Matías Caccavo Violador Impune en la Facultad de Derecho. #YaNoNosCallamosMas !

Matías Caccavo de Megafón – Peronismo militanteestá está procesado por haber violado y abusado sexualmente de dos mujeres y se encuentra cursando en la facultad de derecho con total impunidad y encubrimiento de la organización.

22491753_10212132986152631_4317547654775040335_n

Escribo esto desde lo más hondo de mi ser.

Estoy con miedo, pero no puedo dejar pasar más el tiempo.

Yo entré en el año 2012 al CBC, recién salida del secundario, ilusionada como todos los que emprendemos algo nuevo y lamentablemente ese sueño se vio empañado y mi vida destruida, literalmente.

Esto porque sufrí mucha violencia psicológica por parte de un compañero de cursada, que primero se mostró amable y que se hizo cercano a mí para luego de un tiempo empezar a rebajarme como mujer, hostigarme constantemente, perguirme por toda la sede de Montes de Oca, diciéndome que me iba a arrepentir de ignorarlo, diciéndome cosas que me hacían incomodar.

Es complejo porque nadie que no haya mantenido contacto con un psicópata puede entender en carne propia cómo te bajan la autoestima al piso, lo mal que te hacen sentir y el temor que generan y cómo te manipulan.
Lo peor llegó cuando entré a la carrera.

Este “compañero” abusó de mí sexualmente.

Y mi única reacción fue ir a mi casa a llorar totalmente shockeada y encerrarme en mi cuarto durante toda una semana. Recuerdo que ese día, llamé a una compañera de militancia de él y mía, le comenté lo que me había pasado, buscando consuelo, apoyo, algo al menos.

Y me contestó que no iban a hacer nada con este pibe, que dejara eso en el pasado, que es normal que tenga deseo sexual porque es hombre y que sea buena compañera con él y convivamos de la mejor forma.

En la organización MEGAFON PERONISMO MILITANTE, se enteraron pero me dijeron que me calle por el bien de todos (ellos). Y el, Matías Caccavo, abusador violador me amenazó a los gritos diciéndome que casi le arruino la carrera política al contar lo que había hecho y que yo iba a terminar muy mal.

Cursé ese cuatrimestre con terror y angustia.

Hice el trabajo práctico final de una de las materias entre lágrimas y después al año siguiente volví pero dejé cursadas que compartía con él. Luego me derrumbé del todo y no pude seguir más.

Pesadillas, ataques de pánico y hasta querer morirme son secuelas de todo esto.
Este 21 de marzo pienso volver a la facultad, donde este monstruo estudia y milita, y no puedo evitar contar desde el dolor todo lo que viví.

Ojalá nunca le pase a nadie, ojalá nadie tenga que vivir lo que viví yo, de corazón.
Yo iba a estudiar, como todos, quería hacer mi carrera en paz.

Y no pude. Y no puedo todavía.
Agradezco a las chicas de sociales que saben lo que me pasó y estuvieron bancándome en el peor momento de mi vida.

Gracias a cada una, por ofrecerse a acompañarme y no dejarme sola en los pasillos, por no hacer oídos sordos, por solidarizarse conmigo y darme su contención.
Si lo cuento es porque tiene que ver con sociales, con todos nosotros, y no quiero que ninguna mujer más padezca la tortura que padecí yo.

Sentí que ya no podía seguir callada por más miedo que tenga, No puedo seguir “presa” en mi propia facultad.

Por mí, por mi futuro y por todas las chicas de Sociales que me demostraron que no estamos solas BASTA DE ENCUBRIMIENTO!

Anuncios

Marcelo Valdez Abusador Violento en Chos Malal, Neuquén. #Yanonoscallamosmas!

Tenía 16 años, no soy débil, ¿fuí débil?.

¿La cabeza es tan demente para ceder ante esas situaciones?
Tenía 16 años y no sabía qué hacer luego de decir adiós.

Fui débil, un poco débil.
¿Lo fuí?
Débil pero fuerte.
Soporté y me lo callé, eso fue tonto…

Eso está mal.

¿Tu fuerza te hizo superior?
Yo me ejercité para soportar tus repentinos ataques.

Me defendí, pero seguí ahí, tonta de mi.

Pero soy fuerte, hoy soy fuerte, fuí fuerte.
Me la banqué a los ponchazos, aunque no tenìa que haberlo pasado.

No me sometiste lo suficiente para vencer mi fuerza.

NO SOY DEBIL

Vos eras el fuerte en masa pero yo lo era en convicción.
Nada más triste que someter al que percibes débil.

No seas idiota.

El poder no te hace más importante, no sos poderoso, sos un gil..

Mi corazón es fuerte, será fuerte y creará fortaleza para mi.

No sos más fuerte. No existe el “débil”. No sometas.
Vos sos débil si necesitas someter para agrandar tu ego.

Bancatela solo, wacho”

Esto fue mi primer catarsis en el año 2013 sobre la relación que vinvencié y padecí siendo novia de Marcelo Valdez.

Lo escribí para La Primavera LesBiCat que se realiza cada año en La Plata.

Allí se abre un espacio para compartir lo que quieras de modo artístico.

Siempre había querido presentar algo y ese año sentada frente a mi compu cuando leí el anuncio fueron dos segundos en los que pensé qué querría mostrar, hasta que como rayo me cayó una inmensa angustia y empecé a llorar.

Traje el recuerdo de mis 16 años y me prometí concretar esta muestra exponiendo los sucesos de violencia que viví con mi ex pareja.

Presenté una serie de fotografías que le tomé a mis amigues con el torso desnudo, cubriéndose las caras y con posturas de miedo, sumisión y otras  de empoderamiento mostrando su coraje.

En sus torsos tenían frases escritas –“No merece la pena mujer tu pasividad, no merece la pena mujer debes de actuar”/”No más acosos misóginos”/”No más violencia sexista”/ “Mientras el mundo no quiera cambiar, autodefensa mujer”/ “Ni una más, no te dejes humillar” entre otras.

Algunas me las inspiraron una canción de Ska-p “Violencia machista”, escuchaba mucho esa banda y me empoderaba a seguir con fuerza.

Hace algunos meses me replantié escribir en palabras más concretas esta parte de mi historia porque me dí cuenta que el violento sigue siendo impune hasta que lo visibilizás.

Porque me di cuenta que siempre salté en defensa y apoyo de las pibas que sufrieron violencias machistas/misóginas/de amor romantico, pero nunca en defensa de mi propia historia.

Veo muchas secuelas de esa relación y escribiendo quiero sacarme todo esto de encima y exponer todo lo que algun día callé y hasta defendí para sostener una relación enferma con un individuo violento.

Esto comienza con una amistad con Marcelo Valdez de 18 años, lo conocí en un entorno de amigxs, en el 2007 viviendo en Chos Malal, norte neuquino.

El típico pibe fachero, agrandado, cabeza en alto demostrando superioridad y aires de grandeza porque “lxs pibxs estan embobadxs con su belleza”.

Un pibe criado en la calle y con mucha  escasez de recursos y alimentos durante toda su vida.

Por eso al andar iba caminando al estilo “macho alfa” haciendo frente a cualquiera que le mirara raro, sobre todo a otros pibes de la calle.

Pero todo ello era para el círculo de afuera, en su manada de amigues adolescentes se mostraba como el coqueto, bromista, buen amigo, el que se las sabía todas.

Nos gustábamos pero hacíamos como que no.

En algún momento yo demostré interes por él pero no parecía interesarle.

Pasó el tiempo y se puso de novio con una amiga, aunque me atrajera respetaba su relación pero a los meses empezó a “tirarme onda” en algunas reuniones nocturnas.

Yo lo echaba  con la frase “antes yo te daba bola y ahora que no te la doy venís”.

En uno de esos eventos a la vuelta me acompañó hasta mi casa porque era de noche y el barrio estaba oscuro. Nos frenamos y empezamos a “histeriquearnos” con que ambos queríamos besarnos pero “no daba” por el tema de su novia/mi amiga.

Al final terminamos comiéndonos la boca.

Al día siguiente hablé con él porque tenía que saberlo mi amiga, no podía ocultarselo. Obviamente se negó repetidas veces hasta que accedió a decirle que “la habia engañado” y cortar la relación aunque no le diría con quién.

