Lihue Leguizamón Violador, Violento Impune en Neuquén. #Yanonoscallamosmas!

 

#Yanonoscallamosmas!

Lihue Leguizamón Violador, Violento Impune en Neuquén.

Les invitamos a difundir el vídeo.

Si tienes datos que aportar comunícate escribiendo a

mpiabogja@gmail.com / beelstag-@hotmail.es

Expresa, denuncia, de construye, defiéndete !

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Marcelo Valdez Abusador Violento en Chos Malal, Neuquén. #Yanonoscallamosmas!

Tenía 16 años, no soy débil, ¿fuí débil?.

¿La cabeza es tan demente para ceder ante esas situaciones?
Tenía 16 años y no sabía qué hacer luego de decir adiós.

Fui débil, un poco débil.
¿Lo fuí?
Débil pero fuerte.
Soporté y me lo callé, eso fue tonto…

Eso está mal.

¿Tu fuerza te hizo superior?
Yo me ejercité para soportar tus repentinos ataques.

Me defendí, pero seguí ahí, tonta de mi.

Pero soy fuerte, hoy soy fuerte, fuí fuerte.
Me la banqué a los ponchazos, aunque no tenìa que haberlo pasado.

No me sometiste lo suficiente para vencer mi fuerza.

NO SOY DEBIL

Vos eras el fuerte en masa pero yo lo era en convicción.
Nada más triste que someter al que percibes débil.

No seas idiota.

El poder no te hace más importante, no sos poderoso, sos un gil..

Mi corazón es fuerte, será fuerte y creará fortaleza para mi.

No sos más fuerte. No existe el “débil”. No sometas.
Vos sos débil si necesitas someter para agrandar tu ego.

Bancatela solo, wacho”

Esto fue mi primer catarsis en el año 2013 sobre la relación que vinvencié y padecí siendo novia de Marcelo Valdez.

Lo escribí para La Primavera LesBiCat que se realiza cada año en La Plata.

Allí se abre un espacio para compartir lo que quieras de modo artístico.

Siempre había querido presentar algo y ese año sentada frente a mi compu cuando leí el anuncio fueron dos segundos en los que pensé qué querría mostrar, hasta que como rayo me cayó una inmensa angustia y empecé a llorar.

Traje el recuerdo de mis 16 años y me prometí concretar esta muestra exponiendo los sucesos de violencia que viví con mi ex pareja.

Presenté una serie de fotografías que le tomé a mis amigues con el torso desnudo, cubriéndose las caras y con posturas de miedo, sumisión y otras  de empoderamiento mostrando su coraje.

En sus torsos tenían frases escritas –“No merece la pena mujer tu pasividad, no merece la pena mujer debes de actuar”/”No más acosos misóginos”/”No más violencia sexista”/ “Mientras el mundo no quiera cambiar, autodefensa mujer”/ “Ni una más, no te dejes humillar” entre otras.

Algunas me las inspiraron una canción de Ska-p “Violencia machista”, escuchaba mucho esa banda y me empoderaba a seguir con fuerza.

Hace algunos meses me replantié escribir en palabras más concretas esta parte de mi historia porque me dí cuenta que el violento sigue siendo impune hasta que lo visibilizás.

Porque me di cuenta que siempre salté en defensa y apoyo de las pibas que sufrieron violencias machistas/misóginas/de amor romantico, pero nunca en defensa de mi propia historia.

Veo muchas secuelas de esa relación y escribiendo quiero sacarme todo esto de encima y exponer todo lo que algun día callé y hasta defendí para sostener una relación enferma con un individuo violento.

Esto comienza con una amistad con Marcelo Valdez de 18 años, lo conocí en un entorno de amigxs, en el 2007 viviendo en Chos Malal, norte neuquino.

El típico pibe fachero, agrandado, cabeza en alto demostrando superioridad y aires de grandeza porque “lxs pibxs estan embobadxs con su belleza”.

Un pibe criado en la calle y con mucha  escasez de recursos y alimentos durante toda su vida.

Por eso al andar iba caminando al estilo “macho alfa” haciendo frente a cualquiera que le mirara raro, sobre todo a otros pibes de la calle.

Pero todo ello era para el círculo de afuera, en su manada de amigues adolescentes se mostraba como el coqueto, bromista, buen amigo, el que se las sabía todas.

Nos gustábamos pero hacíamos como que no.

En algún momento yo demostré interes por él pero no parecía interesarle.

Pasó el tiempo y se puso de novio con una amiga, aunque me atrajera respetaba su relación pero a los meses empezó a “tirarme onda” en algunas reuniones nocturnas.

Yo lo echaba  con la frase “antes yo te daba bola y ahora que no te la doy venís”.

En uno de esos eventos a la vuelta me acompañó hasta mi casa porque era de noche y el barrio estaba oscuro. Nos frenamos y empezamos a “histeriquearnos” con que ambos queríamos besarnos pero “no daba” por el tema de su novia/mi amiga.

Al final terminamos comiéndonos la boca.

Al día siguiente hablé con él porque tenía que saberlo mi amiga, no podía ocultarselo. Obviamente se negó repetidas veces hasta que accedió a decirle que “la habia engañado” y cortar la relación aunque no le diría con quién.

Después de hablar con ella, me envió un mensaje de texto para avisarme que ya le había dicho y que mi amiga estaba yendo a buscarme a mi escuela secundaria.

La esperé inquieta y cuando llegó le pedí que salgamos afuera.

Salimos, me miró y dijo “vos ya sabes, no?“.

Sí, le dije, “¿y sabes con quién?” me preguntó.

Asentí con la cabeza y contesté “yo estuve con Marcelo”.

Se congeló, lloró, me abrazó, me disculpé.

Le dije que estaba en sus manos cómo seguir nuestro vinculo y me contestó que estaba todo bien.

Claramente no lo estuvo, se pasó mucho tiempo hablando mal de mí con sus y mis amigxs.

Comencé la relación con Marcelo Valdez poco después, ya maldecidos desde un principio, manipulada desde el comienzo y sin darme cuenta.

Varias personas desaprobaban nuestro vínculo porque Marcelo no estudiaba y tenía”mala junta”, además de mala fama por su pasado en la calle y por su actitud altanera.

Nacimos en pueblo pequeño, donde todxs conocen la vida de todxs.

Cuando nuestro noviazgo adolescente comenzó hubo mucho compañerismo y aprendizaje, Marcelo fue mi primer vínculo amoroso romántico.

Nuestra relación era como lxs tipicxs enamoradxs prometiendo amor eterno, vida en conjunto, hijxs, casarse (teniamos nuestras alianzas de “comprometidxs”).

