Testimonio sobre abuso sexual y violencias ejercidas por Joaquin Tenenbaum. #YaNoNosCallamosMas

Estoy viva porque lo dejé.

Estoy “viva”.

Respiro, camino, por suerte leo, sigo fumando, voy al cine, tengo amigos y tengo amigas.

Estoy viva porque hablé.

Estoy “viva”.

Simbólicamente le dije basta un 2 de Abril del 2016, simbólicamente le dije basta la noche anterior cuando decidí contestarle con una mentira a sus “¿dónde estás?”, “¿qué hacés?”, mientras me metía en la cama de otro pibe y pensaba: ya está.

Ya está un carajo.

Me volví a la mañana siguiente feliz a la casa de mi cómplice, encubridora y amiga con un alfajor para dejar en su heladera y una historia bonita para compartir junto a un desayuno. Tenía el teléfono apagado pero cuando llegué a su casa lo prendí: tenía más mensajes de él y todos se leían enojados, con ese tono que sonaba a “sé que hiciste algo mal, algo me molesta pero suplicame porque no te voy a contar nada”. Fui a bailar, contesté. Te amo, agregué con algo de rechazo para que se calmara.

***

Él se llama Joaquín, Joaquín Tenenbaum. Tenemos la misma edad, fuimos a la misma secundaria. Su papá era profesor en el colegio. Lo conocí en 2014 apenas llegada a la Argentina. Tuve la mala suerte —y la inmensa suerte, por las otras personas que conocí— de caer en 4° “2” y de estar bajo su mira desde el comienzo de las clases. Todo empezó de manera tierna: yo era muy tímida y él muy torpe, nos reíamos en clase y nos mirábamos de reojo. Lo charlaba con algunas chicas que en los pocos meses que llevaba en el país podía considerar mis amigas. Una de ellas, un día decidió que era tiempo de actuar. Así que con la excusa de fumar algo, los llevé a los dos a mi casa después de clase un viernes a la tarde. Era Junio, y el día anterior se había dado la inauguración del Mundial. Lo recuerdo porque por mucho tiempo dijo que dos de sus pasiones habían empezado juntas. Estábamos bastante locos mirando la tele y riéndonos de nuestra profesora de Literatura cuando nuestra amiga decidió que era momento de dejarnos solxs. La miré con cara de desesperación cuando se iba y ella se rió. Estaba muy nerviosa, tenía mucho miedo de que la situación se hiciera oscura pero esa noche no pasó nada: miramos las Chicas Superpoderosas, nos dibujamos las manos y me besó. Después del beso me quedé en silencio. Cuando decidió irse, me besó de nuevo en la puerta y yo di un paso para atrás. Estaba contenta porque me gustaba. Todo empezó en ese momento.

***

Ese 2 de Abril del 2016 me dió una cita en Parque Centenario. Yo no sabía nada pero me lo veía venir: nunca me salen bien las mentiras y una parte de mi deseaba esa discusión. Había intentado dejarlo muchas otras veces pero nunca podía: me sentía culpable, siempre. Lo amo, me esta dando un lugar donde vivir y me ayuda. Yo me había escapado de un padre con el cual no me llevaba nada bien y de una madre que decidió que su lugar para vivir era uno que yo no compartía para nada. Con dieciocho años me fui a “vivir sola” teniendo mucha Fe en esa fuerza imaginaria que de alguna forma u otra me llevaba como un barrilete hacia casas calientes y platos de comida. Estaba sola, no trabajaba, me habían dejado afuera de la secundaria por el solo hecho de que no podía cursar en la misma institución en la que enseñaba su padre y encima, la única familia que sentía tener era la suya.

Me dio una cita en el lago, pero algo en mi me dijo que no, que era necesario un lugar más visible. Quedamos en el Mastil. Estaba ahí parado con ojos muy… turbios. Eran ojos turbios, como agua sucia. Yo estaba en piyama —mi amiga vivía a unas cuadras de ahí— con un buzo y cagándome de frío. Lista a para irme en cuanto todo se pusiese demasiado intenso.