Después de hablar con ella, me envió un mensaje de texto para avisarme que ya le había dicho y que mi amiga estaba yendo a buscarme a mi escuela secundaria.

La esperé inquieta y cuando llegó le pedí que salgamos afuera.

Salimos, me miró y dijo “vos ya sabes, no?“.

Sí, le dije, “¿y sabes con quién?” me preguntó.

Asentí con la cabeza y contesté “yo estuve con Marcelo”.

Se congeló, lloró, me abrazó, me disculpé.

Le dije que estaba en sus manos cómo seguir nuestro vinculo y me contestó que estaba todo bien.

Claramente no lo estuvo, se pasó mucho tiempo hablando mal de mí con sus y mis amigxs.

Comencé la relación con Marcelo Valdez poco después, ya maldecidos desde un principio, manipulada desde el comienzo y sin darme cuenta.

Varias personas desaprobaban nuestro vínculo porque Marcelo no estudiaba y tenía”mala junta”, además de mala fama por su pasado en la calle y por su actitud altanera.

Nacimos en pueblo pequeño, donde todxs conocen la vida de todxs.

Cuando nuestro noviazgo adolescente comenzó hubo mucho compañerismo y aprendizaje, Marcelo fue mi primer vínculo amoroso romántico.

Nuestra relación era como lxs tipicxs enamoradxs prometiendo amor eterno, vida en conjunto, hijxs, casarse (teniamos nuestras alianzas de “comprometidxs”).

Eramos muy parecidxs de porte y forma de cara, nos llamaban”la parejita perfecta”, ambxs bellxs y jóvenes…pero en el fondo actuábamos esa extrema felicidad.

Desde el afuera habían personas que no querían que el vínculo funcionara entonces nosotres más les mostrabamos lo hermosamente perfecta que era nuestra relación de novies-compañeres compinches.

Los malos momentos empezaron cuando Marcelo comenzó a relatarme con detalles un hecho en su familia que se mantenía en secreto.

Algo que él había visto y vivido de pequeño, tal vez tendría unos 7-8 años.

Presenció el femicidio de su tía, en su propia casa, frente a sus ojos a manos de su tio.

En esas catarsis de llanto le agarraban ataques de asma y desmayos, donde yo lloraba, le hacia el típico respiración boca a boca.

Se despertaba asustado llorando y me abrazaba.

Así comenzó, yo intentando sacarlo de su apego al trauma por el femicidio a su tía y él latigandose por el dolor y el sufrimiento que aún lo interpelaba.

Cuando no paraba de llorar me decía que lo golpeé o lo cacheteara, como para “hacerlo entender”.

Yo le decía que no, luego me agarraba como para que lo empuje. 

Me presionaba para que terminara respondiendo así, se me tiraba encima, me agarraba las manos y rogaba que lo golpeé .

Entonces, desesperada y cansada le pegué una cachetada, nos quedamos en silencio unos segundos y me miró sorprendido.

En su mirada leí “lo hiciste”… hoy siento que en ese momento me midió y despertó en él la posibilidad de someterme y manipularme con sus crisis.

En sus ataques buscaba llevarme a los extremos, lloraba con puños cerrados, conteniendo su ira y dolor.

Destilaba las típicas frases hirientes y manipuladoras “que? no me querés?, si no me querés, andate”, me las repetía cuando yo buscaba calmar su sufrimiento y violencia.

Luego de un tiempo comenzó a agredirme porque no accedía a mantener relaciónes sexuales tradicionales, “encima no te puedo coger” me decía.

Yo era nueva en el terreno sexual y no me era ni fácil, ni cómodo, ni placentero.  Me resultaba dolorosa, invasiva e innecesaria la penetración.

No me generaba placer la genitalidad masculina, sentía inseguridad con mi cuerpa y no tenía herramientas para expresar lo que me sucedía, entonces me quedaba en silencio sintiendo vergüenza.

Él ya había tenido parejas y al no mantener relaciones sexuales convencionales  me hostigaba diciendo que le “metía los cuernos” con mis amigos, jamas sucedió eso.

Recuerdo algunos sucesos muy violentos y dolorosos aunque difuso el orden cronológico. Recuerdo la intensidad y desborde de esa relación donde estaba la mayor cantidad de horas que fuesen posibles, salvo las pocas que dormía y las de escuela, fue entre los años 2008 – 2009.
1-Recuerdo estar desnuda en cama y pieza de Marcelo Valdez, después de haber tenido relaciones sexuales no convencionales, me  empieza a hablar de mi futuro viaje a Las Grutas que iba a realizar con mi familia y nombró  a un chico que yo había conocido en unas vacaciónes anteriores a mis 13 años.

Empezó a hacer una escena de celos afirmando que  lo iba a cagar con él, que me hacía la amiga pero que me gustaba.

Yo quería levantarme de la cama mientras él me retenía para que no me vaya, sujetándome fuerte los brazos y diciéndo que no me dejaría ir, creo que buscaba que le de la razón, entonces llorando pegué un grito pidiendo ayuda a su madre que estaba en la cocina para que por favor me lo saque de encima.

“Marcelo qué le estás haciendo?” le grita la madre intentando abrir la puerta para entrar a la pieza mientras él la trababa para que no entre, entonces pude vestirme rápido, agarré algunas de mis cosas y salí  por la ventana que daba hacia la entrada de su casa.

Mientras me acomodaba el buzo y estando a medio vestir, Marcelo sale a buscarme, me agarra de la garganta y me retiene contra la pared diciéndo que si me iba no podía volver, entonces me empujó contra las rejas y yo pude salir corriendo mientras me arreglaba la ropa sorprendida de que en esas calles tan angostas de su barrio nadie haya salido a ver que pasaba.

Porque nuestros gritos se escuchaban y era la hora de la siesta.

Yo corrí muchas cuadras porque sabía que él me seguiría.

Corrí como para que no pudiera verme.

Fuí en dirección a mi casa y a unas 6 cuadras de llegar, en zona de chacras, me encuentra.

Estaba llorando, quería que sigamos juntos, trataba de abrazarme y yo me resistía.

Al rato pasó un patrullero y para no llamar la atención me pidió que me calmara porque podían llevarlo en cana… Yo me callé y el patrullero siguió.

Estaba muy enojada pero decidimos calmarnos y seguir el día para “arreglarnos”.

2- Un día discutimos gritando en la calle por más de 40 minutos, a unos metros de mi casa, me amenazaba con tirarse al río que estaba a unas cuadras.

En muchas de las discusiones terminaba diciéndo “si no estoy con vos me mato/ si te vas me mato/ no puedo vivir sin vos/ ya vas a ser feliz sin mi/ seguro te vas a ir con otro u otra.”

En un momento llega un patrullero con dos policias, ninguno de los dos se baja y nos dicen que alguien había llamado por una discusión de pareja.

Marcelo le dijo que no pasaba nada, que sólo estabamos hablando.

Yo me callaba, con brazos cruzados, enojada.

No queria que se entere mi familia, así que me callé y la policia siguió su camino.

Dejé que se fuera en dirección al río pese a su amenaza de suicidio.

No lo vi por varias horas y a la noche apareció con una muñeca vendada.

Me dijo que se había cortado a propósito y que yo era la culpable.

Cuando le descubrí la muñeca vi dos o tres rasguños superficiales, como los que te deja tu gato cuando juega, me reí diciéndole que sus rasguños eran patéticos, entonces me amenazó diciendo “qué queres? que me corte de verdad?”. 

Le contesté que no fantasmee con cortarse o matarse para que yo esté con él.

3- Hubieron dos sucesos donde logró manipularme para robar bienes materiales que él quería.

Un celular y en otro momento una computadora, claro, nadie sospecharía de una chica de familia “bien”. Esos actos me trajeron consecuencias a la puerta de mi casa.

Marcelo Valdez me esperaba a la vuelta del lugar, me había convencido de que yo era igual a él, que pertenecía a su clan y que juntxs podíamos llegar a tener todo lo que quisiéramos. Como yo a veces robaba chocolates en el kiosco me dijo que con la misma técnica podía llevarme un celular de la tienda.

