De no cuidarnos, de hacer lo que él quería.

MI MAESTRO FUE UN PEDOFILO ABUSADOR !

Después sufrí una violación y no pude distinguirlo porque normalicé la situación.

HABLEMOS DEL TEMA! MANIFESTEMONOS!

Aprendamos a valorarnos, cuidarnos y querernos a nosotrxs mismxs.

Gracias a las pibas que dan testimonio por ayudar a ser más consciente el abuso machista.

YA NO ME CALLO MAS !!

#YANONOSCALLAMOSMAS !

 

 

 

 

 

#Yanonoscallamosmas-Nuevo Testimonio sobre abusos y violencias ejercidas por Cristian Aldana.

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Yo soy de la generación de los adolescentes alternos, de valores poco claros, angustia, rebeldía y esperanza en el infinito.

Era super fan del otro yo y hacía parte del foro de la página oficial de la banda donde conocí a gente que es amiga hasta hoy y también por donde entré en contacto con Cristian Aldana.

Un dia salí de la escuela y fui al cyber, yo había mandado una nota de sentimientos al foro y recibí un mensaje lindo por privado de Cristian al respecto. No lo podía creer.

Volví saltando a la escuela a contarle a mis amigas, era lo mejor que me podía pasar en la etapa turbulenta que estaba viviendo, que mi ídolo me escribiera y me pidiera mi messenger para chatear.

Me fui a vivir al cyber prácticamente y empezamos a conversar.

Me preguntó algunas cosas y si quería que nos encontremos. Me preguntó si era virgen y le dije que sí, me pidió  mi teléfono para encontrarnos cuando viniera a mi ciudad .

Al poco tiempo después, me llamó e invitó al hotel donde se encontraba.

Estaba feliz que iba a conocer a mi ídolo que tantas cosas me hacía sentir con su música.

Sabía el precio que iba a tener que pagar.

Tenía 16 años, el sexo era algo que yo todavía no consideraba, no existía un deseo sexual real, ni era mi verdadero interés, pero sí era el de él y estaba sobreentendido.

Me acuerdo de todo, de la ropa que me puse, el sol de ese día.

Llegué con dos amigas al hotel, era la habitación 505,  nerviosa subí con ellas el ascensor y las dejé en el pasillo, fui hasta el cuarto toqué la puerta y entré.

La situación no fue forzada, pero no fue agradable.

Me sacó la ropa  em 5 minutos después de conocernos.

No sentí nada lindo pero me imaginaba que podía ser así perder la virginidad.

Me puso el pene en la cara para que se la chupe y yo NO quería y le mordí la pierna y se enojó pero quedo ahí; él quería sexo de nuevo pero le dije que no y “lo respetó”.

Yo era una adolescente depresiva, y él , el hombre a quien admiraba.

Sentirme reconocida y especial entre muchas otras, me hizo sentir mejor. En mi casa mi mamá estaba sola cuidando de mi hermano pequeño, mi papá desaparecido y yo tenía una libertad total de decisión porque nadie me controlaba.

Esa noche ellos tocaban en un festival y yo fui. Al otro día me llamó por teléfono para decirme que me había visto entre la gente y que era linda, etc.

 Hablábamos por chat y nos mandábamos mails, me decía cosas del amor, de ser libres, de no pertenecer, de ser incondicionales, de conocerse de otras vidas.

Yo nunca me enamoré de él pero le creía y sentía que lo que él estaba planteando me iba a hacer especial, me iba a ayudar a tener un punto de vista del amor, según alguien que parecía tener experiencia y una manifestación artística que me causaba fascinación.

Me encontraba con él en hoteles de mi ciudad y en otras, viajaba a escondidas para ir a verlo.

Fui a Buenos Aires a su casa con 17 años, siempre acompañada de amigas, que obvio él quería sumar a todo, pero yo no lo permitía.

Se formó un vinculo de supuesta confianza, fui descubriendo mi sexualidad dentro de nuestros encuentros, él siempre quería ultrapasar niveles en el sexo pero yo no quería y trataba de ser firme. Me decía que yo era una puta y a mí me causaba gracia esa forma que tenía de excitarse porque no me identificaba. Le decía que no, que yo era una princesa, y entonces él fue llevando el juego dentro de la forma que vió que podía manipularme.

Siempre quería estar con mas chicas,  solo una vez consiguió que estemos con una amiga mía que lo conocía de una historia aparte. No me daban ganas de hacer nada, ella le hacía sexo oral y yo lo besaba, la situación me pareció decadente y no se repitió aunque él siempre pedía que estemos con otras chicas.