Me dijo que sabía que yo nunca fui a bailar y me preguntaba en donde había estado. No le contesté porque si sabía eso, también sabía que había estado haciendo. Y eso le dije, le dije que ya sabía y que no necesitaba escucharlo de mí. Me contestó que no lo podía creer —y yo menos— y que me había estado revisando el Facebook porque ese pibe que yo le había nombrado de pasada no le había convencido. Se había leído todas nuestras conversaciones, hasta citó una parte en la que este chico me decía: “tu curiosidad es encantadora”. Lo recuerdo y tengo escalofríos porque me lo repitió más de una vez. Empezó a gritarme: porque le había faltado así el respeto, porque no lo habíamos charlado. Me quedé muda porque sabía que tenía razón y al mismo tiempo le quería decir que siempre le había tenido miedo. “Necesito tiempo”, le dije antes de irme. “Espero que haya sido un buen polvo, por lo menos”, lo dijo para herirme pero yo solo me reí con todos los nervios que tenía en la panza. Mientras caminaba lloraba y en vez de sentirme mal sentí un gran, gran, gran alivio.

***

Empiecé a recibir mensajes y más mensajes: por whatsapp, por facebook…

Se presentó esa misma noche al cumpleaños de un amigo y me acorraló en el balcón: me pidió que volviéramos. Le dije que no con insistencia y entonces empezó a reclamarme todo lo que había hecho por mí. Me dijo que yo era una hija de puta, que era una desagradecida y que era/soy una puta. Que nuestra relación había sido hermosa y que sí, que él se había equivocado mucho pero que él estaba tratando de enmendar todo. Le pedí perdón por haberlo engañado pero le repetí que así tenían que quedar las cosas, que la relación se había terminado. Me abrazó, me pidió por favor que volviéramos. Mientras, adentro había una fiesta y nosotros dos estábamos llorando de manera desconsolada en el balcón. Y yo no sabía ni por qué lloraba, solo quería que dejara de tocarme. Todos se fueron, él se fue. Yo estaba ebria de vino tinto y en un momento me dormí.

Puta.

Fui puta durante, fui puta después:

Me decía “puta” mientras me tironeaba muy fuerte el pelo.

Me decía “puta” mientras me rasguñaba la espalda.

“Puta” mientras me agarraba con mucha fuerza los pechos llenándolos de marcas.

“Puta” mientras me lastimaba los pezones llevándolos a la insensibilidad.

“Puta” mientras me pegaba.

Y todo lo expresado mientras me cogía.

Puta, me sentí por mucho tiempo una puta. Mientras me bajaba los pantalones sin que yo dijera que sí, mientras sentía que sus manos eran mas fuertes que yo. Me sentí una puta las veces que me desperté y él ya me estaba manoseando bajo las sábanas. Las veces que me desperté porque yo estaba durmiendo y él me estaba penetrando. Las veces que me “rompió el orto” —así lo dijo, porque lo dijo, porque lo contó, porque se jactó de ser el primero— sin que yo diera mi consentimiento. Me acuerdo sobre todo de la primera vez y del dolor que empezó a subir por la sangre rumbo a mi cerebro para después estallar en mi cara: lloré en silencio, en cuatro, en su habitación, mientras mi cuerpo estaba inmóvil y él me cogía haciéndose el boludo.

Puta me sentí cuando me hizo sexo oral pero yo cerré las piernas. Y me las abrió. Me sentí puta la tercera vez que cogimos, me dolía muchísimo y le pedí si podíamos parar. Se hizo el boludo, como siempre, aunque cuando terminó yo estaba temblando. Fui al baño, me miré al espejo: supuse que eso era normal y que al principio el dolor siempre es parte del placer. “Supuse” porque no lo sabía, el sexo para mi era algo totalmente nuevo.