Caminé esa cuadra muy inquieta y nerviosa, entré al local y comencé a  charlar con la vendedora, le pregunté por varios modelos y los sacó para que los vea, en el momento que otro  cliente entra, tomé muy rápido el celular y me despedí.

Apresuré el paso, sentía mucha adrenalina, cuando llegué Marcelo me dió un beso y al ver el objeto robado se puso muy feliz y yo me sentí adulta con mi mérito y parte activa del equipo.

Nos fuimos triunfantes caminando hasta mi casa y cuando llegamos vimos el auto estacionado de la dueña del local, me puse muy nerviosa, estaba hablando con una familiar sobre lo ocurrido y buscándome para indagar sobre el robo.

Retrocedí y escondí el celular, me acerqué a charlar y cuando me preguntó sobre lo sucedido le negué haber visto algo.

Cuando se fue mi hermano pequeño me dijo que vió cuando retrocedí y me miró con sospecha, nos hicimos los desentendidos y entramos a la casa.
4- Marcelo pasaba música en fiestas que organizábamos, quería una computadora y su amigo tenía una.

Basándo sus manipulaciónes en lo bien que nos había salido el robo anterior me convenció diciendo “Está servida, es muy fácil entrar a la casa de mi amigo, a demás ladrón que le roba a ladrón tiene 100 años de perdón”.

No me pude negar, quería que sea feliz y tenía confianza en él y su plan.

Me dijo que llevaría a su amigo a un bar a tomar unas cervezas y que así yo podría entrar a su casa sin problemas.

Me dió instrucciónes claras, sería de noche y debía dejar todo muy desordenado para que piensen que fué una persona que no buscaba específicamente una computadora.

Yo tenía mucho miedo, su casa estaba rodeada de otras con las que compartian patio, cualquiera podía verme.

Entré por la ventana y seguí las indicaciónes de Marcelo, tomé la computadora y huí.

No recuerdo en qué momento se la entregué.

Ese fin de semana viajé a San Martin de los Andes a ver a mi papá y al regresar recibí un llamado de mi mamá molesta contándome que la policía había estado en casa y que me necesitaban para testificar sobre el robo de una computadora.

Me dijo”¿Qué está pasando?”.

Me hice la desentendida, totalmente paralizada por el miedo.

Cuando llegué a Chos Malal fuimos con mi madre a la comisaría , ya que al ser menor tenía que ir con un adulto.

Las preguntas no me apuntaban ni a mi ni a mi ex-novio, sino a los amigos de mi ex, tenían mala fama en el pueblo.

Marcelo no podía ser sospechoso, él estaba con la victima en el momento del robo.

La situación quedo ahí, la policia me dijo que no iba a llegar muy lejos la busqueda del responsable.

Ambas situaciones fueron horribles para mi, me expuso por su codicia de bienes materiales.

No le importaban las consecuencias, total, a él no le pasaría nada.

Escribo y siento vergüenza, aunque hoy como adulta lo veo y me doy cuenta el nivel de vulnerabilidad que me atravezaba,  me duele que me hayan manipulado hasta esos extremos y pensar que pude haber dañado a alguien con mi accionar.

Expongo esta historia para sacarmela de encima.
5- Un dia fuí a pasar el día con un amigo de la escuela, subimos un cerro que te toma unas horas y volví al mediodía.

Mas tarde nos encontramos con Marcelo, estaba muy enojado por haberme ido con mi amigo sin decirle nada.

Caminando hacia la casa de una amiga en común comenzó a reclamarme violentamente sobre mi paseo.

Aseguraba que lo había engañado, estaba celoso repiendo que era una forra y que no podía hacer lo que quisiera sin decirle.

Yo queria finalizar la disputa y entrar a la casa de nuestra amiga, ya habíamos llegado a la vereda pero Marcelo no paraba de discutir, me frenaba y quería dercargar su bronca.

Me sujetaba con firmeza evitando que yo entrara.

Entre forcejeos y odio logró meterme al patio frontal de la casa, me sujetó del cuello contra la pared insistiendo que lo había engañado, creo haberme podido defender golpeando la boca de su estómago con la rodilla.

Cuando pude soltarme golpié apresurada la puerta de entrada, entonces me tomó del brazo jalándome hacia él y volví a defenderme pegándole una piña en la cara.

Derrepente la madre de nuestra amiga abre la puerta y nosotros con una sonrisa en el rostro discimulamos la situación.

Preguntamos por ella y nos dijo que todavía no llegaba pero que podíamos entrar a tomar mates, sonrrientes accedimos y le pedí entrar al baño

Cerré la puerta y lloré, lloré mucho sintiendo bronca y dolor, no merecía su desconfianza, me generaba tanta impotencia.

Al salir del baño, Marcelo estaba esperándome con su postura prepotente.

“Una buena piña me diste”, dijo entre risas.

Lo empujé a un lado para volver a la cocina y seguir tomando mates con la señora.

Llegó mi amiga y seguimos actuando como si  nada hubiera pasado.

6- Marcelo Valdez tenía mala fama por chorro y vender drogas, como yo no consumía era el blanco perfecto para depositar una vez más la responsabilidad de hacerme cargo de sus maniobras, llegó a usar mi casa como almacenamiento de drogas (25 de marihuana, bolsitas de cocaina) y en mi inocencia no medía la gravedad.

Como en mi casa él iba y venía con total confianza y a demás quedaba en el centro, su negocio lo podía manejar tranquilo desde allí.

Fue por poco tiempo pero recuerdo haber estado en mi casa con él y su dealer.

Un hombre bastante grande con rasgos de consumidor de drogas desde hace años.

Nos contó parte de su historia, que habian tratado de matarlo incendiando su casa y que su esposa e hijo habian perdido la vida por el negocio narco.
Cuando mi madre llegó de trabajar y nos vió se asustó, le dije que era su tio pero ella me pidió que lo heche, que no podia traer a cualquier persona a casa y lo hice.

7- Terminamos la relación luego de juntarme con mis amigas una noche, teníamos 17 años, apagamos los celulares porque todas éramos hostigadas por nuestros novios, lo normal, celos, reproches, manipulación…

Al otro día hablamos por teléfono y ya cansada de sus reclamos por no decirle cada cosa que hacía pude ponerle fin al noviazgo, ya habíamos cortado una vez pero las promesas de cambio me hicieron ceder a otra oportunidad, esta vez estaba decidida y al otro día le preparé una caja con sus cosas.

Luego de 6 años  de terminar la relación me encontré con una conocida suya que me preguntó si lo había visto, le dije que no y ella sorprendida me dijo que Marcelo le había contado que me vió y que yo le manifesté seguir enamorada pero que no podiamos llegar a nada porque yo me fuí a vivir a Buenos Aires.

Me quedé totalmente anonadada y con mucha bronca al ver el nivel de psicopatía y egocentrismo de este mitómano sano hijo del patriarcado.

***

Jamás hablé de estas violencias en ese momento, pensaba que podía arreglarmelas y defenderme sola, pensaba que la situación iba a cambiar.

La primera vez que se lo comparti a tres amigas fué porque a una de ellas la golpeó su novio y nos llamó muy desbordada de dolor.

Y lo hice porque al saber su verdad no podía seguir naturalizando las violencias que viví.

No tenía voz para defenderme, por eso expuse mi cuerpa como escudo.

No alcanzaba con decir “no quiero”, no podía argumentar sin que él tergiversara el mensaje minimizando mis razones.

  Recuerdo preguntarles a mi mamá y papa sobre irme a vivir con Marcelo, ellxs me daban miles de argumentos de porqué no vivir con él.

Y yo como si tuviese una libreta mental apuntaba con claridad para luego decirle a Marcelo con mas fortaleza.

En mi infancia y adolescencia nunca fué mi fuerte la comunicación, recibí mucho bullying de parte de adultos, maestros y niñes  en la escolaridad.

El motivo era mi mala pronunciacion de la letra “R” o mi mala lectura.

Hoy como adulta observo que esto fue unos de los componentes que propició mi vulnerabilidad y que me costara mucho tiempo cortar estos vinculos insanos.

Me costó porque lo amé románticamente.