Yo hacía mi vida, empecé a salir y a enamorarme.

A todos mis novios les mentía y los engañaba con Cristian Aldana, que me decía que nuestro amor era para siempre independientemente de cualquier otra persona, que había que experimentar con todos, etc.

Fui muy influenciada, no me causa gracia haber tenido que mentir un montón de veces y  después darme cuenta que la mentira nos hace mal a todos. Eso aprendí después de sentir muchísimo dolor.

Con esto quiero decir  que me hago responsable de mis actos.

A veces aparecían mensajes de otras otroyoianas amantes diciéndome cosas, a veces de sus novias oficiales, otras se acusaban entre ellas, fotos y piñas en el pogo del show de eoy.

Mentiras,  mensajes, la vida continuando y la búsqueda de un amor sin dolor, incierta.

¿Cómo el amor puede causar dolor a muchas y pretender que a través de la mentira el dolor  cese?

Cada vez tenía menos sentido su propuesta, pero seguía encontrándome con él.

Pensaba que estaba sobre entendido que las novias de Cristian pensaban igual respecto al amor, pertenencia, libertad, etc. Pero no sé por qué entonces había que mentir para encubrir ciertas situaciones.

Realmente no era consciente de la violencia más explícita que ejercía en otros casos. Si sabía que él estaba con muchas muchas muchas chicas, adolescentes y mujeres, pero creía que  teníamos una amistad interesante .

Mi relación con Cristian Aldana duró ocho años.

Algunas personas de mi entorno personal lo sabían, otras no… porque yo también intentaba establecer relaciones tradicionales en las que esto podía estar mal visto, por lo cual no lo comentaba a cualquiera.

Los últimos años que vi a Cristian Aldana yo vivía entre Argentina y otro país. Viajaba periódicamente.

Conocí cosas del mundo que me hicieron pensar en qué era lo verdadero y aumentar un poco la percepción de la vida.

En agosto del 2012 me encontré con él en Río Cuarto, estaba estable con su pareja actual y tenían una hija dentro de esa relación.

El manager,  la hermana y otros  me conocían, aunque sea de cara, porque hacía años que cuando la banda estaba en Córdoba él me invitaba a las comidas, hoteles, shows, etc.

Ese día fuimos a un hotel diferente del de la banda y todo el paseo fue a escondidas, la situación era extraña.

Lo que sucedía era que al otro día se iban a Villa María y su mujer iba a viajar para encontrarse con ellos y festejar su cumpleaños, él no quería poner en una situación incómoda a todos sus cómplices un día antes de tener que festejar juntos el cumpleaños de su mujer, aunque todos sabían que estaba en otro hotel con alguien.

Al día siguiente me despedí y viajé a la casa de mi abuela y estuve llorando dos días sin parar, sin entender que me pasaba.

Le dije que me había hecho mal el encuentro, que sentía que si su mujer supiese no iba a estar de acuerdo y que estaba entendiendo que me causaba sufrimiento que otra persona pueda ser mal afectada por esa relación que manteníamos. ¿Por qué había que mentir y exponerme de esa forma, si él pregonaba el “Amor Libre”?

Y ahí el empezó un jueguito para que podamos estar los tres juntos y así ella iba a poder entender que estaba todo bien, pero claro, tenía que seguir mintiendo, no podía decirle a su mujer que nos conocíamos de hace tanto tiempo ni mencionar absolutamente nada de toda nuestra historia.

Poco tiempo después, fui a Buenos Aires por cosas personales y nos encontramos con Cristian, fuimos a un hotel en Once.

Fue muy triste porque  me penetró por detrás, algo que YO NO QUERÍA y ni me preguntó.

Estaba super contento y orgulloso de que había sido el primero por los dos lados, como si fuera un objeto.

 Me dijo que era  lo que tenía que hacer para poder hablar con su mujer, Guillermina, y que nos encontráramos los tres.

Así que le escribí a ella, diciéndole que era amiga de Cristian, que justo estaba de viaje  en BsAs y que si quería que nos conozcamos.

Empecé a hablar con ella  por chat y por la otra ventana Cristian Aldana me iba diciendo lo que tenía que decir y lo que no.

Pero pasó algo muy inesperado, al final no nos encontramos y yo viajé, seguí en contacto con ella y comencé a sentir mas afinidad que con él.

Teníamos muchas cosas en común y a mí no me interesaba el encuentro, lo iba a hacer por Cristian y porque ella me parecía muy linda.