Puta me sentí con todas las otras personas que vinieron después de él: me gustaban y no me gustaban, los quería pero me desnudaban y me asustaban. Tuve sexo con ellos, pero estuve perdida en otros tiempos. Los miraba pero no recuerdo nada de sus caras. Me movía sobre ellos, pero solo había una pared. Me esforzaba en ser buena en lo que hacía, porque también por mucho tiempo sentí —y siento todavía— que lo único que me quedaba para ofrecer no era más que un orgasmo. Me sentía desvalijada, desamparada y con los bolsillos vacíos.

***

Me vi esconderme en las penumbras. Me vi correr como cucaracha. Me vi rechazar caricias, me vi pero no me sentí porque por mucho tiempo fui incapaz de sentir de verdad mis pensamientos. Me escuché mentir: “sí, te quiero”, “sí, me gustas”, “sí, está todo bien”, “sí, hoy duermo en lo de una amiga”. Me vi buscando el lugar más seguro de la calle porque no estaba dispuesta a molestar a nadie, nunca más. No quería molestar nunca más, quería desaparecer. Me vi por fin durmiendo en un banco del Parque Avellaneda, me vi llorando a la mañana. Me vi llena de vergüenza, una vergüenza que se nota por todos lados en el cuerpo. Me vi triste, me vi silenciosa y desesperada. Me vi tan en el fondo, sin saber el por qué. Nunca voy a olvidar mi mirada vacía en las vidrieras, nunca voy a olvidar el frío que tuve. Porque fue mucho, fue violento, fue de adentro y de afuera para los huesos y para mi psiquis.

Este es mi testimonio:

De como se apropió de mi vida. De como me ató las manos a las suyas. De como me menospreció en cada cosa que decía. De como me rebajaba, de como me callaba, de como me manipulaba para hacerme sentir loca. De como me alejó de mi familia, de como me alejó de mis amigxs, de como me persiguió en las pesadillas. De como me aisló y no pude sacármelo de encima.

Me costó muchísimo dejar de verlo e incluso, después de haber cortado oficiamente nos volvimos a encontrar luego de un par de meses. Volvimos a hablar, a vernos y a coger. A coger con más enojo que antes. Volví a ser su objeto sexual favorito y mientras descargaba su ira en mi cuerpo podía ver pequeñas neuronas explotar en mis ojos. Lloré todas las veces. Fueron meses interminables, fue un invierno muy largo. Pasaba días enteros en la cama sin querer salir. No pude escribir nunca más. Dormía todo el día y a toda hora. Tenía ataques de pánico en el colectivo, ataques de pánico en los baños. No sabía en que pensar, porque todo me recordaba que había algo que no me dejaba vivir. Supe lo que era en la fiesta de un amigo, abrumada por el vino: lo vi sentado riéndose a unos metros míos. Gozando la vida mientras se me morÍa algo en la garganta. Recuerdo que lo vi y pensé en matarlo. Después pensé:  “no es justo”.

¿No es justo qué? Me pregunté.

Me lo pregunté un par de días después en voz alta en la pieza. Y ahí mismo me contesté:

No es justo que mi violador disfrute de la vida mientras me estoy muriendo.

Fui a vomitar. Vomité por cinco minutos.

Empecé a recordar todas sus actitudes machistas. Actitudes que él me convencía de que eran celos y no simple asco: como seguía el culo de las pibas en las calles, cuando le encontré fotos en bolas de una chica de 14 años; o cuando con intención de salvar en una carpeta una foto graciosa para ponerle de fondo de pantalla, se me abrió una carpeta en la cual coleccionaba fotos de un montón de chicas que yo conocía —todas sacadas de Instagram, Twitter o alguna red social— en ropa interior o semi-desnudas, hasta había  —otra vez— fotos de muchachas de 13 años y hasta algunas de su hermana que se había sacado fotos artísticas con proyecciones sobre el cuerpo. Él las tenía en la que de a poco descubrí que era su carpeta “porno”.

***

Fue denunciado el 24 de Marzo 2017 en la Comisaria 43 de Floresta.  A menos de un mes de realizada la denuncia el fiscal y luego la jueza decidieron sobreseer la causa por “falta de elementos” en primera instancia. Este ser humano nefasto no solo vive gozando de su impunidad si no que estudia para ser docente, protegido por un amplio grupo de profesores y profesoras del lugar en el cual estudia. Lugar que estigmatiza y señala como violentos a los y las que luchan desde dentro por una comunidad libre de abusadores y violadores.