Eramos muy parecidxs de porte y forma de cara, nos llamaban”la parejita perfecta”, ambxs bellxs y jóvenes…pero en el fondo actuábamos esa extrema felicidad.

Desde el afuera habían personas que no querían que el vínculo funcionara entonces nosotres más les mostrabamos lo hermosamente perfecta que era nuestra relación de novies-compañeres compinches.

Los malos momentos empezaron cuando Marcelo comenzó a relatarme con detalles un hecho en su familia que se mantenía en secreto.

Algo que él había visto y vivido de pequeño, tal vez tendría unos 7-8 años.

Presenció el femicidio de su tía, en su propia casa, frente a sus ojos a manos de su tio.

En esas catarsis de llanto le agarraban ataques de asma y desmayos, donde yo lloraba, le hacia el típico respiración boca a boca.

Se despertaba asustado llorando y me abrazaba.

Así comenzó, yo intentando sacarlo de su apego al trauma por el femicidio a su tía y él latigandose por el dolor y el sufrimiento que aún lo interpelaba.

Cuando no paraba de llorar me decía que lo golpeé o lo cacheteara, como para “hacerlo entender”.

Yo le decía que no, luego me agarraba como para que lo empuje. 

Me presionaba para que terminara respondiendo así, se me tiraba encima, me agarraba las manos y rogaba que lo golpeé .

Entonces, desesperada y cansada le pegué una cachetada, nos quedamos en silencio unos segundos y me miró sorprendido.

En su mirada leí “lo hiciste”… hoy siento que en ese momento me midió y despertó en él la posibilidad de someterme y manipularme con sus crisis.

En sus ataques buscaba llevarme a los extremos, lloraba con puños cerrados, conteniendo su ira y dolor.

Destilaba las típicas frases hirientes y manipuladoras “que? no me querés?, si no me querés, andate”, me las repetía cuando yo buscaba calmar su sufrimiento y violencia.

Luego de un tiempo comenzó a agredirme porque no accedía a mantener relaciónes sexuales tradicionales, “encima no te puedo coger” me decía.

Yo era nueva en el terreno sexual y no me era ni fácil, ni cómodo, ni placentero.  Me resultaba dolorosa, invasiva e innecesaria la penetración.

No me generaba placer la genitalidad masculina, sentía inseguridad con mi cuerpa y no tenía herramientas para expresar lo que me sucedía, entonces me quedaba en silencio sintiendo vergüenza.

Él ya había tenido parejas y al no mantener relaciones sexuales convencionales  me hostigaba diciendo que le “metía los cuernos” con mis amigos, jamas sucedió eso.

Recuerdo algunos sucesos muy violentos y dolorosos aunque difuso el orden cronológico. Recuerdo la intensidad y desborde de esa relación donde estaba la mayor cantidad de horas que fuesen posibles, salvo las pocas que dormía y las de escuela, fue entre los años 2008 – 2009.
1-Recuerdo estar desnuda en cama y pieza de Marcelo Valdez, después de haber tenido relaciones sexuales no convencionales, me  empieza a hablar de mi futuro viaje a Las Grutas que iba a realizar con mi familia y nombró  a un chico que yo había conocido en unas vacaciónes anteriores a mis 13 años.

Empezó a hacer una escena de celos afirmando que  lo iba a cagar con él, que me hacía la amiga pero que me gustaba.

Yo quería levantarme de la cama mientras él me retenía para que no me vaya, sujetándome fuerte los brazos y diciéndo que no me dejaría ir, creo que buscaba que le de la razón, entonces llorando pegué un grito pidiendo ayuda a su madre que estaba en la cocina para que por favor me lo saque de encima.

“Marcelo qué le estás haciendo?” le grita la madre intentando abrir la puerta para entrar a la pieza mientras él la trababa para que no entre, entonces pude vestirme rápido, agarré algunas de mis cosas y salí  por la ventana que daba hacia la entrada de su casa.

Mientras me acomodaba el buzo y estando a medio vestir, Marcelo sale a buscarme, me agarra de la garganta y me retiene contra la pared diciéndo que si me iba no podía volver, entonces me empujó contra las rejas y yo pude salir corriendo mientras me arreglaba la ropa sorprendida de que en esas calles tan angostas de su barrio nadie haya salido a ver que pasaba.

Porque nuestros gritos se escuchaban y era la hora de la siesta.

Yo corrí muchas cuadras porque sabía que él me seguiría.

Corrí como para que no pudiera verme.

Fuí en dirección a mi casa y a unas 6 cuadras de llegar, en zona de chacras, me encuentra.

Estaba llorando, quería que sigamos juntos, trataba de abrazarme y yo me resistía.

Al rato pasó un patrullero y para no llamar la atención me pidió que me calmara porque podían llevarlo en cana… Yo me callé y el patrullero siguió.

Estaba muy enojada pero decidimos calmarnos y seguir el día para “arreglarnos”.

2- Un día discutimos gritando en la calle por más de 40 minutos, a unos metros de mi casa, me amenazaba con tirarse al río que estaba a unas cuadras.

En muchas de las discusiones terminaba diciéndo “si no estoy con vos me mato/ si te vas me mato/ no puedo vivir sin vos/ ya vas a ser feliz sin mi/ seguro te vas a ir con otro u otra.”

En un momento llega un patrullero con dos policias, ninguno de los dos se baja y nos dicen que alguien había llamado por una discusión de pareja.

Marcelo le dijo que no pasaba nada, que sólo estabamos hablando.

Yo me callaba, con brazos cruzados, enojada.

No queria que se entere mi familia, así que me callé y la policia siguió su camino.

Dejé que se fuera en dirección al río pese a su amenaza de suicidio.

No lo vi por varias horas y a la noche apareció con una muñeca vendada.

Me dijo que se había cortado a propósito y que yo era la culpable.

Cuando le descubrí la muñeca vi dos o tres rasguños superficiales, como los que te deja tu gato cuando juega, me reí diciéndole que sus rasguños eran patéticos, entonces me amenazó diciendo “qué queres? que me corte de verdad?”. 

Le contesté que no fantasmee con cortarse o matarse para que yo esté con él.

3- Hubieron dos sucesos donde logró manipularme para robar bienes materiales que él quería.

Un celular y en otro momento una computadora, claro, nadie sospecharía de una chica de familia “bien”. Esos actos me trajeron consecuencias a la puerta de mi casa.

Marcelo Valdez me esperaba a la vuelta del lugar, me había convencido de que yo era igual a él, que pertenecía a su clan y que juntxs podíamos llegar a tener todo lo que quisiéramos. Como yo a veces robaba chocolates en el kiosco me dijo que con la misma técnica podía llevarme un celular de la tienda.