En fin, conversaba con ella de vez en cuando y un día me preguntó sobre una foto que encontró en el celular, yo no sabía de su existencia. Era una haciéndole sexo oral y según lo que me dijo había una colección de fotos de muchas chicas.

Y Cristian Aldana, por el otro lado, diciéndome que lo ayude a disfrazar las fechas, incitándome a seguir mintiendo…

Ella me hizo un cuestionario de mil preguntas, ahí me dí cuenta que el acuerdo de “amor libre e infidelidad” no era tan de común acuerdo, como él me decía.

Me sentí muy mal, le pedí perdón por haberle mentido y seguimos hablando en términos amistosos.

Un día dio la casualidad que descubrí que mi novio me estaba engañando con varias chicas y terminamos, estaba sensible, enojada y al mismo tiempo con los cuestionamientos de si yo me lo merecía porque siempre lo había hecho.

Era Mayo… me acuerdo porque era el cumpleaños de Cristian Aldana, ahí aparece él y Guillermina en mis mensajes.

Ella me contaba que lo había encontrado a Cristian Aldana en su casa teniendo sexo con la niñera de la hija que tienen, que justamente era la mujer del primo de él y que estaba muy mal , que quería separarse…

Por el otro lado del chat, estaba Cristian pidiéndome que hable con ella y lo ayude a que lo perdone.

Le dije que era demasiado, yo estaba sintiendo lo que ella estaba pasando, y era MUCHO DOLOR.

No podía hacer más nada, ese día entendí que estaba enfermo, que es un perverso y no puede controlarlo, que es un monstruo egoísta.

Yo no quería ser parte de eso, no quería contribuir en el dolor de nadie, ¡no quería mentir más!

Me dí cuenta que estaba siendo una bosta igual que  él, sin elegirlo.

Decidí cortar todo tipo de comunicación, lo eliminé, lo bloqueé, y desaparecí.

Nunca me despedí, nunca más fui a ver a El otro yo.

Esto fue en mayo del 2013, nunca más hablé con Cristian Aldana.

Empecé a cerrarme en mi misma, a no querer estar con nadie, a sentirme una mentirosa, me cuestionaba mi sufrimiento cuando mis novios me engañaban, si yo los engañaba también.

Hoy no consigo tener confianza en un hombre,  aún no me siento segura, no quiero reincidir en todo eso, prefiero estar sola.

Siento que todo lo que pasó, empezando por la sexualidad y siguiendo por los hábitos de relacionamiento inculcados para su total conveniencia, haciendo abuso de su poder como músico y artista, en todo momento, tuvo consecuencias en mi vida que hoy padezco.

Por actos presenciados en diferentes ocasiones, creo que los testimonios de todas las chicas que se presentaron son verídicos.

Cuando mis amigos de Argentina me empezaron a contar lo que estaba pasando me pasaron el facebook de Víctimas de Cristian Aldana. Ver el mismo modus operandi en una y otra fan, me hizo pensar que todo ese pasado esta infectado de ambición, de la energía oscura que ese hombre tiene, aprovechándose y consumiendo la inocencia de las personas, trabajando fielmente a la manipulación. UN VAMPIRO.

Su hermana, la banda, el manager, compañeros de la Umi y los fans  saben que esto es verdad y lo encubren, siempre lo hicieron, lo normalizaron. Todos saben que él es así.

No estoy aca para juzgar, creo que no me llevo la peor parte… demoró en caer la ficha pero un día sucedió  y me salí de la historia simplemente por empatía a la mujer de él que sentí como si fuese mi hermana. Fue lo que me despertó del letargo.

Acredito que fue una lección para ver y sentir como algunas personas pueden ser realmente muy egoístas y perversas.

Pasa todo el tiempo.

Está normalizado.

No nos hace bien.

No nos da paz.

Y Cristian…  el Don musical que te fue dado… aquel al cual le dediqué todas mis palabras de admiración, era para tu Misión dentro de la humanidad y vos lo aprovechaste para un beneficio enfermo y tuyo.

Espero que un día aprendamos a cuidar con respeto, el amor purísimo que está en el corazón de cada una de las personas que aparecen en nuestras vidas.

Elegí ir al hotel, pero no para esto. Mentí mucho, aún no asimilo si eso fue una elección o una gran manipulación.

Una cabeza adolescente con admiración puede ser fácilmente manipulada y esto lo puedo pensar ahora, luego de 10 años…

Todo podría haber sido diferente para mí si no hubiese sido inducida en el juego de un adulto que sabía lo que hacía.