Ningune de nosotres elije ser víctima, recuerden siempre que si hay una víctima hay un victimario avalado por una sociedad que fomenta y se nutre de sus practicas violentas y de nuestra sumisión. Y que con tus dudas, tu doble moral, tus ojos cerrados estas eligiendo el bando del opresor. Ya no nos callamos. Ya muchxs salieron, muchxs estamos saliendo, muchxs más van a salir. Frente a la violencia machista, ¡organización! Seguimos de pie, seguiremos por siempre de pie, por amor seguiremos.

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Alerta, Abusador Violento Suelto! Fotógrafo Matías Stachuk. #Yanonoscallamosmas !

Hola chicas. ¿Cómo están?

En esta ocasión escribo aquí porque estoy buscando personas que hayan sufrido abusos y violencias de parte de Matías Stachuk.

Fue mi pareja desde el año 2006 al 2008 y finalmente logré dejar de verlo en el 2010.

Fue una de las peores experiencias de mi vida. El nivel de violencias y abusos físicos y psicológicos que viví es enorme y del cual no podía escapar.

Iba desde no dejarme salir con la ropa que yo quería y decirme cosas como “si tenes un accidente prefiero que te mueras a que alguien te haga respiración boca a boca o te tengas que hacer reanimación (eso de la electricidad que te pasan electricidad) y tengan que verte las tetas” (y después de eso me preguntaba que pensaba yo y si yo le decía algo opuesto a lo que él había opinado tenia un ataque que rompía todo y/o me pegaba a mí). Hasta romper la puerta de la casa donde vivíamos para entrar a la fuerza cuando yo le había dicho que no quería verlo mas… No tiene mucho sentido detallar, son de manual. En su momento yo no podía denunciarlo porque estaba muy enferma y no podía separarme del todo, por lo que me resultaba una tremenda inconsciencia denunciar y luego verle…. ya pasó mucho tiempo, ahora puedo contar esta historia porque sé que las personas perversas y violentas siguen dañando siempre.

También sé que lo hizo antes de mi y también después durante el 2009 -2010.

Este tipo sigue impune en el ambiente del rock, hasta donde yo sé saca fotos para ouioui récords el sello que mueve a Natas,  Guachass, y más. 

No le deseo a nadie que viva estos horribles abusos de su parte, quiero que aunque sea tenga condena y visibilidad social. ¡Basta de complicidad !

Yo, como todas las que hemos sido víctimas de estas situaciones, tenemos que irnos de los lugares, cambiar de amigos, mudarnos, cambiar el celular, dejar de frecuentar lugares y muchas otras cosas más. En cambio los machitos y las machitas se bancan entre elles y así siempre estamos huyendo las personas que tendríamos que ser ayudades.

Siguen en el espacio público haciendo su vida normal, dañando, abusando, violentando y maltratando.

¡¡Basta!!

Quienes tengan datos y/o hayan sufrido violencia de parte de este nefasto, por favor comuníquense conmigo. Quiero denunciarlo o aunque sea visibilizar públicamente y alertar a otras futuras victimas.

Pueden escribir por privado a esta página o dejar su e-mail.

Gracias por la difusión y el espacio.

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¡Alerta! ¡Violador suelto! Franco Emmanuel Jarolaski – #YANONOSCALLAMOSMAS