Porque te enseñan a que solo tenes un amor de tu vida que es tu otra mitad. 

No quería quedarme “sola”.

Me agradezco haber re construído mi voz y dejar de callar las violencias que padecí.

Decidí empezar a escribir este testimonio despues de haber soñado que salvaba a una chica de vincularse con Marcelo Valdez.

Fue muy shockeante, no quiero que nadie viva lo que yo viví a su lado.

Todas fuimos y somos violentadas a diario por la cultura machista que nos oprime en lo macro y en lo micro.

Visibilizar nos saca de los lugares de victimas y hace que los machitos dejen de ser impunes.

Gracias a la fuerza de las mujeres que se exponen a contar sus historias liberándose de las mochilas cargadas con esas historias que nos tocó vivir a flor de piel.

Gracias a #Yanonoscallamosmas, a cada una de las pibas que cada día nos acompañamos, empoderamos, de construimos y resignificamos nuestro andar por la Tierra.

Gracias infinitas a Ariel Carolina  por toda su lucha y fuerza que nos toca y moviliza a todas, gracias eternas.

#Yanonoscallamosmas

Camilo Castaldi Lira, Cantante de “Los tetas” Golpeador, Psicópata suelto en Chile. #Yanonoscallamosmas !

Hace mucho tiempo vengo callando una situación que está presente en mi vida, pero como se hizo muy reiterativo, con episodios cada vez más fuertes y una o dos veces por semana desde hace un tiempo, me decidí a poner una denuncia para conseguir que Camilo Castaldi Lira (cantante de Los Tetas) se aleje totalmente de mí, que no me busque más y poder retomar mi vida.

No quiero que esto quede impune, quiero que mi experiencia sirva también para otras mujeres que están viviendo lo mismo y que a lo mejor no se atreven, así como yo tampoco me atreví tantas veces, a hablar.

Considero que él es un gran peligro público ya que con su anterior polola vivió lo mismo solo que ella no se atrevió a denunciarlo, solo terminaron muy mal, debiendo la chica, ser rescatada por sus padres y bueno… conmigo la situación iba para lo mismo solo que ya abrí realmente los ojos.

Espero que la justicia esté de mi lado,que me apoyen porque lo necesito, no quiero formar parte de la lista de mujeres que han sido víctimas de femicidio y creo que si no hubiera reaccionado a tiempo, yo podría ser una, sobre todo ayer.

Ahora lo que  temo es que él tiene amistades de baja categoría, delincuentes, ladrones, etc y como lo definió un carabinero que estuvo conmigo: es mafioso, temo lo que me pueda pasar a mí y a mi familia.
Voy a narrar algunas de las escenas que viví al lado de él y pido disculpas porque tendré que citarlo y usar un lenguaje obsceno, para ser clara.

Camilo Castaldi o Tea Time para los seguidores, ya a mediados del tercer mes de nuestro pololeo comenzó a golpearme, hay fotos del matrimonio de mi hermana (en marzo del 2016) en donde aparezco con moretones en mis brazos y piernas producto de sus golpes o cuando me tiraba al suelo, posterior a eso son incontables las veces, empezó a golpearme en la cara, me agarraba los brazos y me pegaba cabezazos o me escupía, también me tapaba la boca dejándome sin respirar y él encima mío.

Yo pensaba que iba a morir, me pegaba en la mandíbula muy fuerte porque yo lloraba y me decía “cállate perra”, eso fue lo primero.

Luego venía la etapa de reconciliación, donde me pedía disculpas porque estaba drogado o curado y que no terminara con él.

Yo la verdad aparte de haber estado enamorada en el comienzo sentía mucha compasión por él y ganas de ayudarlo a dejar su adicción a la cocaína, por eso no lo dejaba, él me decía que lo ayudaba, en tener horarios normales, a alejar a los malos amigos, porque ya no carreteaba y no se “lanzaba” cada noche pasando de largo pues ahora dormía conmigo cada noche y yo lo ayudaba a no ser el irresponsable de siempre, con su hijo y su trabajo.

Pero todo fue terror para mí, llevaba al departamento de él, el cual es muy pequeño, gente como delincuente, narcos, y cualquier tipo que se encontraba en la calle e invitaba para drogarse con cocaína.

Para mí esto fue muy fuerte porque nunca estuve antes de esto, cerca de esto.

Soy de provincia, me vi expuesta cien veces a cosas horribles y vi cosas horribles, sin ir más lejos hace una semana y media eran las 4 am y llegó al departamento con un amigo flautista y estaban los dos pasados, seguían tomando whiskey y yo preocupada, Camilo salió al pasillo del edificio y yo intenté alejar el whiskey a lo cual su amigo el flautista EL CUAL NO SÉ EL NOMBRE PERO ES UN COBARDE ASQUEROSO, me pegó un combo y me botó al suelo, Camilo vio esto porque justo estaba entrando y, como al parecer los valores no los tiene, defendió a su amigo y no a mí, que yo soy una mujer y un hombre desconocido para mi me había pegado en su casa, quedé en shock y no se me ocurrió nada más que llamar a mi papá para sentir que me defendía, aunque fuera a distancia (mi familia no es de Santiago) el otro tipo se largó corriendo.

Yo en ese momento era su polola, no sé, yo pienso que cualquier pololo defendería a su novia si un hombre le hace algo, pero Camilo no era así y menos curado o drogado, esa era su excusa.

Siempre defiende y defenderá a los “malos”, a los “choros”, a los narco, a los que han robado, a los que se han robado un banco, incluso en su biografía de Facebook tiene puesto que él es ladrón de bancos, pues esa es su fantasía, robar algo grande, matar a alguien, ser un gangster, como el cliché del rapero, eso es pero al peor nivel, a mí siempre me decía que los narcos y ladrones tenían más cosas buenas que yo y que yo debía respetarlos porque yo no valía nada comparada con ellos.

Lo cual nunca compartí porque eso para mí es lo que ensucia más el mundo, llenándolo de cosas feas y violencia, como lo que yo viví con él, esos eran nuestros puntos de discrepancia, junto con la cocaína, exceso de alcohol que usaba cada día y sus agresiones físicas y verbales.
En enero de 2017 luego de una madrugada donde se drogó a mis espaldas y yo no sabía, por discusiones ridículas me pegó con un micrófono antiguo de los años setenta muy grande y pesado como un batazo en mi pierna derecha, el dolor fue inmediato y tremendo.

Me hizo una contusión y no podía caminar, intenté subirme a un uber, pero él bajó de su depto y no me dejó subir, al conserje lo amenazó con un sable esa misma noche.

Yo pensé que me lo enterraría, así que subí a cualquier auto al cual le pedí que me llevara a mi casa y que yo le pagaba, que necesitaba arrancar de mi pololo que estaba loco en ese momento, pero él en vez de llevarme a la casa me llevó a la comisaría, me dijeron mil veces que denunciara, no lo hice, pero fui a la posta a constatar lesiones y todo, por supuesto sola, un mes después me hizo una contusión en la cabeza con sus golpes en donde todo era sangre en la cama, en las sabanas, en mi ropa, en mis jeans y también terminé en la posta.

Él ahora ya no pedía disculpas sino que se enojaba él por haberme pegado a mí, me llamaba loca, me gritaba loca y cosas al frente de todos, su defensa era que yo soy loca, que yo invento que él me pega, que yo lloro por nada, es tanta mentira que me enrabia, de ahí la relación se volvió más degradante.

No me dejaba dormir antes de ir a la Universidad, me tenía hasta las 5 de la mañana con la música a todo volumen al lado de la cama y otros días me tenía hasta las 6 de la mañana haciéndome de la peor violencia psicológica.

Me dañó mucho, yo tenía que estar todos los días a la 8 am estudiando y concentrada en la universidad, andaba pésimo, no le contaba a mis amigas, me andaba quedando dormida y sufriendo a escondidas porque yo lo quería a pesar de todo y no quería que ninguna de mis amigas lo odiara.