Caminé esa cuadra muy inquieta y nerviosa, entré al local y comencé a  charlar con la vendedora, le pregunté por varios modelos y los sacó para que los vea, en el momento que otro  cliente entra, tomé muy rápido el celular y me despedí.

Apresuré el paso, sentía mucha adrenalina, cuando llegué Marcelo me dió un beso y al ver el objeto robado se puso muy feliz y yo me sentí adulta con mi mérito y parte activa del equipo.

Nos fuimos triunfantes caminando hasta mi casa y cuando llegamos vimos el auto estacionado de la dueña del local, me puse muy nerviosa, estaba hablando con una familiar sobre lo ocurrido y buscándome para indagar sobre el robo.

Retrocedí y escondí el celular, me acerqué a charlar y cuando me preguntó sobre lo sucedido le negué haber visto algo.

Cuando se fue mi hermano pequeño me dijo que vió cuando retrocedí y me miró con sospecha, nos hicimos los desentendidos y entramos a la casa.
4- Marcelo pasaba música en fiestas que organizábamos, quería una computadora y su amigo tenía una.

Basándo sus manipulaciónes en lo bien que nos había salido el robo anterior me convenció diciendo “Está servida, es muy fácil entrar a la casa de mi amigo, a demás ladrón que le roba a ladrón tiene 100 años de perdón”.

No me pude negar, quería que sea feliz y tenía confianza en él y su plan.

Me dijo que llevaría a su amigo a un bar a tomar unas cervezas y que así yo podría entrar a su casa sin problemas.

Me dió instrucciónes claras, sería de noche y debía dejar todo muy desordenado para que piensen que fué una persona que no buscaba específicamente una computadora.

Yo tenía mucho miedo, su casa estaba rodeada de otras con las que compartian patio, cualquiera podía verme.

Entré por la ventana y seguí las indicaciónes de Marcelo, tomé la computadora y huí.

No recuerdo en qué momento se la entregué.

Ese fin de semana viajé a San Martin de los Andes a ver a mi papá y al regresar recibí un llamado de mi mamá molesta contándome que la policía había estado en casa y que me necesitaban para testificar sobre el robo de una computadora.

Me dijo”¿Qué está pasando?”.

Me hice la desentendida, totalmente paralizada por el miedo.

Cuando llegué a Chos Malal fuimos con mi madre a la comisaría , ya que al ser menor tenía que ir con un adulto.

Las preguntas no me apuntaban ni a mi ni a mi ex-novio, sino a los amigos de mi ex, tenían mala fama en el pueblo.

Marcelo no podía ser sospechoso, él estaba con la victima en el momento del robo.

La situación quedo ahí, la policia me dijo que no iba a llegar muy lejos la busqueda del responsable.

Ambas situaciones fueron horribles para mi, me expuso por su codicia de bienes materiales.

No le importaban las consecuencias, total, a él no le pasaría nada.

Escribo y siento vergüenza, aunque hoy como adulta lo veo y me doy cuenta el nivel de vulnerabilidad que me atravezaba,  me duele que me hayan manipulado hasta esos extremos y pensar que pude haber dañado a alguien con mi accionar.

Expongo esta historia para sacarmela de encima.
5- Un dia fuí a pasar el día con un amigo de la escuela, subimos un cerro que te toma unas horas y volví al mediodía.

Mas tarde nos encontramos con Marcelo, estaba muy enojado por haberme ido con mi amigo sin decirle nada.

Caminando hacia la casa de una amiga en común comenzó a reclamarme violentamente sobre mi paseo.

Aseguraba que lo había engañado, estaba celoso repiendo que era una forra y que no podía hacer lo que quisiera sin decirle.

Yo queria finalizar la disputa y entrar a la casa de nuestra amiga, ya habíamos llegado a la vereda pero Marcelo no paraba de discutir, me frenaba y quería dercargar su bronca.

Me sujetaba con firmeza evitando que yo entrara.

Entre forcejeos y odio logró meterme al patio frontal de la casa, me sujetó del cuello contra la pared insistiendo que lo había engañado, creo haberme podido defender golpeando la boca de su estómago con la rodilla.

Cuando pude soltarme golpié apresurada la puerta de entrada, entonces me tomó del brazo jalándome hacia él y volví a defenderme pegándole una piña en la cara.

Derrepente la madre de nuestra amiga abre la puerta y nosotros con una sonrisa en el rostro discimulamos la situación.

Preguntamos por ella y nos dijo que todavía no llegaba pero que podíamos entrar a tomar mates, sonrrientes accedimos y le pedí entrar al baño

Cerré la puerta y lloré, lloré mucho sintiendo bronca y dolor, no merecía su desconfianza, me generaba tanta impotencia.

Al salir del baño, Marcelo estaba esperándome con su postura prepotente.

“Una buena piña me diste”, dijo entre risas.

Lo empujé a un lado para volver a la cocina y seguir tomando mates con la señora.

Llegó mi amiga y seguimos actuando como si  nada hubiera pasado.

6- Marcelo Valdez tenía mala fama por chorro y vender drogas, como yo no consumía era el blanco perfecto para depositar una vez más la responsabilidad de hacerme cargo de sus maniobras, llegó a usar mi casa como almacenamiento de drogas (25 de marihuana, bolsitas de cocaina) y en mi inocencia no medía la gravedad.

Como en mi casa él iba y venía con total confianza y a demás quedaba en el centro, su negocio lo podía manejar tranquilo desde allí.

Fue por poco tiempo pero recuerdo haber estado en mi casa con él y su dealer.

Un hombre bastante grande con rasgos de consumidor de drogas desde hace años.

Nos contó parte de su historia, que habian tratado de matarlo incendiando su casa y que su esposa e hijo habian perdido la vida por el negocio narco.
Cuando mi madre llegó de trabajar y nos vió se asustó, le dije que era su tio pero ella me pidió que lo heche, que no podia traer a cualquier persona a casa y lo hice.

7- Terminamos la relación luego de juntarme con mis amigas una noche, teníamos 17 años, apagamos los celulares porque todas éramos hostigadas por nuestros novios, lo normal, celos, reproches, manipulación…

Al otro día hablamos por teléfono y ya cansada de sus reclamos por no decirle cada cosa que hacía pude ponerle fin al noviazgo, ya habíamos cortado una vez pero las promesas de cambio me hicieron ceder a otra oportunidad, esta vez estaba decidida y al otro día le preparé una caja con sus cosas.