Mi nombre es Micaela Alejandra Suarez y tengo 21 años. Conocí a Franco Emmanuel Jarolaski si no me equivoco a principios del 2016 por Facebook, nos hablábamos bastante seguido pero nunca nos habíamos visto. El 10 de Septiembre decido ir una fiesta con una amiga, le pregunto a Emmnuel si iba a ir porque sabía que él solía concurrir ese lugar, nos encontramos ahí, pegamos buena onda, él nos invitó a la casa y nosotras aceptamos. Cuando llegamos mi amiga y él tuvieron relaciones que desde un principio habían sido pactadas a realizarse con preservativo, él en el medio del coito se lo sacó sin preguntar —me enteré de esto pasadas un par de semanas porque mi amiga no me dijo nada al respecto—, y nos fuimos a dormir.
Al otro día decidimos ver una película, llegado el final de ésta, yo me quedo dormida. Habrán sido unos 10 minutos, me despierto porque siento que alguien estaba penetrándome, era Jarolaski metiendo su pene sin mi consentimiento y sin preservativo. Yo estaba totalmente shockeada, le pregunté por qué me estaba haciendo eso y me contesto que fue una confusión que él pensó que yo quería. No pude decirle nada, me quede sin palabras, a todo esto mi amiga estaba en el baño, cuando salió comimos algo y nos fuimos.
No fui a hacer la denuncia porque me sentía culpable porque yo había ido a la casa, una culpa que todavía no puedo superar. Sé que no soy culpable pero eso me pesa y tampoco creía que lo que me había pasado había sido una violación. Un par de semanas después veo que una chica en Facebook estaba escrachándolo a Jarolaski por una relación donde había sufrido violencia con situaciones similares a la mía. Ahí me di cuenta que había sido violada y que lo que me había pasado no era una simple confusión. Me agregaron a un grupo en donde éramos varios sobrevivientes de Jarolaski, uno de los integrantes había sido violado a los 14 años por él.
El 13 de marzo decido hacer la denuncia, voy a la comisaría de San Miguel, el partido donde pertenezco. Me tomaron los datos y me dijeron que no me podían tomar la denuncia ahí, me mandaron a la comisaría de la mujer. Voy, cuando me empiezan a tomar los datos, me dicen por segunda vez que no me pueden tomar la denuncia y que tengo que ir a Avellaneda porque ellos no tienen jurisdicción en ese partido. Me dan la dirección y teléfono, cuando llamo, me dicen que me dieron los datos mal y que esa comisaría era de Burzaco.
El miércoles 15 voy a ir a la comisaría de la mujer en Avellaneda a tratar de hacer la denuncia que a pesar de que haya pasado mucho tiempo quiero que quede asentado en algún lugar que hay un violador suelto.
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PH: China Diaz

¿Y vos por qué parás? #NosotrasParamos #YANONOSCALLAMOSMAS #ParoInternacionalDeMujeres #8M

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Paramos este 8 de marzo para gritar una vez mas el silencio que nos imponen y que no queremos callar mas. Paramos porque no queremos ser mas golpeadas ni abusadas ni violadas ni asesinadas. Porque queremos respeto porque queremos paz. Porque somos mujeres y no por eso somos menos que nadie. Porque estamos unidas y con la convicción de que unidas podemos.
Nadin Feichtenschlager
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Yo paro para rememorar las luchas, las conquistas, el sudor y la sangre de todas las generaciones de mujeres que sentaron las bases de lo que somos hoy. Paro, porque las mujeres aun hoy, no tenemos el privilegio de distraernos, relajarnos o dejar de luchar porque nuestros cuerpos todavía no nos pertenecen. Paro, porque todavía creo que esto puede resolverse sin una guerra civil, a pesar de la sangre. Paro porque atrás nuestro, siempre, está ese sector recalcitrante, lleno de odio, violencia y resentimiento que no se resigna a perder su lugar de protagonismo y que nos quiere serviles, nos quiere esclavas. Yo paro, porque nos desangran, porque nos secuestran, nos explotan y porque en el peor de los escenarios “aparecemos” muertas, aunque sabemos muy bien quienes son los que nos matan y por qué.
Carolina Charlin
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Amo ser mujer ·la mujer es un portal· lucho por mi integridad de día y de noche ·a cada paso soy mas libre · sangro por vivir en la tierra· agradezco a mis abuelas a mi mamá a mi tía y a mis compañeras de batalla por la fuerza q me dan· cada año esta mas claro· guardamos un tesoro que esta hecho de amor incondicional ·no existe nada mas precioso ¡y Yanonoscallamosmas!
María Ayelen
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Paro porque quiero de-construir este sistema opresor, machista y consumista, donde nos inculcan la idea de que hay alguien más poderoso que otrx. Por el aborto legal y una real educación sexual inclusiva. Paro porque somos piezas claves de este nefasto sistema para decidir sobre MI modo de vida y que nadie nos imponga sus formas para llenarse el bolsillo y hacernos cómplices ciegamente de sus maniobras sucias.