Nunca usó preservativo.

Una vez fui a la escuela toda moretoneada de chupones en la cara y el cuello.

Nunca fuí agredida con golpes.

Él manifestó tener conciencia de que podia ir preso por mi edad.

Hubo sexo anal sin consentimiento.

Hubo fotos sin consentimiento.

Eso es violencia.

Leo las declaraciones de él y afirmo que cada palabra es falsa, es una mentira de persona.

Pido justicia en nombre de lo más valioso, el tesoro que al fin descubro… LA VERDAD.

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Nuevo testimonio anónimo sobre abusos y violencias de Cristian Aldana- #Yanonoscallamosmas

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MARTES 24 DE ENERO DEL 2017 | 15:42

Creé esta cuenta falsa por 2 motivos:

1) Porque quiero aportar con mis pruebas y testimonio para así ayudar a la causa contra ALDANA, HUMBERTO CRISTIAN.
2) Porque quiero mantener oculta mi identidad.

En Junio del 2012 a la edad de 17 años me había ido a encontrar con un amigo y al no poder encontrarme con él pasé muchos minutos dando vueltas en las calles de Av. Pueyrredón y Av. Córdoba.
A eso de las 22 de la noche paso por la puerta del restaurante “Pertutti” y lo veo a Cristian Aldana con su mujer en el mostrador como si estuvieran por pagar.
En ese mismo momento me emocioné, me puse contenta y no lo podía creer, no podía creer que él estuviera ahí adentro… Entonces voy hacia la otra puerta de salida pero me quedo al lado para esperarlo mientras escuchaba sus canciones desde mi mp3, me quería sacar una foto, que me filmara un autógrafo, ¡algo!

Cuando noto que pasan como 5 minutos y no salía, me asomo a ver y ya no estaba.
Recuerdo que entré y pedí para pasar al baño con la intención de cruzarlo en el 2do piso pero tampoco estaba.
Entonces me voy decepcionada, me subo al 118 y le mando un mensaje al Facebook personal para contarle que lo había visto, y demás cosas que se pueden ver en los mensajes.

Me respondió y yo lo leí después de casi 20 días (en ese interín fue la firma de autógrafos en Kanishka Bond Street) entonces no podía creer que me estuviera diciendo para juntarnos. Cuando él me llama por teléfono yo estaba en mi cuarto con un amigo y hablaba muy poco, pausado.. tímida (Hay un vídeo de eso porque antes de que me llame estaba filmando con mi amigo un vídeo cantando los dos y al llamarme Cristian en vez de poner stop lo minimizó). Hablamos un rato, me hacía preguntas sobre a que me dedicaba… ya no recuerdo bien pero me acuerdo que me preguntó la edad y cuando le dije 17 me dijo “ah sos chica, pensé que eras más grande”. Me dijo que me iba a tocar una canción con la guitarra, entre otras cosas más.

Finaliza la llamada y me quedo hablando con mi amigo super feliz de lo que pasó, yo creía que tambien iba a estar María, también pensaba que era una sorpresa a una fan y que iba a caer con EOYTV, y también pensé en un encuentro sexual pero justo estaba en mis últimos días del periodo menstrual por lo que me iba a negar. Total verlo, charlar, que me toque la canción o que esté María, o que fuera la sorpresa que flashé era demasiado.
Bueno, pasan las 2 horas y mi amigo junto a otra amiga que es mucho mas precavida que yo, vinieron para anotar la patente por si me hacia algo malo, o por si no era él en realidad. Su patente era “HXI 204”.
Cristian arranca y estaciona en Saenz Peña y Venezuela, mis manos sudaban y yo miraba al frente… no podía ni mirarlo, entonces me hace un masaje en el cuello. Me insistía en que le contara una fantasía sexual y a mi no me salía decirle nada, era muy raro y loco que estuviera preguntándome eso, después me abraza y me besa.
Era una experiencia rara, única, creía que era afortunada porque era “mi cantante favorito” así que entonces arranca de nuevo el auto y estaciona en las calles Chile y Pichincha, y ahí me dice para ir al asiento de atrás. Fuimos y ahí empezó parte de lo que ya se imaginan…
Entonces a lo canchero me dice “Ya fuee vamos a un teelo” Y yo muda, tímida le digo que estaba en mi último día del período y me dice que no importaba blabla. Fuimos a un hotel de once, entro con el auto… me abrió la puerta y entramos de la mano.
Si bien no me golpeó, hacia lo que quería con mi cuerpo, me sacaba fotos y filmaba, TENÍA EL FLASH EN LA CARA.
No se por qué no reaccioné, no se por qué no me molestó, y no sé por qué no me puse seria ante eso.
Al terminar, me abraza y se duerme… al rato termina la hora y me lleva con el auto hasta Independencia y Sarandí. Al bajarme me dice que me quiere y que no le dijera a nadie (Yo pensaba que lo decía por su mujer).