Luego de 6 años  de terminar la relación me encontré con una conocida suya que me preguntó si lo había visto, le dije que no y ella sorprendida me dijo que Marcelo le había contado que me vió y que yo le manifesté seguir enamorada pero que no podiamos llegar a nada porque yo me fuí a vivir a Buenos Aires.

Me quedé totalmente anonadada y con mucha bronca al ver el nivel de psicopatía y egocentrismo de este mitómano sano hijo del patriarcado.

***

Jamás hablé de estas violencias en ese momento, pensaba que podía arreglarmelas y defenderme sola, pensaba que la situación iba a cambiar.

La primera vez que se lo comparti a tres amigas fué porque a una de ellas la golpeó su novio y nos llamó muy desbordada de dolor.

Y lo hice porque al saber su verdad no podía seguir naturalizando las violencias que viví.

No tenía voz para defenderme, por eso expuse mi cuerpa como escudo.

No alcanzaba con decir “no quiero”, no podía argumentar sin que él tergiversara el mensaje minimizando mis razones.

  Recuerdo preguntarles a mi mamá y papa sobre irme a vivir con Marcelo, ellxs me daban miles de argumentos de porqué no vivir con él.

Y yo como si tuviese una libreta mental apuntaba con claridad para luego decirle a Marcelo con mas fortaleza.

En mi infancia y adolescencia nunca fué mi fuerte la comunicación, recibí mucho bullying de parte de adultos, maestros y niñes  en la escolaridad.

El motivo era mi mala pronunciacion de la letra “R” o mi mala lectura.

Hoy como adulta observo que esto fue unos de los componentes que propició mi vulnerabilidad y que me costara mucho tiempo cortar estos vinculos insanos.

Me costó porque lo amé románticamente.

Porque te enseñan a que solo tenes un amor de tu vida que es tu otra mitad. 

No quería quedarme “sola”.

Me agradezco haber re construído mi voz y dejar de callar las violencias que padecí.

Decidí empezar a escribir este testimonio despues de haber soñado que salvaba a una chica de vincularse con Marcelo Valdez.

Fue muy shockeante, no quiero que nadie viva lo que yo viví a su lado.

Todas fuimos y somos violentadas a diario por la cultura machista que nos oprime en lo macro y en lo micro.

Visibilizar nos saca de los lugares de victimas y hace que los machitos dejen de ser impunes.

Gracias a la fuerza de las mujeres que se exponen a contar sus historias liberándose de las mochilas cargadas con esas historias que nos tocó vivir a flor de piel.

Gracias a #Yanonoscallamosmas, a cada una de las pibas que cada día nos acompañamos, empoderamos, de construimos y resignificamos nuestro andar por la Tierra.

Gracias infinitas a Ariel Carolina  por toda su lucha y fuerza que nos toca y moviliza a todas, gracias eternas.

#Yanonoscallamosmas

Rockerito, las pibas que violaste están volviendo. #Yanonoscallamosmas

Compartimos esta interesante nota del medio salteño Somos Buufo.

Nota Completa !

Cada vez más chicas se animan a denunciar que fueron abusadas por personajes del rock a quienes, como el sistema les enseñó, consideraban sus ídolos. La multitud se sorprende, nosotras no. Aquellas que hemos transitado los espacios del rock y el indie a esto, si no lo vivimos en carne propia -o lo vivimos pero no sabíamos cómo ponerle nombre-, lo venimos intuyendo.

Por Macarena Diosque

En el último tiempo salieron a la luz vía Twitter denuncias a Santiago Aysine, cantante y líder de Salta La Banca, banda conocida, además de por su música, por levantar banderas de luchas sociales –al parecer los pibes de Salta La Banca empatizan con todas las luchas menos con la del feminismo-. A las denuncias, él responde en una entrevista con un medio de Córdoba:

“Me parece que hay tanta saña porque en esa primera acusación se hablaba de que yo en principio quise robar un beso que es algo que no he hecho casi nunca en mi vida, salvo con alguien que sí conocía y tenía un vínculo. En segundo lugar, tocar a alguien… una pavada gigante también y por otra parte el hecho de que o sea se me trata como un idiota por creer que yo podría hacer una cosa así en público. Me parece que es algo ridículo desde cualquier punto de vista, sería un tarado.”

Luego procede a decir que es un momento en el que las mujeres quieren decir cosas y “cayó en la volteada” y que “hay al margen de eso un sensacionalismo”.

Hagamos un pequeño análisis de las palabras de este campeón del rock: intenta desmentir ser un abusador diciendo que no sería tan tarado de hacerlo en público. A los abusadores, siempre se les escapa una declaración abierta porque están en realidad orgullosos de lo que hicieron y hacen. Primero, plantea cómo lo haría si fuese a hacerlo -digo, jamás dice que sería incapaz de hacerlo- y segundo, usa una clásica estrategia de abusador: “¿Cómo voy a haber abusado de alguien en público? Si esto hubiese ocurrido alguien que lo haya presenciado lo hubiese denunciado/lo denunciaría en este momento”. Ahí está: como todos los machines alrededor de él en ese momento permitieron aquel abuso y son, por lo tanto, cómplices, no van a afirmar que lo declarado por estas pibas es cierto.

Por si queda alguna duda, previo a las denuncias, Aysine dice en tweets con un periodista de la revista Soy Rock:

A ambos les gusta(ría) abusar de menores de edad y está dicho abiertamente por ellos mismos.

Por otra parte, la banda sacó un comunicado oficial en su página de Facebook:

“(…)Creemos que es central que todos los casos vinculados a la problemática de género sean visibilizados, escuchados y atendidos. Comprendemos y adherimos sin el menor reparo a la posición consistente en atender a los testimonios que refieran a problemáticas relacionadas con las reivindicaciones de género y sus derechos ante la falta de respuestas del principal responsable, el Estado. Eso es más importante que cualquier proyecto musical, individual o colectivo y, por eso, debe estar al frente de las prioridades.

No se hablará en estas líneas de pruebas, las haya o no, sobre las cuales puedan versar nuestras defensas. No es el momento. El objeto de lo que aquí suscribimos es el de afirmar categóricamente la falsedad de las acusaciones de abuso o falta de consenso vertidas en redes sociales. Asimismo aseveramos la inexistencia tanto de circunstancias, como de actitudes y manifestaciones que jamás han ocurrido, o se muestran tergiversadas y descontextualizadas.(…)”

Los chiquillos de Salta La Banca adhieren a la visibilización de las problemáticas de género que son mayores que cualquier proyecto musical, dicen, pero claro siempre y cuando no tengan que ver con el cantante de su propia banda o el propio proyecto musical. Las próximas fechas de estos abusadores y cómplices siguen en pie, cuando paguen la entrada recuerden que están auspiciándoles los abusos.