AMÉRICA
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#YoParo por que sobreviví y quiero seguir sobreviviendo sin miedo. Por que quiero que los silencios nunca mas sean una opción. Porque es necesario que el Senado vote la Ley de Protección a las Víctimas y que se reglamente con celeridad para que podamos contar con la protección y contención que necesitamos. Por el Patrocinio Gratuito y Universal para Víctimas. Por la imprescriptibilidad del Abuso Sexual Infantil y la prisión perpetua a los delincuentes sexuales. Por una Educación que fomente la igualdad y el respeto ante los cuerpos y las decisiones de cada uno.

Amneris

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Yo paro porque en mi niñez me enseñaron -directa e indirectamente- a naturalizar comportamientos que hoy sé no son adecuados. En mi adolescencia, no tuve las herramientas para pararme y cuestionar todo eso que se sentía extraño o anormal, simplemente sabía que debía aceptarlo, tomando la respuesta más sencilla (“es así y listo… es lo que me tocó”). Hoy veo cómo la mujer es violentada en diferentes ámbitos, veo cómo se espera silencio y aceptación de su parte. Yo paro porque no acepto ni me callo. Grito por la violencia de género, por lxs compañerxs asesinadxs todos los días, por los abusos sexuales sin justicia, por lxs compañerxs que día a día se encuentran en situaciones donde el macho lxs acorrala y pretende gobernarlxs. Grito por las que perdieron su vida intentando abortar. Grito para que el Estado nos escuche y nuestra Nación sea laica. Grito por una problemática que existe y muchxs hijxs del patriarcado quieren negar: el machismo. Pero, especialmente, grito porque nadie gritó por mí cuando alguien abusó de mí casi toda mi infancia.

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Yo paro el 8 de marzo no sólo porque estoy cansada de que nos maten, sino también porque estuve en una relación extremadamente abusiva y cada vez que leo sobre una chica que fue matada por su pareja pienso “esa podría haber sido yo”.