En fin, antes de los recitales también hubo dos encuentros, y habían mas chicas que yo en uno estaba con mi amiga y él nos pedía que nos besáramos pero le decíamos que no por el hecho de ser amigas a lo que el responde que justamente por eso, así “sellábamos nuestra amistad”.
De ahí, no lo quise ver más.

ESTO VA A TODA LA GENTE QUE SIGUE CONFIANDO EN CRISTIAN ALDANA, MI INTENCIÓN NO ES MENTIR, NO ME INTERESA HACERLO. ME INTERESA AYUDAR CON ESTAS CAPTURAS A LAS DEMÁS CHICAS QUE LUCHAN PARA QUE ESTE TIPO VAYA PRESO DE UNA VEZ.
No puedo mirar para el costado.

Yo nunca me imaginé que esto sucedería con la banda que tanto amaba, lloré mucho y me costó mucho entender que también caí en la misma trampa.

ASI QUE HUMBERTO ¡QUEDATE DONDE ESTÁS PARA SIEMPRE!

Fin del comunicado.


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Mi verdad, Charlie di Palma

Hoy vengo a contar mi verdad. Y en cuanto digo mía, se ha transformado en nuestra. Doy el pie para que todxs aquell*s que quieran conozcan lo profunda que es mi sinceridad y se  multipliquen; para que esta verdad, mi verdad, nuestra verdad, cobre el sentido que nos merecemos.

De repente todo lo que era un recuerdo de esos instantes, de ellx, cambiaba de color mis estados bruscamente en una monotonía de sinsabores, sinsaberes, sensaciones dolidas: teñía todo de una oscuridad parcial que otra vez recurrente, dividía mi ser y estar;  que sin detectarlo conscientemente configuró una ambigüedad de mis conductas, irrefrenables; que no me permitían evidenciar lo verdadero de mí y que no respondía a lo que mi esencia quería trascender, sujeta en aquel pasado que en un espacio y tiempo puntual se había configurado a través de placeres ajenos a los cuales sentía la necesidad de corresponder, a pesar de que los sentía fuera de mi cuerpo y mente.

Perversiones que configurarán mis maneras de accionar,  vincularme y disponerme en los caminos de mi vida.

Dictadas por un individuo —referente incondicional por ese entonces— que me enseñaba que “Así estaba bien” y que “No estamos haciendo nada malo, pero no le cuentes a nadie”.

Así fue que empecé a proceder —desde mis 14 años, a internarme en el mundo de este hombre— y de intentar una aceptación en un contexto social —porque además no era la única que lo exaltaba— donde el héroe era esta persona que evidenciaba sus actitudes y las transmitía oportuna e insistentemente a través de su música.

Ser músico es tener un rol de comunicador social masivo, a través de un canal de transmisión muy potente conformado por el micrófono —quien tiene la palabra—, el escenario —quien debe estar ante la vista del público— y, sobre todo, la convocatoria —que es su poder de representación, cuánta gente se siente reflejada, cuánta gente le escucha, cuánta gente legitima ese poder. El mal uso de ese canal implica un mal ejemplo a seguir.

Poder. Poder de decir. Poder de convencer. De convencer amar. De convencer hacer daño. De convencer dominar. De convencer ser dominad*s. Poder que, depende de quien lo detente, puede hacer bien o puede hacer mal. Y ÉL lo usó mal.

Años de aguantarnos decir lo que en realidad sentíamos al respecto. Vacío del todo. Incluso ya siendo jóvenes adultas.

Al punto de establecer una forma naturalizada de ser oprimida frente a una manipulación grave en momentos vulnerables de nuestro crecimiento que ha desmedido nuestra inocencia. También el sentirnos únicas respecto a este pensa/sentimiento contribuyó a callarlo, o a contarlo desde otro ángulo: aquel que él quiso que le atribuyéramos.

Nos hemos echado la culpa cada una durante mucho tiempo por sentir que elegíamos ese andar.