Sin embargo él a todos su amigos les contaba historias falsas de mí, llamaba a sus amigos cuando estaba pegándome para contarle la historia al revés y tener un testigo a su favor, se creía muy inteligente al hacer eso, inclusive el día que me rompió la cabeza llamó a su mamá para decirle “mamita está loca me está pegando” y mientras decía eso me pateaba en el suelo, su mamá le gritaba “sácala de la casa, llama a alguien”, mientras tanto seguía dándome fuertes patadas en el piso y yo lloraba muy mal, me dolía todo y estaba cansada.

No culpo a su mamá ni a ninguno de sus amigos, él tiene a todo el mundo engañado, nadie se imagina lo que él es en realidad, y lo que es vivir con un hombre tan enfermo como él está hoy en día.

Hace una semana y el mismo día que su amigo flautista me pegó, el también después me atacó, estando los dos solos, era de esperarse, había jalado y tomado mucho whiskey, me pegó combos en la cara y patadas en todos lados, como siempre, después de eso me estaba grabando con la cámara de su celular riéndose de cómo lloraba tratándome como siempre lo hacía “maraca culia” “eso te mereces” “no vales nada, no existes en mi vida” me molesté que me grabara así que le intenté correr el celular pero él seguía lo cual el mismo cayó sobre su mesa de sonido y como estaba “duro” y loco, como en otra dimensión, pensó que se había dañado su mesa (lo cual quedó comprobado al otro día no le pasó nada) se me tiró encima diciéndome IMBECIL AHORA VAS A VER a pegarme de nuevo ferozmente lo que provocó una hinchazón en mi rostro, hematoma en el ojo, y un derrame ocular.

Él después de eso jadeaba de lo cansado que quedó de pegarme tanto, yo quedé tan cansada de la golpiza que me quedé sentada en la cama sin habla y él por dos horas siguió gritándome obscenidades y garabatos.

Lo único que yo quería era dormir.

Viajé a mi ciudad a recuperarme unos días y al cabo de unos días me llamaba diciéndome vente para Santiago, vente porfa, yo incómoda viajé a acompañarlo y llevarle comida y cosas, mi familia preocupadísima pero yo no hablaba con ellos del tema por vergüenza aunque todos sabían, a mi mamá le conté siempre todo pero tampoco podía obligarme a dejarlo si yo estaba metida en ayudarlo en no dejarlo solo y además lo quería mucho a pesar de todo.

Pasaron 3 días y ayer fue el último, nada malo había pasado en absoluto, mi mamá me había ido a dejar unas cosas a su casa, le llevé cosas de comida y aseo para su casa porque él se gastaba siempre todos sus sueldos de tocatas en drogas y alcohol o cuando yo me iba de su casa invitaba a la tropa de amigos delictuales y él les pagaba los cigarros, y todos los demases que ya comenté, así se le iba la plata y no le quedaba ni para comer ni para el metro, pero yo siempre le prestaba y no dejaba que pasara hambre llevándole siempre comida.

Ayer mi mamá se fue de su casa, le dijo “cuídamela, ya que nunca más pase eso, que esté tranquila, duérmanse temprano”, y él “sí, sí”, le compré hasta cigarros para que no tuviera que salir de noche porque siempre iba buscar drogas, donde él vive hay por todas partes y teniendo su rostro de “conocido” si no tiene plata, siempre se conseguía, le regalaban, pero al final igual salió porque necesitaba cerveza, yo me quedé cocinándole.

Al llegar noté que estaba exaltado, aparentemente drogado, por lo cual no me acerqué y me quedé en el living no en su pieza, le dije que la comida estaba lista y me pidió más cigarros le pasé uno y se cayó y me dijo “qué me vení a tirar el cigarro?” y me dio una mirada de esas que ya conocía, le dije “qué te pasa por qué me miras así?”, y él me respondió, “qué? querí que te pegue?” Y yo dije “es broma? Por qué?” Y de la nada me dijo “ya, terminamos ándate maraca culia de mi casa, sale fuera” y me empezó a pegar combos, me botó, de nuevo sus patadas por todos lados, me arrastró por la casa para sacarme y no sé cómo pude agarrarme de un mueble para no salir, porque tenía mi cartera con plata y celular y carnet adentro, entonces entre y me senté un segundo y siguió pegándome y en el mismo ojo donde hace una semana me había hecho el hematoma, no le importó que me estaba sanando ni nada, ni todos los perdones que me pidió, él decía que “había sido un accidente” me dio más fuerte que la vez pasada me dijo “estay fea, ándate maraca culia, bitch, fucking bitch hay que pegarle a las weonas, a mi me importan mis cosas, no las weonas, a mí nadie me puede ser nada porque soy amigo de todos los choros y hasta los pacos culiaos también”.

Me escupió, me tiró bebida en la cabeza y tiró mi mochila y chaqueta de cuero por la basura del edificio, bajé corriendo y en el lobby me socorrieron unos vecinos y una vecina que lo conocen bien le dijo “hijo de la gran perra”, él me gritaba “perra de mierda” y se dio a la fuga en bicicleta.

El motivo por el que ayer decidí hacer la denuncia es porque ya le aguanté demasiadas, muchas golpizas y nunca dije nada ni siquiera a mis amigas, me comí el dolor, nunca quise hacerle daño, siempre quise ayudarlo y protegerlo pero ya entendí que él que no se quiere dejar ayudar, nunca va a ser ayudado.

Otras veces me pegó porque discutíamos, pero ayer fue por NADA, salió y llegó drogado directo a pegarme y a maltratarme psicológicamente a pito de nada, fue muy fuerte como me pegó y no le hice nada más que cocinarle y abastecerlo con cosas, entonces si este hombre fue capaz de llegar a la casa a pegarme y humillarme porque sí, incluso cuando ya tenía mi ojo malo por su culpa, ya no podía soportarle ninguna más.

Se acabó y es el fin.

No quiero que se lo haga a nadie más y que nadie más pase por esto.

Es muy peligroso por su nivel de violencia con las mujeres, él a los hombres no les pega, les tiene miedo y por eso es chupamedias con todos para que nadie le toque un pelo.

Vende la pomada con su rima, sí, es talentoso, pero no puedes engañar a un mundo entero con tu forma de vivir escondida, ayer hasta me sacó un cuchillo y me ha amenazado de muerte a mí y a mi familia.

Con los que siempre se refiere a ellos con improperios, no tiene educación, él me dijo que si yo tuviera amigos flaites choros me trataría mejor.

Porque podrían defenderme, me dijo que sus amigos le decían que “pololeo sin moretones no es pololeo” toda su misoginia y machismo siempre lo normalizaba y yo le decía que estaba mal y por eso siempre se enojaba conmigo.

O porque yo me ponía triste y lloraba cada vez que jalaba, porque de verdad me dolía, fui muy tonta, él sabe actuar frente a la gente, hoy día en la audiencia de la fiscalía hasta le regaló sus zapatillas a un delincuente que estaba al lado de él por otro caso, diciendo fuerte al frente de todos que “alguien las necesitaba más que él”.

Todo eso lo hace para seducir con sus mentiras, para llamar la atención de algo falso que él no es, la jueza lo miró y no le dijo nada, en todo caso son zapatillas de 10 mil pesos de estación central, mi mamá, cuñado y hermana, lo vieron salir y vieron cómo les hacía tallas a los carabineros que estaban en la salida haciéndose el amigo siempre de todos, y luego se fue corriendo, en su mundo él y sólo él es “vivo”, inteligente, amoroso y simpático, con esos gestos, ojalá muchos no sigan cayendo.

Tan solo vayan a un concierto de él y se darán cuenta que hasta siempre dice las mismas cosas en el escenario, que vivan los delincuentes, que suenen los balazos, etc…

Es una persona muy violenta y que justifica todo con su “don de la palabra” y poder de convencimiento se da vuelta a muchos.

Su entorno es aún más peligroso.

Nunca imaginé que esto y mucho más me iba a pasar a ponerme a pololear.

En mi casa nunca me pegaron de niña, y yo nunca peleé con alguien, estos fueron los primeros golpes que recibí y fueron los peores, de una persona que amaba, no sé cómo aguanté tanto.

Quiero dejar en claro que su forma de ser y actuar, ideales y adicciones no guardan relación con ninguno de los miembros de su banda siendo él la persona discordante siempre, y que genera conflictos y lo digo para que no se catalogue a todos del mismo de modo, si yo tuviera la posibilidad de darle un castigo es que lo mandaran a rehabilitarse porque sería de gran ayuda para la sociedad.