Hagamos un recorrido por otras declaraciones de violines del rock, que en otras ocasiones nos han deleitado con el nivel de impunidad para decir lo que realmente piensan: no valemos nada y merecemos ser abusadas y violadas.

Mi favorito es Cordera, un ser despreciable por donde lo mires, que sinceramente no me sorprendió para nada cuando dijo que pensaba que “hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo”. Esto es, por lo menos, una declaración que promueve y legitima la cultura de la violación.

Dice el capo del rock argentino en uno de sus grandes éxitos:

cuando no hay sexo, hay muerte

y es también para vos mi amor

estarás al menos tranquila y en paz

tendrás tu merecido descanso

de mi energía fatal

(…)

me cortaré los huevos

y llegará la paz

Claro que sí, para Cordera tener huevos es ser varón y ser varón es ser un violento violador.

 

Otro campeón del rock Ciro Pertusi, integrante actual de la banda Jauría y cantante de la banda Ataque 77, que también levantaba algunas banderas de luchas sociales, en una entrevista con la revista Inrockuptibles en el año 1997 declara: “A tipos como yo les gustan las nenitas: me hago cargo, no tengo drama (…) He vivido experiencias con nenas de 7 años (…) Me hago cargo de mi gusto y de mi vicio. Me da un poco de bronca tener que andar cuidándome: te pueden meter en cana. Pero me di cuenta de que las chicas no tienen drama.”

A Ciro le gustaba, aparte de declararse zurdo, declararse abiertamente abusador y pedófilo.

 

Volviendo al caso de Santiago Aysine, uno de los cuestionamientos que se hace a aquellas víctimas de abuso que decidieron hablar es porqué eligen las redes sociales denunciar y no lo hacen solamente por medios legales. A esos coloridos comentaristas que siempre quieren encontrar alguna manera de invalidar la palabra de las pibas les digo: la justicia patriarcal encajona denuncias por años. Y puedo ponerles un ejemplo concreto de cómo sí funciona hacerlas circular por redes: el caso de Cristian Aldana, cantante de la banda El Otro Yo. Este nefasto machito del under musical, tenía desde el año 2010 denuncias por haber abusado de menores de edad -10 denuncias para ser exacta- y la prisión preventiva sólo se dio cuando las declaraciones de tres de las abusadas en el vídeo “No nos callamos más” difundido a través de la página “Matria” apareció en internet. La denuncia en las redes sociales nos sirve tanto para para empoderar a otras chicas y que se animen a hablar como para visibilizar y ejercer presión pública porque a los medios hegemónicos de comunicación no les resulta, al parecer, de interés público este tipo de casos hasta que no se hacen virales. Les dejo un pequeño pasaje de Cristian Aldana, en su canción “No me importa morir”:

cuando no te acuerdes de nada

serás mía.

Y estas bajo mi control

sólo yo puedo tocarte

y puedo ahogarte

en el vértigo del sadismo.

Si no es esta tampoco una declaración abierta de todo lo que las pibas denuncian en “No nos callamos más” no sé qué lo es.

Aldana, como dije, se encuentra en prisión preventiva y hace un tiempo su brother Corvata Corbalán, integrante de la banda Carajo, contó a los medios que le pidió que lo visitara y declaró: “Estaba muy solo y me pidió ahí que lo pueda visitar y, bueno, voy a charlar con él, lo voy a visitar. No me puedo negar, no me puedo poner yo en juez a juzgar lo que hizo.” Con esto Corvata y su voz sumamente masculina, lo que nos dicen es que lo que su amigo hizo no es juzgable, no está mal y se convierte, por lo tanto, en cómplice.

 

Otro ejemplo de pibas que consiguieron ser escuchadas sólo a través de las redes es de las que fueron violadas por José Miguel del Pópolo, cantante de La Ola Que Quería Ser Chau.

El año pasado Mailén Frías posteó un vídeo en YouTube donde detallaba todo el abuso sufrido por parte de Del Pópolo, la denuncia penal estaba realizada y el examen médico ginecológico confirmaba que había sido violada. Después de eso se produjo un empoderamiento de todas aquellas que habían sido abusadas por este ejemplar del indie y se animaron a denunciar. El pibito progre se encuentra en libertad pero siendo procesado.

 

Todos estos actos consumados de violencia sexual ejercida sobre los cuerpos de pibas dentro del ambiente del rock y el indie tienen como base una serie de accionares que dejamos pasar constantemente. Uno de estos accionares son las letras de las canciones, como fui ejemplificando a lo largo de esta nota, son un reflejo de la cultura machista en la que vivimos y ayudan a naturalizar y promover los discursos violentos, misóginos y heteropatriarcales a través de melodías que se nos pegan y coreamos a los gritos.

Otro, como son tratadas las pibas dentro de las bandas. Podría remitirme a anécdotas de famosas músicas argentinas pero puedo, en cambio, mirar hacia al costado y preguntarle a la chabona con la que me tomé una birra el sábado. Dice Valen Taina, música salteña, entre numerosas anécdotas, que en una ocasión la invitaron a participar de una banda y cuando comenzó a dar opiniones activas sobre la composición musical le contestaron que a ella la habían invitado para que fuese la imagen femenina, entre líneas o ni tanto, a que se ponga un vestido y sonría en el escenario pero no participe en nada más. Le pidieron inmediatamente que abandonase el proyecto.

Puedo también remitirme a mi tránsito por recitales y contarles que en el año 2004 fui a ver Green Day y quise meterme como cualquier otro al pogo y los varones me empujaron fuera cada vez que entré. O que en el 2007 cuando Casandra, banda local de pibas, tocaba caían chabones a tirarles botellas vacías. O que en el año 2010 fui a ver Massacre y un amigo me sacó del pogo diciéndome “este pogo no es para mujeres”. O que el año pasado fui a ver La Banda De Tu Hermana, banda indie local que sigo mucho, y si no recuerdo mal el cantante contó al micrófono que el barman del lugar le había dicho que deje de hacer subir a sus amigos a bailar y cantar los temas y que en cambio suba minitas.

Estas pequeñas anécdotas ilustran un poco cómo están en funcionamiento dispositivos constantemente para decirnos cuál es nuestro lugar en el rock. Sin embargo, hay pibas que con gran valentía se paran en un escenario, frente al público hostil del patriarcado y dicen NOSOTRAS TAMBIÉN SOMOS AUTORAS EN LA CREACIÓN. A ellas las aplaudo al igual que a aquellas que transitan como espectadoras y se animaron y animan a denunciar y decirles a esos rockeritos hijos sanos del patriarcado: LAS PIBAS QUE VIOLASTE ESTÁN VOLVIENDO.