Y nos hemos mal/hecho cargo de cada “resplandor” que, de tanta claridad, nos enceguecía de dolor mostrándonos que las heridas de ayer no son las cicatrices de hoy sino que la costra recién empieza a formarse, que aquellos momentos “felices” no eran sino una tregua. Al punto que preferí dejarlos en algún rincón ambiguo de mi psiquis creyendo que allí residirían, sin soltarse, encadenados a una oscuridad donde pudieran ser olvidados.

Pero en cambio determinaron encarnizadas conductas autodestructivas que incidían en cada vínculo que intentara formar o mantener en la mayoría de los rincones de mi vida, sobre todo en el plano social.

Nos delimitaban a estar expuestas ante situaciones que no tenían que ver con nuestra esencia —y para las cuales, por lo tanto, no estábamos preparadas— mientras esta persona aplaudía con una sonrisa y corroboraba fehacientemente nuestras anécdotas. También correspondía, que casualidad, a lo que él buscaba que asimiláramos, justificándonos en ese proceso de base, que nada tenía que ver con los que nosotras queríamos vivenciar.

Atravesamos adicciones, relaciones violentas, y perdimos la noción de quiénes éramos y/o por qué lo hacíamos.

La impunidad se ha hecho de mí en esos momentos, de lo primero poco a lo mucho último, una singular manifestadora de sensaciones enfermizas frente a la otredad —y más de una vez fue el arte, emancipador y sanador en mi caso, quien canalizó esas manifestaciones— para poder al fin, después de muchos tropiezos, dolores y resquemores, despertar y poder empezar a reconocer —y a enfrentar— lo que me estaba aquejando.

Fueron años de búsqueda.

De a poco, en esas búsquedas repletas de infinita soledad, esas niñas vulneradas ahora adultas nos fuimos encontrando, entendiendo que nuestras visiones, finalmente, no eran tan particulares, sino colectivas.

Fue un alivio torrencial poder vernos, escucharnos, hacernos espejo, eco de nosotras mismas, y comprender, felizmente —si se puede usar esta expresión en este contexto— que no estábamos solas.

Escuchar a Mailén y a Rocío nos dio el valor para poder saber, para poder comprender, para poder aprehender NUESTRO DERECHO A NO CALLAR.

SOMOS MUCHAS…

Algunas denunciamos, otras no. Se respetó cada decisión. Pero SÍ puedo afirmar que tenemos un punto en común y es que TODAS terminamos lastimadas a varios niveles —sobre todo, psicológico— por las vivencias con ese “Artista”.

Si no salimos a dar la cara todas juntas de inmediato, no es porque no queramos.

Es porque no queremos que se cuestione nuestro accionar.

Es porque no queremos que se mediatice de la manera inapropiada, que se vincule a un sensacionalismo político y mediático, que se tergiverse su verdadero eje.

Porque una perversión de esta magnitud, naturalizada en éste y otros casos,  no afecta sólo a la víctima: inciden en toda la sociedad. Estos actos de perversión nos alienan. No nos permiten fluir.

Quince años —desde mi experiencia personal— de dolor son demasiado para que una noticia corra por todos los medios y se desdibuje en menos de lo que unx imagina. Y más todavía si a esos dolores se le agrega el de tener que convivir con la realidad de la certeza de que, siendo adolescentes, no éramos conscientes de que esa no era una elección.

ES PORQUE QUEREMOS que este sea un punto de re/inflexión necesario para que se multiplique y reproduzca ayudando.

Si los sueños de cambio, la reflexión constante y las ideas para poner en práctica son suficientes, las podremos hacer valer. Si nunca desarmamos el rompecabezas después de mirarlo un rato, nunca veremos nada.

La negación esclaviza nuestras maneras de sentir. Y nunca nos hemos sentido bien al respecto. Por eso hoy las voces están GRITANDO, AL FIN.

Porque nos hemos tomado el trabajo intenso de descubrir quiénes somos, qué queremos y cómo nos sentimos. E hicimos de esto Nuestra Tarea, rescatando a esas niñas que a partir de los 13 han sido vulneradas y que vislumbraron todas éstas cosas a través de su cuerpo y mente.

Buscando comunicar y configurar otra manera de acceder a la cultura, esta vez en clave de herramienta de transformación social que ponga fin a estas situaciones de abuso, humillación, dominación, sabiendo muy bien que éstas son impuestas y apoyadas por una sociedad que exalta el poder como meta.