Y quiero decirle a Javiera Mena que se contacte conmigo pues Camilo, Tea Time dejó en mi casa escondida la guitarra que le robaron a sus músicos, él sabiendo que eran robadas a Javiera Mena se las compró como un chiste y cagado de la risa junto con un teclado a sus amigos que son los que le roban los instrumentos a muchas bandas chilenas, como ya hemos visto en las noticias. Como él dice “los ladrones son respetables y los mejores”.

A todo esto, en la audiencia de hoy la fiscalía sólo puso una orden cautelar dónde se indica que él no se puede acercar a mí a menos de 200 metros, ni siquiera le dieron la firma mensual en el juzgado de garantía ya que “no tiene antecedentes”.

Exijo justicia!

No es posible que un maltrato como el que he sufrido quede impune.

No quiero que caiga otra incauta en su palabrería para terminar igual que yo, es por este motivo que hago pública mi historia, dejando de lado la vergüenza, la humillación.

Así como hoy yo soy capaz de sacar la voz y denunciar los abusos físicos y psicológicos en mi contra, espero que otras mujeres que sufren lo mismo que yo, venzan el miedo y tomen las riendas de su propia vida.

Posteo del testimonio.

Testimonio sobre abuso sexual y violencias ejercidas por Cristian Aldana. #Yanonoscallamosmas !

Ya no tengo miedo.
Ya no siento vergüenza.
Ya no me callo más.

Conocí a Cristian Aldana una tarde del año 2007 durante una merienda que había organizado una amiga mía luego de haber hablado con él por internet.
La tarde transcurrió tranquila, él era el centro de atención con sus anécdotas y su simpatía, nadie sospechaba que era un psicópata abusador de menores disfrazado de hombre dulce y paternal.
Sus estrategias para encantar a la gente estaban ensayadas con una perfección espantosa.
Quiso asegurarse de caer bien, supongo que ganarse la confianza de las personas que lo rodeaban le daba libertad y tranquilidad a la hora de accionar.
Hasta ese momento solo lo había visto en recitales o a través de la televisión.
Escuché la banda por primera vez a los 12.
Empecé a ir a sus recitales a los 15.
Yo era fanática de El Otro Yo, igual que mi amiga.
Mi adoración por Cristian Aldana era directamente proporcional con el momento de mi vida que transcurría por ese año: mi adolescencia desenfrenada.
Pasó un tiempo y  un día mi amiga me cuenta que había arreglado para verlo a Cristian y que quería que la acompañara.
Iba a ir a Besótico (su sello independiente) a la mañana.
Nos escapamos del colegio y fuimos juntas a verlo.
No recuerdo muy bien como accedí a ir, pero sé que no requería de insistencia porque, como ya dije, él era mi ídolo.
Fuimos vestidas de colegialas en respuesta a una petición de él.
Hasta ese día yo había estado con una sola persona en toda mi vida, un chico que fue mi novio durante casi un año, que me respetó y cuidó en todos los aspectos y más aún en la intimidad.
Llegamos, nos invitó a tomar un té pero le dijimos que no, estábamos muy nerviosas.
La hizo pasar primero a ella, yo me quedé en el living esperando, sentada en la computadora.
Luego me hizo pasar a mí, tuvimos una escena de sexo que no recuerdo en detalle, lo único que recuerdo es estar encima suyo tirados en el piso mientras golpeaba mi cabeza contra un mueble, claro que a él no le importaba.
Recuerdo que usó forro aunque aclaró muchas veces que no le gustaba.
Hizo que mi amiga le practicara sexo oral y mientras tanto le pegaba con su miembro en la cara.
Nos abrazaba y nos decía en todo momento que lo que teníamos era una conexión especial, que el mundo no iba a entender porque no estaba preparado para el “amor libre y sin ataduras”, que todo era mágico y que nadie se tenía que enterar.
Recuerdo que me denigraba verbalmente con adjetivos como “putita”, “trolita”, “pendejita” y que se la pasaba dando directivas, “ahora hacé esto” “ahora ponete así”, lo cual no era congruente con su discurso del amor y la magia, pero en ese momento yo no lo podía ver.
No recuerdo mucho más de esa mañana pero sí sé que después de ese día empecé a gestar en mi interior un montón de sentimientos que antes no tenía o por lo menos no estaban tan desarrollados: vergüenza, culpa, falta de amor propio, baja autoestima.
Finalmente logró que me creyera el cuento de que era una pendeja putita.
Luego de eso hablé un par de veces con él por chat y hasta tuve su número de teléfono celular.
Volvimos a vernos una vez más, también con mi amiga, pero esta vez en su departamento del centro (en el que convivió con Ariell Carolina Luján), pero yo estaba bajo los efectos del alcohol y no recuerdo casi nada, sólo recuerdo que estuvimos en su cama matrimonial los tres y que su discurso dictatorial y lleno de directivas no había cambiado.
Tampoco recuerdo el año en el que éste segundo encuentro sucedió, pero debe de haber sido por el 2009 aproximadamente.
Después de eso empecé de a poco a dejar de frecuentar los recitales de El Otro Yo (a pesar de pasar gratis muchas veces porque nos ponía en lista gracias a nuestros “favores sexuales”).
No fue sino hasta hace poco que logré explicarme a mí misma por qué la banda había dejado de gustarme.
Entendí que fueron mi mente y mi cuerpo reaccionando a sus abusos.
Empezó por disgustarme y después por asquearme.
Él siempre se presentó como ese “ser de luz” que viene a salvarte, a juntar tus pedazos cuando estás rota, sanarte, llenarte de amor desinteresado, preocuparse por vos con frases como “el alcohol hace mal” o “sos muy chica para tal cosa, cuando seas más grande vas a entender lo que te digo”, esas acciónes son las que te confunden y hacen pensar que quizás es buena persona…
Pero lo que nunca te dice es que sos muy chica para dar tu consentimiento en el aspecto sexual, que a los 15 o 16 años (o incluso menos) no deberías estar con alguien que te dobla la edad, que te usa y manipula para satisfacer sus antojos perversos, que utiliza su condición de ídolo para seducir y reducir sexualmente.
Siempre negué su abuso y eso fue algo que me fue carcomiendo lentamente a lo largo de los años.
Jugó con mi autoestima, con mi  consentimiento, con mis parámetros de lo que está bien y lo que está mal en el ámbito sexual.
Sentí vergüenza, pudor, inhibición y hasta asco de mí.
Me sentí sucia mucho tiempo.
Hoy quiero deshacerme de todos estos sentimientos que NO me pertenecen porque son suyos, fue él quien los puso en mi mente.
Hoy me libero de vos y de tus manipulaciones.
Hoy digo basta.
Hoy no me callo más.

Testimonio sobre abusos y violencias ejercidas por Cristian Aldana. #Yanonoscallamosmas !

Escrito publicado en facebook el 26 de febrero de 2016:
Hoy por segunda vez me puse a leer testimonios del caso de Cristian Aldana.
Me costó mucho… de verdad soy muy ilusa, confío y quiero mucho…y a él lo quería.
Me costó mucho entender lo que pasaba.
Mi relación con Cristian Aldana empezó igual que como lo cuentan las pibas.
Por sexo.
Tenía 16, 17 años cuando me habló por chat.
Todo lo que paso fue consensuado… pero cuando leo los testimonios entiendo que quizás fue así porque yo vivía lejos y no nos veíamos nunca, no sé.
Que conmigo haya sido bueno en ciertos momentos, no quita lo que fue con el resto.
Yo estaba aburrida y quería vivir algo distinto,creo.
Estuvimos un par de veces cuando viajaba a BsAs.
Una vez me llamó a casa, así tal cual cuentan los testimonios,
atendió mi padrastro y me pasó el teléfono, que era con cable, asi que él escuchaba todo lo que yo decia, era obvio.
Mi padrastro dijo cuando colgué el teléfono que parecía la voz de un hombre mayor quien me hablaba, y lo era.