Basta de violencia machista en los partidos! #Yanonoscallamosmas !

Desde #Yanonoscallamosmas adherimos a la visibilización  y debate sobre las violencias que ejercen los partidos e instituciones.

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Comunicado Completo

 

‘Ante una reiteración de denuncias de abuso sexual, violaciones y violencia de género al interior del Partido Obrero y que involucran a varias compañeras, hemos decidido escribir este comunicado. Como militantes de izquierda y feministas, consideramos imprescindible que todxs lxs compañerxs tomen conocimiento no sólo de estos casos, sino también de la revictimización sistemática hacia las compañeras por parte de dicha organización.

Hablamos de revictimización porque el encubrimento perpetúa y facilita las prácticas machistas de los varones violentos. No hacer públicos los casos, ni siquiera al interior del propio partido, avala la impunidad con la que se manejan quienes ejercen la violencia de género en varias de sus formas, a la vez que pone en riesgo a otras militantes y mujeres que comparten ámbitos con los abusadores y violentos. Creemos que la estructura partidaria sirve de sostén a la violencia patriarcal porque la dirección del Partido se niega sistemáticamente a revisar las prácticas militantes, revisión que permitiría erradicar y prevenir el machismo en sus filas. Asimismo, las resoluciones de la organización por las que se han expulsado violentos de género son parte de una trama encubridora en tanto esa misma organización se niega a poner estos casos de violencia de género bajo la luz pública.

No denunciar es encubrir

Si la organización “investigó” y decidió separar a estas personas, es su responsabilidad exponerlos para proteger a las demás compañeras, evitar en lo posible que haya nuevas víctimas y no revictimizar a las denunciantes ni cargarlas con el peso de hacer públicas sus denuncias. El partido debe acompañar a las víctimas en sus denuncias, brindar contención, escucha y asesoría legal y separar inmediatamente al victimario mientras transcurre la indagación (con vistas a su expulsión), con el fin de preservar a las compañeras. También se debe proceder al escrache público: el abuso es un comportamiento sistemático y reincidente que pone en peligro al conjunto de las mujeres. En oposición a esta perspectiva, la dirección del Partido Obrero sostiene una política de “contención de daños”, cuyo resultado es el desamparo de la víctima y el beneficio del abusador.

Creemos que estas actitudes del Partido son incompatibles con la militancia revolucionaria y ponen en jaque todo el proyecto socialista.

Ningún partido revolucionario debería albergar a personas cuyas prácticas sean contrarias al compromiso con la construcción de una sociedad feminista y socialista. Este horizonte revolucionario requiere de un proyecto político y de organización de la vida acorde a la sociedad por la que luchamos. No nos engañamos con idealismos y es desde una perspectiva marxista que sostenemos que ningunx de nosotrxs se encuentra al margen de las relaciones sociales capitalistas y heteropatriarcales en las que nacimos. Son relaciones que no elegimos, sino que nos han sido heredadas del pasado. Por eso, volcamos nuestros esfuerzos a desarrollar una crítica y una práctica que nos permitan autoeducarnos concientemente, revisando y cuestionando dichos mandatos y privilegios, algo que debería ser prioridad en todas las organizaciones de izquierda. Si no nos damos a nosotrxs mismxs prácticas y mecanismos específicos que apunten a identificar y desmantelar las opresiones de género, y forjar organizaciones que no repliquen aquello que el sistema hizo de nosotrxs, ¿cómo reinvidicamos una militancia para cambiarlo de raíz? ¿Cómo luchar por el socialismo sin combatir al patriarcado?

El abuso, las violaciones y todo tipo de violencia hacia las mujeres son incompatibles con un proyecto revolucionario

En los últimos años, las mujeres tomamos las calles y los espacios que habitamos para poner en cuestión, denunciar y combatir las violencias patriarcales que sufrimos en todos los ámbitos. Las denuncias se multiplican porque ya no estamos dispuestas a callar ni a otorgar silencios cómplices ante esta realidad. Las organizaciones que se consideran revolucionarias deben estar a la altura de estas circunstancias históricas respondiendo ante cada emergente de violencia machista y dándose los métodos para evitar su perpetuación.

Las mujeres no nos callamos más.

Seguiremos avanzando y denunciando.

Como medida de protección para todas las mujeres, hacemos públicos los nombres y los casos de violentos que fueron expulsados:

Alejandro Socol, expulsado por violación y violencia de género.

Federico Correa “el Podri”, por reiteradas denuncias de violencia física, psicológica y sexual. 

Pablo Rabey, por múltiples denuncias de abuso sexual y violación.

Diego Aysine, por golpeador y violento.

Martin de Aspiazu, por violento de género.

Ignacio Smith, por denuncias de acoso a menores.

Maximiliano Laplagne, por violento de género.

Juan Manuel “el Yeti”, golpeador, sigue en la organización.

Conocemos, además, una decena de otros casos en el radio de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores, algunos de ellos encubiertos por la organización, otros que aún no han sido denunciados o abordados internamente. Nos estamos poniendo en contacto con las víctimas de estos casos.

Llamamos a toda la izquierda a replicar estas denuncias. Llamamos a las  compañeras que hayan sufrido violencia de género dentro de sus organizaciones a contactarnos y autoorganizarse para acompañarnos entre todas en la tarea de erradicar la violencia machista en todas sus formas.

Que el miedo cambie de lado. Sin feminismo no hay socialismo.

porunaizquierdaantipatriarcal@riseup.net ‘ 

Santiago Aysine del grupo de rock”Salta la Banca”abusador de menores, acosador y violento denunciado.

Santiago Aysine se mostraba como defensor de las mujeres pero resultó ser un abusador.

Las denuncias lo incluyen a él, a Santiago Maggi y a Juanjo Gaspari.

La usuaria de Twitter @_SoleMerk2 fue la primera en contar su testimonio y luego se sumaron muchas chicas más contando diferentes situaciones de abusos y violencias vividas con estos sujetos.

Sujetos que no entienden un NO como respuesta porque “pero vos sabés quien soy,¿no?“.

Porque creen que es su derecho como músicos abusarse de “fans” y es un privilegio que la industria musical y la sociedad les otorgó.

Un privilegio que subyuga cuerpxs, mentes e individualidades. Un privilegio que esclaviza a otres, un privilegio del que no se quieren desprender.

Porque el Rock sin la posibilidad de ejercer opresión y violencias sobre las “fans” que ellos y el sistema inventa,  no es Rock.