Proponemos a partir de nuestra denuncia erradicar los mandatos patriarcales  que naturalizan y consecuentemente nos condenan, “desevangelizar” esas palabras que en el discurso expresan una cosa y en la práctica son otra.

Yo admiraba a ese hombre que a través de su arte me suavizaba las apariencias de mensajes altamente dañinos que me convencían, que necesitaba oír.

Quería creerle cuando me hablaba de su alegría, del amor, de la paz, de la rabia cósmica adolescente, del sexo.

Sabemos, hasta el punto de haberlo consensuado, que direccionar esto hacia un costado político/partidario no va a responder a la necesidad que estamos planteando: la JUSTICIA que nos merecemos.

Ahora va más allá de encontrarlo culpable —la razón que nos había unido—, porque la lucha sigue.

LA CULPA NO EXISTE, NO RECAE EN QUIEN DEBE CAER, SI NO NOS HACEMOS CARGO.

NOSOTRAS ESTAMOS ACCIONANDO, GENERANDO CONSCIENCIA, FRENTE A ESTAS SITUACIONES, PORQUE DE LO CONTRARIO, QUIENES CONTINUEMOS PAGANDO SEGUIREMOS SIENDO LAS VÍCTIMAS.

Al no sacar el problema de raíz se nos condiciona a revivirlo.

A través de este cambio —de este paso que decidimos dar con mucha valentía— muchas mujeres, hombres, niñxs podrán denunciar y contar sus abusos.

Hablar al respecto.

Sacarlo.

Sintiendo contención ante una situación que lxs marcó en muchos aspectos en el trayecto de sus vidas.

Redimensionar. Reestructurar. La fuerza está aquí para hacerlo.

Revalorar sistemas. Desestigmatizar. Aprender lo sano y latente que a tantos nos ha costado encontrar.

Hoy aprendimos una lección que va mucho más allá de ser “importante” y “dura”: debemos desaprehendernos de todo lo que nos han inculcado desde siempre para que seamos sumisas, meros objetos de satisfacción sin voluntad de un otro mucho más poderoso. Y debemos ENSEÑAR desde nuestra experiencia a la siguiente generación, y a la actual, una cultura sin abusos, violencia, violaciones, misoginia, manipulación sobre nuestrxs cuerpxs y todx cuerpx que pueda ser dominadx.

Debemos HABLAR y apoyarnos entre sis —y entre nos—, a partir de esa manifestación, para que algo se modifique.

Nuestros objetivos no se basan en reprimir las ideas y deseos de nuestrxs hijxs ni sus salidas.

Que  NO recaiga en ellos la culpabilidad. SÍ se trata de deconstruir/reconstruir una cultura donde, denunciando juntos este tipo de abusos y discursos manipuladores, se entienda que el adulto ES QUIEN TIENE la responsabilidad de decir NO a un menor, ante sus inquietudes adolescentes.

Que ese NO tenga una explicación objetiva para que esa niña o ese niño tome consciencia en su fase de crecimiento sexual, educativo y social, tan necesario para enfrentarse a la vida, sin que se le tergiverse o manipule la trama de su aprehender nunca más desde ningún punto de vista. Para no enfermar a ese niño que se predispone a la exploración sana de su cultura y sus vivencias,  a través de las cuales se formará un adulto.

Resignificar la cultura,  la música, el arte.

Creemos que el arte cumple una función VITAL en donde los adolescentes necesitan ser escuchados manifestando sus cambios de visión sobre el mundo y sus propias construcciones.

Que el arte no sea un medio manipulador —como ha probado este señor y muchos más— para que sus perversiones personales sean parte de nuestros espacios, poniéndonos en riesgo. Sino EMANCIPADOR, enseñándonos a vivir libremente.

Que no se adueñen de nuestrxs hijxs, hermanxs, amigxs.

Porque hemos vivenciado y sufrido en primera persona esta apropiación y no queremos que siga ocurriendo.

Sabemos que no es nada fácil. Por eso, este es un camino en el que invitamos a  artistas, trabajadores culturales, vecinxs, madres, hermanxs, a que recorran, a que re piensen, a que reflexionen y debatan para que reconstruyamos juntxs y planteemos un nuevo punto de inflexión donde nos cuidemos unxs a otrxs.

Por eso y por más, hoy gritamos mientras esperamos que se sigan multiplicando las voces: YA NO NOS CALLAMOS MÁS.

CHARLIE DI PALMA

ABRIL-MAYO 2016

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Testimonio de una victima de Cristian Aldana, denunciado penalmente 10 veces y actualmente con prisión preventiva.