También me invitó a hacer orgías, me dijo que invitara amigas.
Yo le decía que despues veía, nunca le seguí la corriente y no insistió.
Conmigo no se cuidaba, aunque yo le pidiera que lo hiciera.
Eso me duele mucho porque me malenseñó habitos.

Hoy tengo una enfermedad de transmisión sexual que se llama HPV, no por culpa de él, sino mía y de la persona con la que estuve.
Estoy aprendiendo de esto mientras pasa el tratamiento.
SIEMPRE NOS TENEMOS QUE CUIDAR.
Se lo enseño a mis hermanos, mis amigxs y compañerxs.

Nos reencontramos con Cristian Aldana acá en Buenos Aires.
Estuvimos una vez, llevó profilácticos a pedido mío.
La verdad es que  siempre me gustó el sexo en general, me llama la atención, me agrada la sensación, pero con RESPETO.
Hoy elijo hacerlo con quien me cuide y respete.

Creo que venimos de un paradigma muy machista.
También pasé por una secuencia de violación con mucha vergüenza por lo que había pasado, no pude hablarlo hasta hace poco, ya grande, a un terapeuta con quién trabajé este hecho.

Es muy duro, pero es el mundo que nos rodea y para cambiarlo hay que HACER ESTO: VISIBILIZAR !
Cristian Aldana abusó de la confianza de chicas muy pibas y es muy valiente de parte de ellas el poder hablar de ello.
Que esto sea un aprendizaje como cada día de nuestras vidas y que no volvamos a pasar por esto nunca mas.
Ni con él ni con nadie … no dejemos pasar por alto estas cosas.
Hagamos visible de a poco, para conocer el machismo y la desigualdad que vivimos y peleemos juntxs por un día a día mejor.

P.d.: Perdón si no pude hablar antes de este tema, pero la verdad es que me siento muy herida con lo que leo y escucho de Cristian Aldana, de verdad que lo quería mucho, pero como dije al principio soy muy ilusa…

FANZINE LIBERTINA x Lucila

DES-CUBRIR

Cuando caen los ídolos, aparecen las personas reales.

A mi también me convenció Cristian Aldana, pero comprendí que estuva mal y con ello normalicé muchas malas costumbres, hasta el punto de no saber distingüir entre Amor y Violación.

“ALDANA ABUSADOR DE MENORES E IDOLO DE CIENTAS DE ELLAS”.

De a poco voy recordando un hecho que pasé por alto toda mi vida.

A mí me manipuló Cristian Aldana, me convenció de estar haciendo lo correcto.

De no cuidarnos, de hacer lo que él quería.

MI MAESTRO FUE UN PEDOFILO ABUSADOR !

Después sufrí una violación y no pude distinguirlo porque normalicé la situación.

HABLEMOS DEL TEMA! MANIFESTEMONOS!

Aprendamos a valorarnos, cuidarnos y querernos a nosotrxs mismxs.

Gracias a las pibas que dan testimonio por ayudar a ser más consciente el abuso machista.

YA NO ME CALLO MAS !!

#YANONOSCALLAMOSMAS !

 

 

 

 

 

#Yanonoscallamosmas-Nuevo Testimonio sobre abusos y violencias ejercidas por Cristian Aldana.

0cartel4

Yo soy de la generación de los adolescentes alternos, de valores poco claros, angustia, rebeldía y esperanza en el infinito.

Era super fan del otro yo y hacía parte del foro de la página oficial de la banda donde conocí a gente que es amiga hasta hoy y también por donde entré en contacto con Cristian Aldana.

Un dia salí de la escuela y fui al cyber, yo había mandado una nota de sentimientos al foro y recibí un mensaje lindo por privado de Cristian al respecto. No lo podía creer.

Volví saltando a la escuela a contarle a mis amigas, era lo mejor que me podía pasar en la etapa turbulenta que estaba viviendo, que mi ídolo me escribiera y me pidiera mi messenger para chatear.

Me fui a vivir al cyber prácticamente y empezamos a conversar.

Me preguntó algunas cosas y si quería que nos encontremos. Me preguntó si era virgen y le dije que sí, me pidió  mi teléfono para encontrarnos cuando viniera a mi ciudad .

Al poco tiempo después, me llamó e invitó al hotel donde se encontraba.

Estaba feliz que iba a conocer a mi ídolo que tantas cosas me hacía sentir con su música.

Sabía el precio que iba a tener que pagar.

Tenía 16 años, el sexo era algo que yo todavía no consideraba, no existía un deseo sexual real, ni era mi verdadero interés, pero sí era el de él y estaba sobreentendido.

Me acuerdo de todo, de la ropa que me puse, el sol de ese día.

Llegué con dos amigas al hotel, era la habitación 505,  nerviosa subí con ellas el ascensor y las dejé en el pasillo, fui hasta el cuarto toqué la puerta y entré.

La situación no fue forzada, pero no fue agradable.

Me sacó la ropa  em 5 minutos después de conocernos.

No sentí nada lindo pero me imaginaba que podía ser así perder la virginidad.

Me puso el pene en la cara para que se la chupe y yo NO quería y le mordí la pierna y se enojó pero quedo ahí; él quería sexo de nuevo pero le dije que no y “lo respetó”.

Yo era una adolescente depresiva, y él , el hombre a quien admiraba.

Sentirme reconocida y especial entre muchas otras, me hizo sentir mejor. En mi casa mi mamá estaba sola cuidando de mi hermano pequeño, mi papá desaparecido y yo tenía una libertad total de decisión porque nadie me controlaba.

Esa noche ellos tocaban en un festival y yo fui. Al otro día me llamó por teléfono para decirme que me había visto entre la gente y que era linda, etc.

 Hablábamos por chat y nos mandábamos mails, me decía cosas del amor, de ser libres, de no pertenecer, de ser incondicionales, de conocerse de otras vidas.

Yo nunca me enamoré de él pero le creía y sentía que lo que él estaba planteando me iba a hacer especial, me iba a ayudar a tener un punto de vista del amor, según alguien que parecía tener experiencia y una manifestación artística que me causaba fascinación.

Me encontraba con él en hoteles de mi ciudad y en otras, viajaba a escondidas para ir a verlo.

Fui a Buenos Aires a su casa con 17 años, siempre acompañada de amigas, que obvio él quería sumar a todo, pero yo no lo permitía.

Se formó un vinculo de supuesta confianza, fui descubriendo mi sexualidad dentro de nuestros encuentros, él siempre quería ultrapasar niveles en el sexo pero yo no quería y trataba de ser firme. Me decía que yo era una puta y a mí me causaba gracia esa forma que tenía de excitarse porque no me identificaba. Le decía que no, que yo era una princesa, y entonces él fue llevando el juego dentro de la forma que vió que podía manipularme.

Siempre quería estar con mas chicas,  solo una vez consiguió que estemos con una amiga mía que lo conocía de una historia aparte. No me daban ganas de hacer nada, ella le hacía sexo oral y yo lo besaba, la situación me pareció decadente y no se repitió aunque él siempre pedía que estemos con otras chicas.

Yo hacía mi vida, empecé a salir y a enamorarme.

A todos mis novios les mentía y los engañaba con Cristian Aldana, que me decía que nuestro amor era para siempre independientemente de cualquier otra persona, que había que experimentar con todos, etc.

Fui muy influenciada, no me causa gracia haber tenido que mentir un montón de veces y  después darme cuenta que la mentira nos hace mal a todos. Eso aprendí después de sentir muchísimo dolor.

Con esto quiero decir  que me hago responsable de mis actos.

A veces aparecían mensajes de otras otroyoianas amantes diciéndome cosas, a veces de sus novias oficiales, otras se acusaban entre ellas, fotos y piñas en el pogo del show de eoy.

Mentiras,  mensajes, la vida continuando y la búsqueda de un amor sin dolor, incierta.

¿Cómo el amor puede causar dolor a muchas y pretender que a través de la mentira el dolor  cese?

Cada vez tenía menos sentido su propuesta, pero seguía encontrándome con él.

Pensaba que estaba sobre entendido que las novias de Cristian pensaban igual respecto al amor, pertenencia, libertad, etc. Pero no sé por qué entonces había que mentir para encubrir ciertas situaciones.