Pero ahora, las mujeres  NO NOS CALLAMOS MAS.

Limpien sus espacios!

Exigimos que todos los cómplices que co actúan con estos “famosos ídolos” tomen postura antes las violencias que padecenos por sus silencios e indiferencias.

#YANONOSCALLAMOSMAS!

Exigimos que dejen de tocar YA !

LA INDIFERENCIA Y REVICTIMIZACIÓN LOS CONVIERTE EN CÓMPLICES.

Desde #Yanonoscallamosmas repudiamos este descargo.

 

Podés leer la nota cliqueando en este enlace

 

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Aclaración Pública en Radio -La Retaguardia- Herramientas frente a intimidaciones y amenazas- Violencia Institucional y en las Organizaciones #Yanonoscallamosmas!

Se acabó la impunidad. Expresa, debate, de contruye!

->El sistema que revictimiza:

“En mi relato incluyo a Diego Boris pero también a otras personas. Una de las cosas que hablé con Nvard es que si yo me retracto, primero, estaría diciendo que miento y no es así y segundo, estaría abriendo la puerta para que las otras personas que iré nombrando a lo largo de este tiempo me puedan pedir también que me retracte. Yo hice una declaración muy extensa en la que no hablo solamente de hechos en los cuales estuvo presente el señor Diego Boris. Nombro a muchas otras personas, como por ejemplo CARAJO (otra banda de rock), también tuvimos una conversación con la manager hace menos de quince días.
Tuvieron una actitud completamente revictimizadora, encubridora.
También subimos eso al wordpress porque no tengo nada para esconder con respecto a esta causa”, aclaró Luján. “Por el simple hecho de que la vergüenza y el miedo tienen que cambiar de bando. No tengo por qué tener vergüenza de las aberraciones que sufrí a manos de un pedófilo violento. La denuncia no es algo que hago porque está bien o mal, es porque es la herramienta que tengo dentro de este sistema para que algo se haga. Si yo me hubiera podido defender con mis propias manos estaría presa, como le pasó a HIGUI que está esperando su absolución.
Esta es la forma que tengo para que algo suceda con una persona peligrosa”, consideró. “El sistema judicial no pone ninguna facilidad para que denunciemos, es más, siempre pone trabas. Cuando denuncié las primeras veces, eso se cajoneó porque me boludearon mucho desde la comisaría de la ‘antimujer’ de Morón, la de Lavalle. Una de las razones por las cuales hoy Cristian está preso, una de las tantas, es porque aparecieron esas denuncias.
Lo que afirman demuestra que no es un perseguimiento político, que es lo que él alega porque formó parte de la Unión de Músicos Independientes (Union de Musicos Independientes (UMI), iba a ser diputado del Frente para la Victoria con la fórmula de Filmus en la que también estaba Diego Boris, que hoy es el representante del INAMU” (INAMU – Instituto Nacional de la Música), detalló, en referencia al cargo de presidente de la institución que existe tras la sanción de la Ley de la música. “No es cualquier persona la que me está revictimizando y me quiere denunciar y callar y dice que miento: es el presidente del Instituto Nacional de la Música. Son estos personajes que se creen todavía impunes y creen que pueden seguir revictimizándonos, violentándonos, callándonos. Algunas de las personas del entorno de Cristian no participaron de los golpes, de Diego Boris no recibí ese tipo de violencia, pero hay muchas otras que actuaron en los hechos”, advirtió.

-> Sobre la dimensión social de los hechos, Luján expresó:

“Hay una deconstrucción, un debate, una conversación, una transformación. Cuando vos exponés una historia y reconfigurás lo que viviste trayéndolo a la palabra, a una visibilización, una denuncia, empezás a ver un montón de cosas que hicieron que esa situación se dé como se dio. No eran solamente el victimario y la víctima, no eran solamente Cristian Aldana y Ariell Carolina. No éramos solamente nosotros. Por algo hay tantas denuncias también. Hay más de sesenta testimonios. Obviamente, los violentos actúan en un contexto. La víctima llega a serlo en un contexto y todo eso se revé. Para mí es terrible la Unión de Músicos Independientes, planteó.
“Como pregunté la última vez, ¿no les da asco ocupar esas bancas? Para mí no hay logro posible arriba del sufrimiento de alguien. La Unión de Músicos Independientes tuvo una seguidilla de revictimizaciones y violencias muy grandes contra nosotras. No dando un comunicado urgente, sosteniendo a Cristian hasta las elecciones con ocho denuncias, cuando él ya se había presentado en el Obelisco vestido de monja a basurearnos, a querer reírse de nosotras. Es muy grave, porque es una institución que está representando a los músicos y músicas independientes del país”, insistió Luján.
Para la denunciante, “es muy grave que el señor Diego Boris, cuando cuento algo que lo incluye, me quiera callar y me mande una carta documento, y me dice que miento. Dice que miento cuando digo que fue coactor, cómplice en la acción violenta de Cristian Aldana, pero no transcribe el hecho y no dice que miento en ese relato, dice que miento en la cáratula que le dí. Si yo me retractara, me estaría retractando de ese hecho”, definió.

Nazaryan continuó dando contexto jurídico a la conversación: “Nosotros podemos en este programa decir muchos términos jurídicos, pero sobre eso se expide un juez. De ninguna manera esos dichos pueden ser calumnias o injurias.
Hay que tratar de interpretar el juego en el que nos quieren hacer entrar. Pensemos que tenemos un Código Penal pensado, escrito y promulgado mayormente por y para hombres. No está pensado para mujeres. Los delitos que nos importan a las mujeres, de hecho, están en las escalas menores. Robar una vaca tiene más pena que abusar sexualmente de una chica. Estamos hablando en ese contexto”, señaló. “Para evitar mezclar y no confundir cualquier cosa con una violencia, tendríamos que pensar en un nuevo Código Penal. Hay nuevos hechos que pueden llegar a configurar una violencia que no está en este momento en el Código, como la violencia psicológica o económica”, enumeró Nazaryan.

->”A todas las chicas que puedan encontrarse en esta situación con los violentos que hacen lluvia de cartas documento tratando de intimidar y de callar, de asustar y meter miedo, que no se dejen llevar por esos sentimientos que mencioné. Las penas de estos delitos ni siquiera son privativas de libertad y hasta ahora no hay ninguna condena a ninguna chica, todo lo contrario, todas las denuncias terminan archivadas, así que no se dejen llevar por una intimidación”, recomendó Nazaryan. “Hay muchas herramientas legales y hay que aprovechar esto para empoderarse y seguir organizándose”, insistió.