Hoy a la mañana cuando me desperté me sentí agradecida por muchas de las cosas que sucedieron este año pero lo que menos pensé era que mi día podía llegar a terminar en lágrimas de emoción y sorpresa ante una noticia que me llegó al whatsapp por medio de una amiga. La noticia era demasiado impactante; Cristian Aldana estaba bajo prisión preventiva.

Mi historia con esta persona (Si podemos llamarlo así) comenzó entre los 16 y 17 años cuando un ex novio muy fanático de la banda había conseguido su correo de Hotmail, por lo tanto también podía agregarlo a msn y chatear. En ese entonces comenzamos a hablar esporádica mente yo estaba de novia y además era menor.

Con el tiempo Cristian se encargó de hacerme creer que hablar conmigo era lo más, que teníamos una conexión especial y que algo le gustaba de mí. Mientras que a mí me gustaba todo de él; si era mi ídolo, cómo no iba a gustarme? Unos mensajes por acá, otros mensajes por allá y ya me tenía comiendo de la Palma de su mano. Me invitaba a esas fiestas que hacía dónde el era el dj chorongoza y todos se dedicaban a adularlo. Empezó invitándome y diciéndome que estaría buena mi presencia y meterme en el baño para manosearme y para que yo “le chupara bien la pija”. Yo no asistía, era imposible moverme a esas horas de la noche sola. Al no poder cumplir sus expectativas de a poco era desplazada por todas aquellas que podían , así que me relataba lo que hacía o lo que tenía ganas de hacer conmigo mientras el del otro lado se masturbaba. La virtualidad dejo de ser el lugar de encuentro en Marzo de 2008, el aún vivía con Carolina y yo estaba camino a los 18.

Un amigo mío (Que luego termino teniendo relaciones laborales con el) me dijo que tenía que entrevistarlo y necesitaba alguien que hiciera algunas fotos. Accedí. Cristian venía comiéndome la cabeza de a poquito así que ese día salí del colegio y fui con el uniforme tal cual el lo había pedido, hice las fotos mientras el no dejaba de acariciarme ni un instante por debajo de la mesa. La entrevista termina y el se va. Inmediatamente llega un mensaje al celular pidiéndome que suba, no sabía que hacer, le pregunto a mi “amigo” y me contesta “es tu ídolo y te está pidiendo que subas. Yo que vos no lo dudo. Andá” y fui.

Tocó el timbre y baja a abrirme, subimos y en el mismo ascensor me manosea de arriba hacia abajo y yo creo que en ese momento ya perdí consciencia de todo lo que pasó después. Sabía que estaba mal, sabía que nadie decente trata así a alguien. Percibía que era un enfermo y yo me convertía en un juguete que callaba y acataba órdenes. Eso era, su juguete.

De las pocas imágenes que vienen a mi cabeza ese día después de entrar a ese departamento en la calle Moreno es ver a su mánager en una computadora e inmediatamente quedar encerrada dentro de una cocina muy pequeña. Mi imagen de cómo debían ser las cosas y como estaban siendo se mezcló por completo. De repente mi ropa había sido prácticamente arrancada, mi pollera levantada, y el ya estaba penetrandome. No hubo un instante para pensar y procesar. No podía. No me gustaba lo que estaba pasando, pero me quedé inmóvil porque el así lo quería. Después de sentirme usada y dañada vinieron los escuetos versos de amor que te hacen creer que en realidad lo que pasa está bien y es correcto.

Después de eso todo empeoró, los encuentros, las formas, la manipulación, y todas las barbaridades que tuve que escuchar, hacer y ver. Todas creyendo que lo que pasaba estaba bueno, que yo era la elegida. Sin saber que todas estábamos siendo manipuladas y abusadas. Que todas las veces que pedía que pare mientras se me llenaban los ojos de lágrimas sólo le daban más placer.

Hay cosas que prefiero no escribir y contarlas en el lugar correcto y en el momento indicado.

Me costó mucho salir, diría que quizás años. Porque Cristian te enseña que vos sos una puta, que sólo servis para eso y nada más. Todo esto se prolongó en el tiempo porque ese chip tardó en salir y muchas veces tengo que recordarme a mí misma que soy mucho más que eso.

Hoy no sólo soy adulta, sino que también soy madre y por eso decido contar lo que pasé. Para evitar que todo esto se repita y cualquiera pueda ser víctima de abuso físico y psicológico porque las secuelas son más grandes de lo que cualquiera puede pensar.