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Gato Fernández
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Paro por nuestra libertad. Libertad sobre nuestros cuerpos, nuestro ser, libertad de decisiones; en cualquier ámbito y contexto… y que nuestra libertad llegue más allá de lo que siempre conocimos por ‘libertad’ … ¡Basta de oprimirnos! Libres nos queremos, ¡VIVAS NOS Queremos!! #Yanonoscallamosmas
Karen Bustamante
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Paro porque soy mujer, soy independiente, aprendí a quererme y denunciar a uno de los tipos que me cagó la adolescencia con su condición de ídolo, se aprovechó de muchas niñas inexpertas. Paro porque me recuperé de toda esa mierda y estoy viva para dar el ejemplo de lo que NO debe pasar más, sacar la impunidad a la luz, desenmascarar a la perversión. Paro porque sufrí abusos de todo tipo, solo por ser mujer. Paro por otras mujeres que ya no están, que podría ser yo, tu hermana, tu prima, etc. Paro porque siento que las mujeres ya no son “mis enemigas” (como me lo dictaba la sociedad) paro porque aprendo día a día, paro por las demás mujeres que están sufriendo y darle la poca fuerza para que tomen la decisión, sé que no es fácil, pero es mas fácil quedarme en casa quejándome, y no… no hay lucha sin que se salga a la calle a reclamar nuestros derechos; no es algo tan difícil de entender: nos queremos vivas, nos queremos, basta de abusos, de reprimir, de matar, de estigmatizar a la mujer. ¡BASTA! ¿TANTO les jode que las mujeres tengamos voz y voto? Ya fue año 2, ¡actualízate! Seguro les era más fácil nuestro lugar sumiso, pero se acabó #yanonoscallamosmas #vivasnosqueremos #8M
FELICITAS MARAFIOTTI
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¿Por qué paro? Porque las palabras no me alcanzaron para frenar situaciones de violencia. Para que mejoren los sistemas que nos revictimizan día a día. Por que casi todas las noches me duermo pensando cómo hacer frente a cosas que no me merezco. Para combatir el micro y macro machismo que nos oprime en situaciones cotidianas. Porque quiero ser parte del cambio que estamos impulsando. Para sentir que acciono en base a lo que me chirrea. Porque todos los días muere una mujer. Para combatir los patrones tóxicos de los vínculos sociales. Porque los paradigmas están cambiando y tenemos que estar presentes. Para visibilizar lo que vivimos desde lo individual a lo colectivo. Para nunca dejar de preguntarme. Porque necesitamos unirnos y resignificar derechos. Para sostener cada logro que nos libera. Por que es menester materializar en acciones lo que se siente. Para poder caminar tranquila. Porque nos han inducido formas y pensamientos que no responden a la esencia natural de nosotras. Para dejar de competir con mujeres y descubrir que es hermoso escucharnos y espejarnos. Porque creo que está bueno acompañar a mujeres que sufren hoy lo que sufrí ayer. Para estimular y educar las actuales generaciones de niñxs y romper con las conductas que nos alienan. Por que despertar no es cosa fácil. Para poder expresar lo que me callé durante mucho tiempo. Porque continuamente escucho voces de mujeres pidiendo ayuda. Para mejorar como persona y madre. Porque a diario, por lo menos dos veces en el día -en distintos ámbitos de mi camino- me hallo charlando sobre todo esto. Paro para dejar de naturalizar. Paro porque es necesario, para y por todas.

#YaNoNosCallamosMas

#ParoInternacionaldeMujeres8M

#VivaTEQuiero #VivaMeQuiero #VivasNosQueremos

#YaCrecimos #Sororidad #GraciasPorEncontrarnos

Charlie Di Palma

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¡En manada! ¡¡¡#Yanonoscallamosmas !!! Yo paro porque quiero ser Libre de cualquier religión, sistema y macho. Por la libertad de decidir sobre MI cuerpa, por la destrucción del dios dinero y desmantelamiento de todas las mentiras putrefactas que nos venden y dicen. Para que se deje de vaciar la cultura y los espacios de independencia. Por la libertad de NUESTRAS SEMILLAS Y TIERRA ! Por todas las que callan, matan e invisibilizan con su cultura de la violación. Por la violencia obstétrica y todas sus ramificaciones nefastas. Por todo eso que nos oprime para el bien de unos pocos. Por la violencia hacia les niñes. Paro porque quiero que seamos libres, de verdad.

Ariell Luján


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Denuncia a Lucas Carrasco por violación- #YANONOSCALLAMOSMAS

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Alentamos a todas aquellas que se animen a enviarnos sus historias y testimonios. No es necesario que tengan realizada la denuncia penal. Porque tomar la palabra sirve para dar y darnos fuerzas; resignifica, alivia, de-construye y construye. Porque por sobre todas las cosas, este espacio es una red de sororidad.

¡Unidas y hermanadas #yanonoscallamosmas!

Apoyo colectivo a toda persona valiente que expone su historia, esto es parte de la transformación y es muy valiente visibilizar y denunciar.

¡Hermanadas y en manada #Yanonoscallamosmas!


Lucía denunció en redes sociales haber sufrido distintos tipos de violencia de género por parte de Lucas Carrasco, entre ellas violación en dos ocasiones: “Le pedí que parara y no paró”. Muchas mujeres se pusieron en contacto con ella, Carrasco había dejado marcas en más de una mujer: cuatro son las denunciantes ante el poder judicial y muchas más las sobrevivientes que se sumaron a organizarse en contra del periodista de poca monta.

* Nota colectiva redactada por periodistas integrantes de La Primera Piedra, Agencia Paco Urondo, Revista NAN y Marcha Noticias – oficial y Matria

Puedes leer la nota completa aquí

 

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