-> Que se vayan ellos

Luego, la joven se refirió al rol de Diego Boris hoy: “Esta persona está ocupando hoy un cargo importante. Yo soy música y artista y para mí es terrible que él nos esté representando. Invito al INAMU a que saque un comunicado posicionándose ante esta situación, que elija otro presidente. Que se imaginen otras formas de organización. Es muy revictimizante para nosotras tener que salirnos de nuestros espacios, irnos y siempre estar nosotras corriéndonos porque a los violentos se les sigue cuidando absolutamente todo. Por eso la revictimización, la violencia institucional, la violencia en las agrupaciones. Siempre somos nosotras las que tenemos que irnos, las que quedamos solas y desamparadas. No sólo de un sistema judicial y un Estado ausente sino también de todas las personas que sostienen y avalan la violencia de los violentos”, denunció.

“Es muy injusto y estamos muy cansadas. Por eso es que el INAMU se tiene que posicionar ante esta situación. La UMI , bueno, la verdad, no tengo mucho que decir de ese espacio para mí nefasto que no me representa como música independiente para nada.
Que me parece violento que sigan utilizando el mismo nombre que le puso Cristian Aldana. No sé cómo les da la cara, cómo no les da asco, no les mueve algo”, insistió. “Porque a nosotras nos movió la vida entera y nos costó muchos años reparar esas historias. Esta es mi postura. Hablo en mi nombre y pienso que la Unión de Músicos Independientes debería dejar de existir. Hagan otra cosa, otro espacio nuevo. Dijeron que iban a cambiar todos los directivos. Es mentira, hay gente de la comisión anterior que sigue trabajando ahí y es gente que nos violentó y revictimizó mucho. Gente que sabía lo que sucedía. Gente que actuó con Cristian Aldana, me refiero a gente que violó con Cristian Aldana. Lo mismo pasa en el INAMU. Gente que violó, que abusó. Era una red. La carátula de la denuncia, además de violación, golpes, contagio de enfermedad sexual, es por corrupción de menores. Tiene que tener un círculo que avale esa corrupción”, definió. “Son temas que no se naturalizan más, son temas que estamos exponiendo, debatiendo, deconstruyendo.
Me parece importante que al ser artistas que supuestamente se proclaman a favor de las personas que denunciamos, cámbienle el nombre al espacio, hagan una nueva comisión de verdad, proclámense de verdad, no con un comunicado tibio que salió como seis meses después, sin una disculpa por el manejo que hicieron. Nosotras seguimos bancando”, declaró.

Ya no nos callamos más

Luján llevó el primer fanzine realizado por el grupo de denunciantes: “Lo hicimos con colaboraciones el año pasado. Hay una guía para denunciar de Natalia Saralegui, una abogada muy piola que nos apoyó todo el año pasado. Hay un glosario con palabras que muchas personas desconocen, está nuestro reclamo al Estado, al sistema judicial. Todas las direcciones y consejos de dónde ir, dónde no ir, dónde ir acompañadas. Aconsejamos ir a la UFEM y a Atajo Fiscal. Dentro de poquito va a salir el segundo fanzine. El primero es sobre cómo denunciar, el segundo va a ser sobre lo que sucede después de que denunciamos. La violencia de las cartas documentos. Esa guía la lleva Nvard Nazaryan. Hay un espacio donde chicas nos mandaron textitos sobre lo que para ellas significa ‘ya no callar más’ que son hermosos. Hay un resumen de lo que fue el caso Higui y la autodefensa por Lucía Font, denunciante de Lucas Carrasco, otra persona todavía impune y libre. QUEREMOS LA CÁRCEL PARA LUCAS CARRASCO. También hay un manifiesto que escribí yo sobre Ya No Nos Callamos Más y otro por Carolina Charlín que es la abogada que me ayuda a hacer el wordpress de Ya No Nos Callamos Más. En este también invitamos a que puedan denunciar en Viamonte 1153, que es un trámite mucho más rápido y no tan revictimizante como hacer la denuncia en una comisaría. Está disponible para bajar en http://www.yanonoscallamosmas.wordpress.com”, concluyó.

 

Nota Completa !

Ariell Luján y Nvard Nazaryan en Radio la Retaguardia Aclarando ante la intimación de Diego Boris actual presidente de la INAMU. #YaNoNosCallamosMas

¡Muchas gracias a La Retaguardia, Fernando Tebele, Eugenia y Natacha por el espacio, la contención y el compromiso!


Ariell Carolina Luján vuelve a Radio la Retaguardia a aclarar algunas cosas luego del intento de intimidación y solicitud de retractación por carta documento por parte de Diego Boris a raíz de la entrevista anterior. 

En dicha carta documento el señor Boris acusa a Ariell de haberlo calumniado, injuriado y dado testimonio falso. Vale aclarar que las declaraciones judiciales en un proceso no son calumnias ni injurias. Nvard Nazaryan pone en contexto en esta entrevista el marco teórico sobre el cual se delimita el término “injuria” y “calumnia” para las acusaciones de Boris. Por otro lado, en la carta documento, el señor Boris nunca desconoce el hecho, solo solicita que se le quiten las “etiquetas”.

¿”Retractarse”? Retractarse es decir que Ariell Carolina Luján está mintiendo, por ello lejos de esto subimos la noticia (tal como lo pidió en su intimación) para ACLARAR y seguir dando herramientas al colectivo en lucha ante estas violencias.

Pedido que se entiende al comienzo de la entrevista cuando Ariell hace un racconto de la manera en la cual la UMI manejó la situación de Cristian Aldana, contándose entre ellas esto: “ellos dijeron a periodistas que el problema de Aldana era un problema de cama con una ex”. Cuando nunca fue un problema solo de Cristian Aldana y Ariell Luján. Sino que el violento tiene todo un sistema que le permitió y permite actuar de esta manera. 

En esta entrevista Ariell profundiza un poco más sobre los hechos expuestos en su declaración judicial, la participación de Diego Boris y la gravedad de los hechos realizados por Cristian Aldana, la coautoría por omisión y la complicidad de su entorno para encubrirlo. Además de los medios intimidatorios del violento y su entorno para desmotivar a las víctimas a realizar denuncias y hablar.

Porque siempre el objetivo es que las sobrevivientes se callen la boca (como también lo intentaron hacer en el caso Tenembaum y otros tantos).

Es importante que la UMI e INAMU limpien sus espacios, se proclamen públicamente, pidan disculpas y dejen de encubrir ya que es un espacio que representa a un sector de la sociedad , lxs musicxs independientes.

Escuchá la entrevista completa aquí:

 

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