Realmente no era consciente de la violencia más explícita que ejercía en otros casos. Si sabía que él estaba con muchas muchas muchas chicas, adolescentes y mujeres, pero creía que  teníamos una amistad interesante .

Mi relación con Cristian Aldana duró ocho años.

Algunas personas de mi entorno personal lo sabían, otras no… porque yo también intentaba establecer relaciones tradicionales en las que esto podía estar mal visto, por lo cual no lo comentaba a cualquiera.

Los últimos años que vi a Cristian Aldana yo vivía entre Argentina y otro país. Viajaba periódicamente.

Conocí cosas del mundo que me hicieron pensar en qué era lo verdadero y aumentar un poco la percepción de la vida.

En agosto del 2012 me encontré con él en Río Cuarto, estaba estable con su pareja actual y tenían una hija dentro de esa relación.

El manager,  la hermana y otros  me conocían, aunque sea de cara, porque hacía años que cuando la banda estaba en Córdoba él me invitaba a las comidas, hoteles, shows, etc.

Ese día fuimos a un hotel diferente del de la banda y todo el paseo fue a escondidas, la situación era extraña.

Lo que sucedía era que al otro día se iban a Villa María y su mujer iba a viajar para encontrarse con ellos y festejar su cumpleaños, él no quería poner en una situación incómoda a todos sus cómplices un día antes de tener que festejar juntos el cumpleaños de su mujer, aunque todos sabían que estaba en otro hotel con alguien.

Al día siguiente me despedí y viajé a la casa de mi abuela y estuve llorando dos días sin parar, sin entender que me pasaba.

Le dije que me había hecho mal el encuentro, que sentía que si su mujer supiese no iba a estar de acuerdo y que estaba entendiendo que me causaba sufrimiento que otra persona pueda ser mal afectada por esa relación que manteníamos. ¿Por qué había que mentir y exponerme de esa forma, si él pregonaba el “Amor Libre”?

Y ahí el empezó un jueguito para que podamos estar los tres juntos y así ella iba a poder entender que estaba todo bien, pero claro, tenía que seguir mintiendo, no podía decirle a su mujer que nos conocíamos de hace tanto tiempo ni mencionar absolutamente nada de toda nuestra historia.

Poco tiempo después, fui a Buenos Aires por cosas personales y nos encontramos con Cristian, fuimos a un hotel en Once.

Fue muy triste porque  me penetró por detrás, algo que YO NO QUERÍA y ni me preguntó.

Estaba super contento y orgulloso de que había sido el primero por los dos lados, como si fuera un objeto.

 Me dijo que era  lo que tenía que hacer para poder hablar con su mujer, Guillermina, y que nos encontráramos los tres.

Así que le escribí a ella, diciéndole que era amiga de Cristian, que justo estaba de viaje  en BsAs y que si quería que nos conozcamos.

Empecé a hablar con ella  por chat y por la otra ventana Cristian Aldana me iba diciendo lo que tenía que decir y lo que no.

Pero pasó algo muy inesperado, al final no nos encontramos y yo viajé, seguí en contacto con ella y comencé a sentir mas afinidad que con él.

Teníamos muchas cosas en común y a mí no me interesaba el encuentro, lo iba a hacer por Cristian y porque ella me parecía muy linda.

En fin, conversaba con ella de vez en cuando y un día me preguntó sobre una foto que encontró en el celular, yo no sabía de su existencia. Era una haciéndole sexo oral y según lo que me dijo había una colección de fotos de muchas chicas.

Y Cristian Aldana, por el otro lado, diciéndome que lo ayude a disfrazar las fechas, incitándome a seguir mintiendo…

Ella me hizo un cuestionario de mil preguntas, ahí me dí cuenta que el acuerdo de “amor libre e infidelidad” no era tan de común acuerdo, como él me decía.

Me sentí muy mal, le pedí perdón por haberle mentido y seguimos hablando en términos amistosos.

Un día dio la casualidad que descubrí que mi novio me estaba engañando con varias chicas y terminamos, estaba sensible, enojada y al mismo tiempo con los cuestionamientos de si yo me lo merecía porque siempre lo había hecho.

Era Mayo… me acuerdo porque era el cumpleaños de Cristian Aldana, ahí aparece él y Guillermina en mis mensajes.

Ella me contaba que lo había encontrado a Cristian Aldana en su casa teniendo sexo con la niñera de la hija que tienen, que justamente era la mujer del primo de él y que estaba muy mal , que quería separarse…

Por el otro lado del chat, estaba Cristian pidiéndome que hable con ella y lo ayude a que lo perdone.

Le dije que era demasiado, yo estaba sintiendo lo que ella estaba pasando, y era MUCHO DOLOR.

No podía hacer más nada, ese día entendí que estaba enfermo, que es un perverso y no puede controlarlo, que es un monstruo egoísta.

Yo no quería ser parte de eso, no quería contribuir en el dolor de nadie, ¡no quería mentir más!

Me dí cuenta que estaba siendo una bosta igual que  él, sin elegirlo.

Decidí cortar todo tipo de comunicación, lo eliminé, lo bloqueé, y desaparecí.

Nunca me despedí, nunca más fui a ver a El otro yo.

Esto fue en mayo del 2013, nunca más hablé con Cristian Aldana.

Empecé a cerrarme en mi misma, a no querer estar con nadie, a sentirme una mentirosa, me cuestionaba mi sufrimiento cuando mis novios me engañaban, si yo los engañaba también.

Hoy no consigo tener confianza en un hombre,  aún no me siento segura, no quiero reincidir en todo eso, prefiero estar sola.

Siento que todo lo que pasó, empezando por la sexualidad y siguiendo por los hábitos de relacionamiento inculcados para su total conveniencia, haciendo abuso de su poder como músico y artista, en todo momento, tuvo consecuencias en mi vida que hoy padezco.

Por actos presenciados en diferentes ocasiones, creo que los testimonios de todas las chicas que se presentaron son verídicos.

Cuando mis amigos de Argentina me empezaron a contar lo que estaba pasando me pasaron el facebook de Víctimas de Cristian Aldana. Ver el mismo modus operandi en una y otra fan, me hizo pensar que todo ese pasado esta infectado de ambición, de la energía oscura que ese hombre tiene, aprovechándose y consumiendo la inocencia de las personas, trabajando fielmente a la manipulación. UN VAMPIRO.

Su hermana, la banda, el manager, compañeros de la Umi y los fans  saben que esto es verdad y lo encubren, siempre lo hicieron, lo normalizaron. Todos saben que él es así.

No estoy aca para juzgar, creo que no me llevo la peor parte… demoró en caer la ficha pero un día sucedió  y me salí de la historia simplemente por empatía a la mujer de él que sentí como si fuese mi hermana. Fue lo que me despertó del letargo.

Acredito que fue una lección para ver y sentir como algunas personas pueden ser realmente muy egoístas y perversas.

Pasa todo el tiempo.

Está normalizado.

No nos hace bien.

No nos da paz.

Y Cristian…  el Don musical que te fue dado… aquel al cual le dediqué todas mis palabras de admiración, era para tu Misión dentro de la humanidad y vos lo aprovechaste para un beneficio enfermo y tuyo.

Espero que un día aprendamos a cuidar con respeto, el amor purísimo que está en el corazón de cada una de las personas que aparecen en nuestras vidas.

Elegí ir al hotel, pero no para esto. Mentí mucho, aún no asimilo si eso fue una elección o una gran manipulación.

Una cabeza adolescente con admiración puede ser fácilmente manipulada y esto lo puedo pensar ahora, luego de 10 años…

Todo podría haber sido diferente para mí si no hubiese sido inducida en el juego de un adulto que sabía lo que hacía.

Nunca usó preservativo.

Una vez fui a la escuela toda moretoneada de chupones en la cara y el cuello.

Nunca fuí agredida con golpes.

Él manifestó tener conciencia de que podia ir preso por mi edad.

Hubo sexo anal sin consentimiento.

Hubo fotos sin consentimiento.

Eso es violencia.

Leo las declaraciones de él y afirmo que cada palabra es falsa, es una mentira de persona.

Pido justicia en nombre de lo más valioso, el tesoro que al fin descubro… LA VERDAD.

 cropped-logo.jpg